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Entrevista a Paloma Sánchez Sánchez:

Entrevistas

“Lo que más me pesa es salir de la jornada laboral y ponerme a estudiar”

En los últimos años el porcentaje de interinidad ha vuelto a niveles por encima del 20%. La incertidumbre marca la labor diaria y la vida de todo el colectivo

Daniel Sánchez Caballero 17/11/2016

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DANIEL SÁNCHEZ

Paloma Sánchez es una de cada cuatro. Sánchez hace el mismo trabajo que todos sus compañeros. Terminará de trabajar, como todos los demás, el 30 de junio. Pero no se irá de vacaciones como sí hará el resto. Se irá a la calle. Aunque sabe casi con total certeza que el 1 de septiembre volverá al mismo puesto de trabajo a realizar la misma labor. Por el camino habrá perdido un mes largo de salario (parte de junio le computa como “vacaciones”) y habrá ganado un bonito verano de incertidumbre sobre su futuro laboral. Paloma Sánchez es maestra interina.

Esta madrileña pertenece a ese colectivo de personas —un 25% en las enseñanzas no universitarias, según UGT— que vive en el alambre laboral. Que no pueden realizar planes a medio plazo porque no saben dónde estarán el verano que viene. Y en su caso es afortunada, está cubriendo una vacante, lo que significa estar todo el curso en el mismo colegio y le permite tener una cierta estabilidad. Otros van de sustitución en sustitución, quince días aquí, diez días allí.

Incertidumbre es una palabra que Sánchez maneja bastante desde que entró en el mundo educativo. Le pasó cuando empezó a trabajar, hasta tres días antes (literalmente) de su debut no sabía en qué colegio sería. “Se rumorea” también cae de vez en cuando. Se rumorea que este año habrá oposiciones, se dice que habrá más plazas. Todos dicen pero nadie sabe. En el mundo del interino no hay mucha información por anticipado.

¿Cómo fue su incorporación al centro donde está ahora?
Yo aprobé un mes de junio, salieron unas listas provisionales a finales de julio y, si las clases empezaban el día 1 de septiembre, el 28 de agosto sacaron las listas definitivas. Ahí supe que cubría una vacante. Las sustituciones no les dejan llamar hasta el día 1; si hubiera sido el caso no me habrían llamado hasta el día 10 o 15 o incluso hasta que no llegaran los niños.

¿Aguantaría mucho como está ahora, sin plaza fija?
No. A mí lo que más me pesa es salir de la jornada laboral y ponerme a estudiar. Y a estudiar bien, porque o quedas muy arriba o te olvidas de la plaza. Eso no lo aguanto. No se termina nunca mi vida de estudios. Podría ser interina diez años, pero no quiero eso. Y ahora sé cómo funciona la cosa, cuánto cuentan los puntos de experiencia. Pero cualquier día lo cambian y a empezar de cero.

Paloma Sánches es una más en esa larga lista de docentes interinos. / DANIEL SÁNCHEZ
Paloma Sánches es una más en esa larga lista de docentes interinos. / DANIEL SÁNCHEZ

Una de las cuestiones que más molesta a los interinos es no poder desarrollar su trabajo al 100%. No tener la certeza de volver al centro al año siguiente impide implicarse, realizar proyectos a medio plazo o realizar un seguimiento de los niños. Una situación que en la era pre crisis era anecdótica en los colegios, cuando apenas un 8% de sus maestros eran interinos, pero que ahora se ha disparado con la crisis, la tasa de reposición a cero y las amortizaciones de un cuerpo que ha perdido entre 25.000 y 30.000 maestros, según a quién se le pregunte.

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Siempre ha sido grave, pero si se le añade que el crecimiento de este cuerpo conlleva que cada vez más son tutores de grupos, la situación empeora.

¿Cómo afecta a su trabajo no saber dónde estará el año que viene?
Yo soy tutora también, soy profesora de Música pero también tutora. Y con Música (su especialidad) puede dar un poco igual, pero en una tutoría es importante seguir una línea de trabajo igual. Y si estás un año aquí, otro allí… multiplica por cada vacante. Hay muchos niños que cambian de tutor cada año y para mí, desde el punto de vista de la educación, es un fallo grande. Son niños muy pequeños que necesitan seguir con una línea de trabajo. Si no el primer trimestre es conocer a los niños y a las familias, conocer cómo trabajas tú, etc. Yo este año ya tenía esa labor hecha, eso que tenía ganado.

¿Es posible hacer proyectos que vayan más allá de un año?
No puedes. En el colegio sí hay proyectos que son todos los años y todos los profesores los trabajan. Para mí es imposible. Si el año pasado lo hubiera sabido podría haber hecho cosas pensando en este, pero yo en junio me despedí de los niños como si nunca los fuera a ver más.

Junio. El terror de los interinos. De los que hacen vacantes al menos; para el resto ha llegado mucho antes. También aprovechando la crisis, muchas comunidades autónomas —Madrid entre ellas— decidieron que era el momento de quitar las pagas de verano a este colectivo, un derecho que se había ganado hace muchos años pero que fue borrado de un plumazo.

En muchas regiones ahora se está recuperando, en ocasiones a golpe de sentencia. Pero por el camino los interinos pierden un mes largo de salario y la parte proporcional de la paga extra de diciembre. También se pierde paro, porque los maestros tienen la mala costumbre de gastar en verano y sin ingresos por trabajo de alguna parte hay que sacar el dinero.

¿Cómo le afecta que le despidan cada verano?
Tienes que tirar de paro y no es lo mismo que si prorrogaran el contrato, que es lo que hacían antes. No sé cuánto se ahorrarán por interino, pero será la parte de diciembre y la seguridad social de agosto. Desde mi punto de vista somos empleados del Estado también y te interesa tenernos contentos. Hay mucho descontento y hartura. Todos los años la misma historia, llega junio y al paro. Y otro colegio nuevo. Cualquier persona que se tiene que cambiar de trabajo cada año o varias veces al año… cuando te has querido adaptar ya te tienes que ir. Y yo soy afortunada dentro de la vida del interino.

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Pero usted sabía que esto era así, ¿no?
Sí lo sabía, pero antes de esto viví la otra cara de la moneda: trabajar en un concertado cobrando dos tercios de jornada por trabajar lo mismo que los demás. Además, era un centro con unas características muy peculiares. Sabía que en la pública, dentro de mi especialidad de Música, esto no iba a ser así. En la pública se nota mucho, en un privado con dinero se cuidan estas cosas, pero en uno que no, donde miden hasta el último céntimo, no invierten en esto.

En los últimos meses, el colectivo de interinos, no solo los maestros, ha recibido buenas noticias desde Estrasburgo. El Tribunal Europeo de Justicia declaró discriminatorio el sistema español de indemnizaciones, que diferencia entre trabajadores temporales e indefinidos. Para los trabajadores interinos esto se traduce en que tienen derecho a cobrar una indemnización cuando se acaba su contrato.

Sin embargo, a Sánchez nadie le ha explicado en qué consiste exactamente esto ni cómo le puede afectar a ella o sus compañeros, toda vez que cuando la despiden en junio ella sí cobra un finiquito.

¿Qué sabe de la sentencia que emitió el Tribunal Europeo sobre los derechos de los interinos?
He leído algo, pero no llego a entenderla muy bien. Lo que yo tengo entendido es que la indemnización son los días de vacaciones que corresponden. No sé si la indemnización a la que se refieren es ese finiquito o un extra aparte…

¿Nadie, ningún sindicato, ha acudido al centro a explicarles cómo les afecta esta medida a la que tanta importancia se ha dado?
Reconozco que los sindicatos han hecho cosas muy buenas, pero no hay ninguno que me dé plena confianza de que no me vaya a estar vendiendo humo cuando los necesite. Al colegio vienen y cuentan muchas cosas. “Nos hemos sentado en la Mesa Sectorial y hemos pedido esto y lo otro y va a estar ya”. Por ejemplo, el verano pasado se supone que nos lo iban a pagar… pero no. Volviendo a la pregunta, no nos debe afectar mucho la sentencia a nosotros porque hubieran venido a contarnos algo. Todo lo que tenga que ver con dinero a la gente le preocupa y para los sindicatos es una de las mejores medallas que se pueden poner. Si tuviera que ver con nosotros nos habríamos enterado de alguna forma. Me preocupa más que en verano me echen. Y si sabes que en septiembre me vas a necesitar, prorrógame el contrato. Creo que podría afectarles más a los interinos que no cubren vacantes sino sustituciones.

Sánchez, como tantos otros, ha realizado ya varias oposiciones. En Andalucía primero, más de una, en Madrid lo mismo. Siempre ha aprobado, nunca ha sacado plaza. En el sur, pese a sacar mejor nota, nunca la llamaron. Así que acabó trabajando en Madrid.

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Una de las principales quejas que se extraen de su discurso es, de nuevo, la incertidumbre. Cuándo se convocarán oposiciones, qué contará más este año, cuántas plazas saldrán. Siempre estudiando, siempre pendiente de que salgan. Ahora, al menos, eliminada la tasa de reposición hay una cierta garantía de que van a salir oposiciones. En los últimos años ni siquiera eso estaba claro.

¿Tan opaco es el sistema de oposiciones?
No hay información, te guías por lo que pasa otros años. Los de inglés, por ejemplo, se llevaron una sorpresa porque venía siendo año sí año no y ahora de repente hay todos los años. Que está bien, son más oportunidades, pero a la vez tienes que estar estudiando todos los años. Yo intuyo que en junio van a sacar oposiciones y con más plazas, por eso estoy estudiando más en serio.

¿Le parece justo el sistema de acceso?
Le he dado mil vueltas y es imposible que sea justo para todos. Si cuenta mucho la experiencia la gente que está recién salida de la carrera no tiene ninguna opción. Si no cuenta la gente que lleva muchos años de interina pero no se ha estudiado un tema en mucho tiempo se va a quedar en la calle. Yo estoy más cerca a los recién salidos de la carrera, pero eso es ahora.

¿Conoce el MIR docente?
Ahora ha cambiado la carrera y se supone que hay más prácticas, pero cuando te enfrentas a una clase de primeras recién salido de la carrera no tienes ni idea. Me parece bien la idea de que durante los primeros años, cobrando algo, tengas un tutor que te ayude, te guíe en tu labor, al final hay mucho de ensayo error.

¿Tiene algún incentivo para formarse, aparte del personal propio?
Para empezar quitaron a los maestros interinos los trienios y sexenios. Aunque la gente lo ha estado peleando en los tribunales y están ganando. Y luego entra otro factor. Los cursos de formación ha habido años que no han contado para la oposición, ahora parece que sí. Ese sería mi incentivo, evidentemente a nivel profesional. Como veo que la gente gana los casos de denuncia de los trienios, también. Pero, sin pensar en juicios, que los cursos de formación vayan a puntuar es mi incentivo, más allá de mi interés personal. Como interino no te incitan a formarte. Y si no cuentan los recién salidos de la carrera no se pueden agarrar a nada para subir en las listas. Que todo el mundo los hace, pero al menos marcas una pequeña diferencia con los que se presentan por presentarse.

La Administración parece no estar preocupada por la situación del 25% de la plantilla docente. / DANIEL SÁNCHEZ
La Administración parece no estar preocupada por la situación del 25% de la plantilla docente. / DANIEL SÁNCHEZ
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