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Cientos de miles de aspirantes intentarán conseguir alguna de las 24.000 plazas docentes en las oposiciones

Un número indeterminado son mujeres embarazadas o con bebés muy pequeños. CCOO reclama soluciones para que puedan presentarse con los mismos derechos que el resto.

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Foto: Comunidad de Madrid CC BY-NC-ND (Flickr)

Hace casi una década que no existe una oferta de empleo público comparable. La tasa de reposición, así como el más que famoso decreto 14/2012 han dejado en suspenso las plantillas docentes, el acceso, mejor dicho, a la carrera funcionarial, porque el número de interinas e interinos no ha parado de aumentar.

Según las cifras sindicales habrá una oferta de 24.620 plazas repartidas por todo el país… Es difícil saber cuál es la cifra exacta de personas aspirantes, pero podría de unas diez personas por cada una de las plazas.

Este año, además, se desarrollaran las pruebas que el anterior ministro, Íñigo Méndez de Vigo, impuso a los sindicatos. Mientras aquel aseguró que se celebraron multiples reuniones con las organizaciones, estas siempre encontraron poco margen de maniobra para la negociación.

Finalmente en la normativa se fijó el carácter eliminatorio de las pruebas a pesar de las protestsas continuadas de los sindicatos. El objetivo de las organizaciones era que el mayor número de interinos e interinas posibles entraran en la carrera docentes. El carácter eliminatorio se lo ponía un poco más difícil.

CCOO pide más protección para las mujeres

El colectivo docente está formado, prácticamente en todas las etapas, mayoritariamente pr mujeres. En infantil y primaria, bien es sabido, son la inmensa mayoría. Por esta regla de tres el número de mujeres interinas así como el de otras aspirantes que se presentarán mañana las pruebas, es más elevado.

Entre este colectivo, aparecen un número incierto de mujeres en situaciones que hacen de su presentación a las pruebas entre muy difícil o literalmente imposible.

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Es el caso de Paula Guisande, maestra interina y aspirante a las oposiciones que lleva meses preparándose. También es miembro de la ejecutiva de la Federación de Enseñanza de CCOO. Paula está embarazada y salió de cuentas el pasado día 17 de junio. Todavía no ha parido y no se encuentra especialmente bien. Este domingo llegará a la semana 41, tiene las manos hinchadas y los pies también.

“He descartado hacer el examen”, explica. Entre otras razones, además de ciertas dificultades para escribir por la hinchazón, también por el número de horas que dura la prueba. “Estar tanto tiempo sentada tampoco es especialmente bueno”.

El caso de Paula es uno más entre otros tantos. Por eso, CCOO ha emitido un comunicado de prensa instando a las administraciones púbicas autonómicas a que “garanticen el derecho a la protección de la maternidad”. Paula, que ha formado también parte de algún tribunal, asegura que no es extraño encontrarte con muchas mujeres embarazadas o esperando a las puertas de los institutos con sus bebés.

El sindicato exige a las administraciones educativas que hagan lo necesario, como cambiar horas o días de las pruebas para proteger el derecho de las mujeres que están en situación de parto inminente, o ya han sido madres y están en el periodo de lactancia o han tenido complicaciones en el parto.

CCOO asegura que iniciativas como la moratoria de las pruebas ya se han confirmado y alude a la sentencia 1099/2014 del Tribunal Supremo, en la que da la razón a una aspirante a una oposición para enfermería que intentó realizar el examen en su casa o en el centro sanitario en el que se encontrase ingresada puesto que la fecha de la prueba coincidía con su salida de cuentas y esta, además, se celebraba en otra ciudad diferente a la de su residencia.

“Igual que hay adaptaciones previstas para alquien que se ha roto un brazo”, dice Guisande, debería haber “un abanico de alternativas previstas”. Mejor a priori que a posteriori, estas soliciones. Primero porque a las oposiciones de enseñanza se presentan mayoritariamente mujeres y, segundo, porque la vía judicial puede resolver hastsa un año y medio después de hecha la oposición como en el caso de la sentencia del Supremo. “No es justo para quienes se presentaron, dice Paula Guisande, y ha conseguido plaza” que se resuelva que debe repetirse el proceso.

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Entre las posibilidades que explica Paula estarían fechas alternativas para quienes están en situaciones similares a la suya, o que los requisitos de las oposiciones se conozcan con mucha más antelación para, al menos, tener tiempo para tener previstas algunas soluciones como encontrar a alguien que pueda quedarse con un bebé o pueda llevar en coche a la examinanda al lugar de la oposición.

Esta maestra habla también de la necesidad de tener tranquilidad en los momentos previos al parto y las situaciones generadas por las oposiciones o la espera tensa por si estará o no en condiciones de presentarse no ayudan nada en su situación.

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