Convivencia y educación en valores

Reivindica tu propio dominio

Que el alumnado y el profesorado posea un dominio propio en Internet puede ser una ventaja pedagógica enorme, además de proporcionar competencias digitales muy grandes.

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Tener un dominio propio puede ser un punto de partida fundamental para poder tener una voz propia, sin intermediarios. Un espacio en nos permite pensar, mostrar, dialogar. Sin este espacio, cómo podemos relacionarnos? ¿Cómo podemos ser y existir, realmente?

Con su propio dominio, los estudiantes pueden experimentar pueden experimentar con herramientas, hacer portafolios, diarios personales, etc., que solo ellos controlan. Un dominio propio posibilita prácticas de alfabetización digital reales y palpables. El profesorado debería valorarlo.

La University of Mary Washington ha creado la iniciativa A Domain of one’s own (DoOO), que consiste en dar a cada estudiante un dominio de Internet propio (y varios subdominios) y espacio en un servidor, durante todos los estudios. Este espacio, como es propio, lo puede seguir manteniendo una vez acabados los estudios por un precio de marcado muy competitivo.

El nombre DoOO viene del enzayo A Room of One’s Own (1929) de Virginia Woolf, donde explica cuáles son los requisitos para que las mujeres puedan escribir literatura: privacidad, tiempo e independencia económica; o sea, una habitación y dinero: “A woman must have money and a room of her own if she is to write fiction”. Estos son los prerequisitos para tener una voz, toda una proeza para las mujeres en la primera mitad del siglo XX.

Tornant a la iniciativa DoOO, per què cal un domini per a un mateix? Què pot aportar en educació? Segons Audrey Watters (@audreywatters), es tracta d’un canvi radical: passar de no tenir ni veu pròpia ni control d’allò que fem a les xarxes, a tenir una identitat pròpia.

Hay una frase que dice que en la Web 2.0, si no pagas el producto, tú eres el producto. La investigación nos ofrece numerosas herramientas por las que no pagas: Facebook, Twitter, Instagram, Gooble y todas sus app, y un larguísimo etcétera. Como no hay duros a cuatro pesetas, cuando utilizamos estos servicios, ellos analizan nuestro comportamiento y nuestros gustos. Nuestras preferencias (los likes), el comportamiento lector, las conexiones, las búsquedas en el buscador, etc. Después pueden darnos publicidad a medida en función de  nuestro rastro en la red. Es así y no hace falta dramatizar. Pero es cierto que nuestros datos e identidad (digital) nos pertenecen de forma compartida con las compañóas que rigen estas herramientas.

La web que imaginaba Tim Berners-Lee -el padre de la Internet que conocemos hoy-, una red abierta donde compartir libremente y colaborar, es desde hace tiempo el terreno del negocio que las grandes empresas que guían nuestra actividad. ¡Y es que nos lo ponen muy fácil! Pero a costa de nuestra independencia y autonomía. Los datos que ponemos no son tan nuestros.

La iniciativa DoOO bebe de la concepción original de Berners-Lee. En este caso, el alumno tienen un nombre y un espacio de experimentación y expresión. Puede instalarse un blog de WordPress propio, una wiki (MediaWiki), un sistema de gestión de contenidos (Joomla, Drupal), un LMS (Chamilo, Moodle), sus fotos, hacer un foro, tener una estructura de carpetas propia donde tener su propia nube de archivos, tener un correo propio, hacerse un portafolios propio, etc. Las posibilidades son infinitas. Es la nube para uno mismo y gobernada por uno mismo.

Para gobernar este espacio propio, hay que hacer uso de la documentación que hay disponible y que orienta al usuario sobre cómo hacer uso de las posibilidades a través de un tablero de control -cPanel-. Se ponen muchas habilidades en juevo e implica adquirir algunos conocimientos. ¿Qué es un FTP, un dominio, un servidor, etc.? El hecho de personalizar un blog hace que te puedas adentrar más o menos en el HTML y los estilos CSS. El grado de profundización dependerá de cada uno. Pero seguir que es mucho más que cuando se es un mero consumidor de las herramientas propietarias (redes sociales y medios sociales).

Todo es vállido tanto para los estudiantes como para el profesorado. Sin una habitación propia (aunque sea de alquiler), ¿cómo se puede tener voz e independencia? Estos espacios nos permiten pensar, mostrar, dialogar, construir comunidad. Sin un espacio individual, ¿cómo podemos relacionarnos? ¿Cómo podemos ser y existir realmente?

No tengo ninguna duda de que una iniciativa sí en nuestra casa, la Universidad pública, podría tener éxito. ¿Por qué no invertir en dominios y espacios de servcidor para estudiantes y docentes? Jo lo prefiero a pagar la licencia de Microsoft Windows y Microsoft Office 365 para el colectivo universitario.

Los estudiantes podrían experimentar con herramientas, hacer portafolios, diarios personales, etc. que solo ellos controlasen. Sería posibilitar prácticas de algabetización reales y palpables. El profesorado tendría que valorarlo y comenzar a pensar en integrarlo en la práctica educativa y en los programas de las asignatruras. ¡Pensémoslo! Sería una participación mucho más activa y social que muchos están haciendo ahora. Personalmente lo recomiendo porque desde que empecé a experimentar con las herramientas ofrecidas y los espacios, he desempolvado a mis conocimientos sobre WordPress y blogs en general.

He instalado un wordpress.org en el servidor, le he añadido diversos ginys y extensiones, lo he personalizado, estoy aquiriendo conocimientos básicos de SEO, etc. ¡Y lo que me queda por experimentar!

Junto a esta alfabetización más instrumental, sobre todo, lo que estoy consiguiendo es tener esta voz propia, la habitación propia de la que hablaba Woolf, y el diálogo que me permite tener conmigo mismo y con el resto del mundo. ¡Es impagable!

 

Este texto ha sido publicado en: http://blog.marcfuertes.com/es/

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