Pedagogías del siglo XXI

La fiesta del pensamiento

Pensar, debatir, experimentar. Con este propósito 20.000 personas se reunieron durante la semana pasada en la primera "Bienal del Pensamiento Ciudad Abierta", organizada por el Ayuntamiento de Barcelona.

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Fotografía: Miquel Taberna

Un profesor que estaba impartiendo clase a estudiantes de Ciencias de la Comunicación se asomó por la ventana y vio que en la plaza situada al lado de la Facultad un numeroso grupo de personas –más de mil– estaba escuchando muy atentamente a un ponente. Interrumpió la clase y con su alumnado se incorporaron al evento. Estaba hablando Paul B. Preciado sobre las políticas de género, sexo y sexualidad. Esto es lo que hacen los maestros y maestras sensibles: salir a la calle para aprovechar las oportunidades que brinda el entorno: para observar, investigar, experimentar o pensar. O para todo ello.

Democracia y ciudad: visiones interdisciplinares

Esta Bienal programó durante la semana del 15 al 21 de octubre sesenta y nueve actos que se desarrollaron en más de noventa espacios de todos los distritos de Barcelona: plazas, jardines, centros cívicos y culturales espacios universitarios, bibliotecas, librerías,… Hasta en el Palacio de la Música Catalana, una de las joyas más preciadas del Modernismo. Se implicaron 153 entidades y, además de las conferencias, diálogos, debates y mesas redondas, hubo teatro, música, talleres, presentaciones de libros, paseos filosóficos y diversas actividades familiares y de otro tipo. Durante una semana la ciudad fue ocupada por el pensamiento, con gentes de todas las edades pero con una presencia destacada de la juventud.

Los actos, con el foco de una urbe abierta y conectada al mundo, se agruparon en cuatro temáticas: ciudad democrática, ciudad digital, ciudad diversa y ciudad habitable. Diagnósticos, experiencias, reflexiones, propuestas y muchas preguntas abiertas: ¿Cómo repensamos los espacios para que sean realmente inclusivos? ¿Cómo nos convertimos en una ciudad refugio?  ¿Cómo preservar los derechos digitales de la ciudadanía y recuperar la soberanía?  ¿No va siendo ya hora de desprivatizar Facebook y Google? ¿Por qué los cuerpos importan? ¿Cuáles son los efectos de los populismos? ¿Qué relaciones se establecen entre arte, filosofía y ciudad?

Entre un total de 156 ponentes internacionales y de todo el Estado se contó con la presencia de Judith Butler, una de las investigadoras más influyentes en el ámbito del género, la ética, la política y los Derechos Humanos; Richard Sennett, uno de los sociólogos que tanto ha contribuido al análisis del nuevo capitalismo; Remedios Zafra, autora de ensayos muy novedosos sobre el estudio crítico de la política contemporánea, el feminismo y las políticas de igualdad en las redes, o de Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín, una de las urbes que bajo su mandato experimentó una profunda transformación urbanística y cultural.

Espacios genuinamente educativos

Aunque la fiesta entera del pensamiento estaba impregnada de educación, este ámbito tuvo también sus espacios y actividades más específicos. Así, Marina Garcés dialogó con la pensadora india Gayatri Spivak en torno a la educación del futuro, que alterna su actividad como docente en la Universidad de Columbia con la creación y asesoramiento de escuelas primarias en las zonas rurales más pobres de la India: “Construyes puentes entre dos extremos de la actividad educativa y haces que los dos espacios interactúen”. Piensa que en estas escuelas rurales el sistema feudal le ha destrozado la mente al alumnado, a que piensen por sí mismo, y que la pedagogía liberadora ha de darle voz y formarlo para que entre en la democracia y pueda votar. “Que tengan una base para entrar en el sistema ‘desde donde puedan sabotearlo’”. Sostiene Spivak que sus estudiantes de la universidad también necesitan ayuda “porque el idealismo digital los hace completamente ignorantes respecto al trabajo intelectual”.

También se habló del mundo del libro y de la lectura, de las necesarias transformaciones en las prácticas lectoras y en la redefinición de las bibliotecas ante la irrupción de los soportes digitales. Hubo una perfomance, música y arte para niños y niñas, invitándoles a pensar a través del juego, del cuerpo y de la experiencia estética. Y el alumnado de secundaria de diversos institutos de la ciudad también fue invitado a tomar la palabra, confrontando sus ideas con antropólogos, escritores, arquitectos y matemáticos. Y no podían faltar los paseos peripatéticos por la ciudad, donde los estudiantes, guiados por una filósofa o un filósofo, emprendían una conversación en torno al género y la democracia, trasladando los referentes clásicos al mundo actual.

En palabras de Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, este nuevo acontecimiento ciudadano “ha demostrado que era del todo necesario y ha venido para quedarse”. Aunque el pensamiento, el debate y la experimentación no pueden estar nunca de vacaciones y seguirán, con mayor o menor impulso, en los distintos ámbitos institucionales o de la sociedad civil: promovidos desde arriba o desde abajo.

Y puestos a soñar,  ¿se imaginan una fiesta del pensamiento y la educación en la que durante una semana el alumnado –desde infantil hasta la universidad y la educación de personas adultas– pudiera ocupar los distintos espacios abiertos y cerrados de la ciudad también para pensar, debatir y experimentar de forma más libre, abierta e imaginativa? ¡A ver quién toma el guante!

Cartel de la bienal

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