{"id":1072,"date":"2024-02-07T08:32:37","date_gmt":"2024-02-07T08:32:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiariodelaeducacion.com\/convivenciayeducacionenvalores\/?p=1072"},"modified":"2024-08-20T18:02:37","modified_gmt":"2024-08-20T16:02:37","slug":"pobreza-y-aporofobia-cuando-el-diagnostico-y-la-empatia-no-bastan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiariodelaeducacion.com\/convivenciayeducacionenvalores\/2024\/02\/07\/pobreza-y-aporofobia-cuando-el-diagnostico-y-la-empatia-no-bastan\/","title":{"rendered":"Pobreza y aporofobia: cuando el diagn\u00f3stico y la empat\u00eda no bastan"},"content":{"rendered":"<p>Con frecuencia el problema de la pobreza se aborda desde la distancia infranqueable entre ricos y pobres. Un abismo econ\u00f3mico que no deja de crecer y que opera en el inconsciente colectivo a modo de caricatura sobre la concentraci\u00f3n de riqueza. Sin embargo, no parece la \u00fanica frontera a la que prestar atenci\u00f3n. La pobreza divide meridianamente a la poblaci\u00f3n en dos grupos: los que son pobres y los que no lo son. Y el primero de ellos es inmensamente mayor que el segundo. Organismos internacionales cifran en 700 millones las personas que viven en una situaci\u00f3n de pobreza extrema, es decir, que sobreviven con menos de un d\u00f3lar diario. Son los m\u00e1s miserables entre los pobres que, por lo general, situamos en las ant\u00edpodas sociales y geogr\u00e1ficas de nuestra vida cotidiana.<\/p>\n<p>Sin embargo, la pobreza no incluye solamente a quienes deben arregl\u00e1rselas para vivir con un d\u00f3lar diario. Cada vez m\u00e1s personas y familias con trabajos precarios, dificultades de subsistencia b\u00e1sica, sin posibilidades de formaci\u00f3n y con pocas redes de apoyo ensanchan las filas de la pobreza. No parece conveniente abordar el tema desde los r\u00e1nquines de la miseria. No conviene desenfocar la cuesti\u00f3n. La pobreza es un fen\u00f3meno complejo y dimensiones planetarias. Un territorio m\u00f3vil y poroso que se ensancha continuamente. Sus tent\u00e1culos est\u00e1n presentes en pa\u00edses desarrollados y en zonas en v\u00edas de desarrollo. Sin embargo, las personas pobres siguen siendo invisibles, olvidadas e incluso sospechosas en el debate p\u00fablico. Cabe preguntarse entonces, \u00bfpor qu\u00e9 esa indiferencia? \u00bfa qu\u00e9 se debe esta ceguera social?<\/p>\n<p>Por mucho tiempo se ha analizado la cuesti\u00f3n en t\u00e9rminos de crecimiento econ\u00f3mico, enfoques del PIB y teor\u00edas del desarrollo. Se ha planteado la cuesti\u00f3n de la asistencia como eje central del asunto. Por un lado, los partidarios de ofrecer ayuda ante las \u201ctrampas de la pobreza\u201d, es decir, la falta de acceso a derechos, la ausencia de instituciones s\u00f3lidas y la ausencia de pol\u00edticas de protecci\u00f3n social e impulso econ\u00f3mico. Y por otro, los que se oponen a la ayuda porque disuade la iniciativa, corrompe las instituciones y eterniza la dependencia. Un debate del todo insuficiente para abordar el problema.<\/p>\n<p>La pobreza es consecuencia de una desigualdad creciente y desenfrenada que tiene muchas aristas: la precarizaci\u00f3n laboral, la hiperglobalizaci\u00f3n, la dificultad de acceso a la tierra, la deslocalizaci\u00f3n industrial, la falta de regulaci\u00f3n financiera global, la fiscalizaci\u00f3n injusta, la falta de servicios salud, los problemas de vivienda o la ausencia de derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales, solo por citar algunos de sus v\u00e9rtices. La lista es mucho mayor. Con frecuencia olvidamos que la pobreza intersecciona con todas las discriminaciones: el g\u00e9nero, la etnia, el contexto, la racializaci\u00f3n, la edad, la diversidad y la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Y quiz\u00e1 juega un papel protagonista en todas ellas.<\/p>\n<p>Las ciencias sociales y econ\u00f3micas nos ofrecen datos, an\u00e1lisis y explicaciones complejas de esas aristas. Una radiograf\u00eda cr\u00edtica bastante acertada del problema de la pobreza. Entonces, si tenemos buenos diagn\u00f3sticos \u00bfpor qu\u00e9 sigue enquistado el problema? Quiz\u00e1 cartografiar la desigualdad es necesario para analizarla y problematizarla, sin embargo, no parece suficiente para erradicarla.<\/p>\n<p>La pobreza no es una cuesti\u00f3n exclusiva de acceso a bienes materiales. En palabras de Sen y Nussbaum, es una p\u00e9rdida inaceptable de talento, capacidad humana y dignidad. La pobreza limita la existencia y erosiona la identidad de quien la sufre. Quiz\u00e1 conviene aterrizar la cuesti\u00f3n en las vidas concretas que la padecen. La empat\u00eda podr\u00eda ayudarnos en esa direcci\u00f3n. Como bien explica Ester Dufflo en <em>Repensar la pobreza<\/em>, tenemos un grave problema de clich\u00e9 social. Por un lado, las personas pobres son sospechosas de ser perezosas, in\u00fatiles y desvalidas. En polo opuesto, son consideradas nobles, pacientes y valientes titanes que soportan con resignaci\u00f3n su injusto destino. Nunca como fuente de conocimiento, personas a las que consultar y sujetos imprescindibles que pueden aportar y contribuir a resolver sus problemas.<\/p>\n<p>La desigualdad indigna socialmente pero la pobreza permanece encasillada en clich\u00e9 \u00bfC\u00f3mo puede explicarse ese contraste? Quiz\u00e1 la promesa de progreso ilimitado, la l\u00f3gica mercantil y la b\u00fasqueda del \u00e9xito individual, nos conduce a pensar que el mundo se divide entre ganadores y perdedores. Y esa frontera naturaliza la idea de que los pobres son los \u00fanicos responsables de su situaci\u00f3n. Y peor a\u00fan, que los \u00e9xitos de quienes alcanzan una vida pr\u00f3spera y abundante son fruto exclusivo de su esfuerzo individual, sin ninguna conciencia de los privilegios que han disfrutado. Una suerte de arrogancia social que conduce al menosprecio de las personas pobres.<\/p>\n<p>La pobreza y la forma en que la miramos transpira ideolog\u00eda. En ese sentido, no parece suficiente la empat\u00eda para erradicarla, es imprescindible exterminar el desprecio y la humillaci\u00f3n que provoca en las sociedades contempor\u00e1neas. Adela Cortina usa el t\u00e9rmino \u201caporofobia\u201d para referirse a ese rechazo. Una enfermedad social con bases cerebrales, culturales y sociales que desprecia y excluye a las personas que viven situaciones la exclusi\u00f3n. En una l\u00f3gica de intercambio mercantil, el pobre es el que resulta poco rentable, aquel que no tiene nada que intercambiar. Cuando ese estigma se materializa en desprecio, destruye los cimientos de la vida en com\u00fan. La pobreza no es una opci\u00f3n. No depende de las personas y sus elecciones. No puede ser paliada \u00fanicamente con asistencialismo. La desigualdad tiene causas sist\u00e9micas (conocidas y cuantificadas) y requiere pol\u00edticas, ingenio y audacia de gobiernos y organismos internacionales. Pero la pobreza no es asunto de los otros, es una responsabilidad colectiva. Exige cultivar la \u00e9tica del reconocimiento rec\u00edproco, que defiende el valor y dignidad de cada persona, m\u00e1s all\u00e1 del lugar que ocupa en la l\u00f3gica mercantil y del gasto p\u00fablico que supone para las arcas del estado.<\/p>\n<p>Con la finalidad situar la pobreza en la agenda pol\u00edtica, se celebr\u00f3 hace unos meses en Barcelona la, 1st Conference Internacional on Aporophobia, impulsada por el grupo Social Economics &amp; Ethics (SEE) del IQS School of Management de la Universidad Ramon Llull. Miradas interdisciplinares del \u00e1mbito de la econom\u00eda, la filosof\u00eda, el derecho, el trabajo social y la pedagog\u00eda abordaron la naturaleza y la urgencia del problema; las vivencias y dificultades de quienes la padecen; y la tarea de quienes les acompa\u00f1an en los servicios sociales, ONGs y entidades especializadas. El congreso concluy\u00f3 con un manifiesto contra la aporofobia que invita a la toma de conciencia contra el menosprecio y la aversi\u00f3n la pobreza. Podr\u00e1 consultarse en breve en <a href=\"https:\/\/aporophobia.iqs.url.edu\/\">https:\/\/aporophobia.iqs.url.edu\/<\/a><\/p>\n<p>La pobreza no es un asunto menor. Y no solo la desigualdad es el problema, sino la forma en que miramos y rechazamos a quienes la sufren. Erradicar la pobreza y luchar contra la aporofobia requiere muchos frentes, pero es imprescindible la acci\u00f3n com\u00fan. Y quiz\u00e1 la pedagog\u00eda tiene algo que aportar en esa direcci\u00f3n. No es suficiente que la juventud comprenda, diagnostique y empatice con la exclusi\u00f3n. Es necesario activar la cooperaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de una l\u00f3gica asistencialista. Quiz\u00e1 el aprendizaje servicio puede ser \u00fatil: invita a los j\u00f3venes a realizar acciones de compromiso con el bien com\u00fan, deshace clich\u00e9s y permite trabajar de forma cr\u00edtica y reflexiva las aristas de la desigualdad. El aprendizaje servicio no va a erradicar la pobreza, pero quiz\u00e1 nos mueva contra la ceguera y canaliza la indignaci\u00f3n hacia retos c\u00edvicos que restituyan la identidad y la capacidad de contribuir de las personas pobres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con frecuencia el problema de la pobreza se aborda desde la distancia infranqueable entre ricos y pobres. Un abismo econ\u00f3mico que no deja de crecer y que opera en el inconsciente colectivo a modo de caricatura sobre la concentraci\u00f3n de riqueza. 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