Innovar en la universidad: enseñar, aprender y transformar
¿Qué significa innovar en la universidad? ¿Incorporar nuevas tecnologías? ¿Cambiar las metodologías docentes? ¿Transformar las relaciones entre profesores y estudiantes? ¿Conectar el aprendizaje con los desafíos del mundo real? La innovación educativa plantea todas estas cuestiones y, especialmente, una reflexión de fondo sobre el sentido de enseñar y aprender en una sociedad en constante transformación.
La irrupción de la inteligencia artificial, la evolución de los perfiles profesionales y las nuevas formas de producir y consumir información están modificando las competencias que necesitan los estudiantes universitarios. En este escenario, la educación superior afronta el desafío de revisar sus modelos pedagógicos, fortalecer el pensamiento crítico y desarrollar experiencias formativas que trasciendan la transmisión tradicional de conocimientos. La innovación docente no consiste únicamente en incorporar dispositivos, plataformas o aplicaciones digitales. Su aportación reside también en transformar el papel de quienes participan en el proceso educativo. El profesorado adquiere nuevas funciones como orientador, facilitador y diseñador de experiencias de aprendizaje, mientras que el alumnado asume un protagonismo creciente en la construcción del conocimiento, la resolución de problemas y la creación de proyectos.
Las metodologías activas, el aprendizaje basado en retos, la tutoría entre iguales y la experimentación colaborativa ofrecen oportunidades para desarrollar competencias profesionales y transversales. Estas estrategias permiten conectar los contenidos académicos con situaciones reales y fomentar habilidades como la autonomía, la creatividad, la capacidad de análisis, el trabajo en equipo y la responsabilidad social. En el ámbito de la comunicación, estas transformaciones adquieren especial relevancia. Los futuros periodistas y comunicadores deberán desenvolverse en un ecosistema marcado por la inteligencia artificial, la automatización de contenidos, las plataformas digitales y la desinformación. Su formación requiere, por tanto, combinar competencias tecnológicas con una sólida preparación ética, humanística y crítica.
En este contexto se sitúan dos iniciativas de innovación docente del Gabinete de Comunicación y Educación de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Autònoma de Barcelona: SINÈRGIA – Sinergies d’aprenentatge amb IA entre Docents i Alumnes, y por otro lado, IMPACTA LAB: Innovació docent en comunicació mitjançant projectes reals, aprenentatge actiu i impacte social. Ambas propuestas comparten una filosofía educativa basada en la participación, la experimentación y la colaboración. Sin embargo, abordan desafíos complementarios: mientras SINÈRGIA se centra en el aprendizaje compartido sobre inteligencia artificial, IMPACTA LAB propone convertir el aula en un laboratorio de proyectos comunicativos vinculados con necesidades sociales.

SINÈRGIA: cuando profesores y estudiantes aprenden juntos sobre inteligencia artificial
La inteligencia artificial está transformando las dinámicas educativas y los procesos de producción de contenidos. Su incorporación a las aulas plantea oportunidades relacionadas con la creatividad, la personalización del aprendizaje, la investigación y la automatización de tareas, pero también introduce interrogantes sobre la autoría, el plagio, la privacidad, la verificación de la información y el desarrollo del pensamiento crítico. Ante este escenario, SINÈRGIA propone una aproximación interdisciplinaria, experimental y colaborativa al estudio de la inteligencia artificial en la formación de los futuros profesionales de la comunicación. Impulsado por Santiago Tejedor, catedrático de Periodismo de la UAB, el proyecto parte de una premisa: el conocimiento sobre las posibilidades y limitaciones de estas tecnologías debe construirse mediante el diálogo entre profesorado y alumnado. “La IA nos exige redefinir los procesos de enseñanza y aprendizaje sin olvidar cuestiones clave para la formación de los futuros periodistas: aprender a mirar, aplicar una escucha activa y entrenar el pensamiento crítico. Este proyecto nace de la voluntad de innovar mediante un aprendizaje colaborativo, horizontal y conectado con desafíos de nuestro entorno inmediato”, apunta Tejedor.
La propuesta contempla la participación de aproximadamente 200 estudiantes, 15 profesores y 15 especialistas externos. Su ámbito de actuación incluye diferentes titulaciones de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, como Periodismo, Comunicación Audiovisual, Comunicación Interactiva y Comunicación de las Organizaciones. Uno de sus elementos distintivos es la bidireccionalidad del aprendizaje. Los estudiantes no son únicamente receptores de conocimientos sobre inteligencia artificial, sino participantes activos en la identificación de problemas, la evaluación de herramientas y la formulación de propuestas educativas. Al mismo tiempo, el profesorado aporta fundamentos teóricos, criterios metodológicos y perspectivas críticas que permiten contextualizar las experiencias tecnológicas.
El proyecto plantea combinar la revisión de literatura científica con estudios de caso, consultas a expertos, grupos focales y espacios de cocreación. Su diseño incluye cuatro grupos focales con estudiantes y docentes, diez estudios de caso y diferentes encuentros de reflexión e intercambio de experiencias. También contempla la organización de un hackathon creativo, concebido como un espacio de experimentación en el que los participantes puedan abordar retos relacionados con la inteligencia artificial y sus aplicaciones educativas y comunicativas. El objetivo no es únicamente aprender a utilizar herramientas automatizadas, sino comprender cómo afectan a los procesos de enseñanza, a la producción informativa y al ejercicio profesional. Desde esta perspectiva, SINÈRGIA incorpora la alfabetización mediática y el pensamiento crítico como dimensiones fundamentales de una formación que debe permitir identificar tanto las posibilidades como los riesgos de estas tecnologías.

Un libro blanco para orientar el uso educativo de la inteligencia artificial
Uno de los principales resultados previstos de SINÈRGIA es la elaboración de un libro blanco sobre inteligencia artificial y formación de futuros comunicadores. Este documento pretende reunir recomendaciones, directrices metodológicas, estudios de caso, experiencias docentes y recursos prácticos para facilitar una incorporación crítica y responsable de estas tecnologías a la enseñanza universitaria.Su vocación de transferencia constituye otra de sus características. Aunque nace en el ámbito de la comunicación, el proyecto considera que muchas de las reflexiones sobre inteligencia artificial pueden resultar útiles para otras disciplinas universitarias. La producción de contenidos, la evaluación de fuentes, la protección de datos y la ética tecnológica son cuestiones que atraviesan diferentes áreas del conocimiento.
La iniciativa aspira así a generar materiales reutilizables y orientaciones prácticas que contribuyan a mejorar la formación del profesorado y a enriquecer las experiencias de aprendizaje del alumnado. En última instancia, SINÈRGIA plantea una reflexión sobre el papel de la universidad ante la transformación tecnológica: formar profesionales capaces de utilizar la inteligencia artificial, pero también de cuestionarla, comprender sus limitaciones y tomar decisiones fundamentadas sobre sus aplicaciones.
IMPACTA LAB: aprender comunicación a partir de problemas reales
El segundo proyecto, IMPACTA LAB, propone transformar las dinámicas de enseñanza mediante experiencias de aprendizaje vinculadas a necesidades sociales concretas. Su planteamiento parte de la importancia de conectar los conocimientos académicos con situaciones que permitan a los estudiantes experimentar las responsabilidades, los desafíos y las posibilidades de su futura profesión.
Codirigido por Beatriz Villarejo Carballido y Santiago Tejedor, profesores del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB, el proyecto está diseñado para desarrollarse en diversas asignaturas de los grados de Periodismo, Comunicación Interactiva y Comunicación de las Organizaciones. “Con IMPACTA LAB queremos acercar la realidad social a las aulas universitarias, convirtiendo los retos de nuestro entorno en oportunidades de aprendizaje, reflexión y transformación. La universidad no puede vivir de espaldas a la realidad: el verdadero valor de la educación está en conectar el conocimiento con los retos de la sociedad y formar profesionales capaces de transformarla”, apunta Villarejo.
La iniciativa se fundamenta en dos metodologías principales: el aprendizaje basado en proyectos reales y la tutoría entre iguales, conocida como peer tutoring. Ambas estrategias buscan incrementar la implicación del alumnado, favorecer el aprendizaje significativo y mejorar la adquisición de competencias profesionales y transversales. Su principal singularidad reside en la colaboración con entidades sociales y organizaciones del territorio. Estas instituciones aportarán problemáticas reales que servirán como punto de partida para el diseño de proyectos comunicativos elaborados por los estudiantes. Las actividades estarán vinculadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y abordarán cuestiones como la salud, la igualdad de género, la acción climática y la educación de calidad. De este modo, el aula se convierte en un espacio de experimentación en el que los estudiantes deberán investigar, analizar información, identificar necesidades comunicativas y elaborar propuestas dirigidas a públicos reales.

Del aula a la sociedad: proyectos con destinatarios reales
El modelo de IMPACTA LAB plantea una secuencia de trabajo estructurada en diferentes momentos. En primer lugar, una entidad colaboradora o una persona experta presenta un problema social y contextualiza sus principales desafíos. Esta intervención permite relacionar los contenidos teóricos de la asignatura con una situación concreta. Posteriormente, los estudiantes se organizan en equipos de tres o cuatro integrantes y asumen funciones profesionales vinculadas a la investigación, la redacción, la producción multimedia, la alfabetización mediática o la estrategia digital. A partir de este trabajo colaborativo, los equipos desarrollan productos comunicativos como entrevistas, reportajes, piezas multimedia y propuestas de comunicación digital.
La última fase incorpora procesos de revisión y evaluación entre iguales. Los estudiantes analizan los trabajos de sus compañeros, formulan observaciones y proponen mejoras mediante instrumentos de evaluación compartidos. Esta dinámica busca reforzar tanto la calidad de los productos como las habilidades de argumentación, análisis y colaboración. Una parte importante de las producciones se difundirá mediante plataformas digitales. La publicación de los trabajos permitirá que las experiencias educativas trasciendan el aula y encuentren lectores y destinatarios fuera del entorno académico. Esta dimensión pública del aprendizaje constituye uno de los componentes del proyecto. Los estudiantes no elaborarán únicamente ejercicios para ser evaluados por sus profesores, sino contenidos que deberán responder a criterios de rigor, claridad, creatividad y utilidad social.
Medir el aprendizaje y compartir los resultados
IMPACTA LAB incorpora un sistema de evaluación destinado a comprobar la incidencia de las metodologías aplicadas en la formación del alumnado. Entre sus objetivos figura incrementar la participación activa de los estudiantes, medida mediante indicadores como la asistencia, las intervenciones en clase, la implicación en las actividades colectivas y la producción de contenidos. También pretende conseguir mejoras medibles en competencias profesionales como la redacción periodística, la producción multimedia y la estrategia digital. Para ello, se utilizarán rúbricas de evaluación, cuestionarios aplicados antes y después de las actividades, observaciones docentes y herramientas de reflexión individual y colectiva.
El proyecto contempla igualmente la evaluación del pensamiento crítico, la conciencia social y la capacidad para analizar problemas complejos, contextualizar información y utilizar fuentes de manera rigurosa. Otra de las aportaciones previstas es la elaboración de una guía metodológica IMPACTA LAB que reúna las fases de implementación, las dinámicas de trabajo, los instrumentos de evaluación y las buenas prácticas identificadas. El objetivo es facilitar la aplicación del modelo en otras asignaturas y contextos docentes. A medio plazo, la iniciativa aspira a evolucionar hacia un laboratorio estable de innovación docente en comunicación, apoyado en una red de profesores que compartan experiencias, metodologías y recursos.
La innovación docente: espacio de colaboración y transferencia
SINÈRGIA e IMPACTA LAB representan dos aproximaciones complementarias a los desafíos de la educación superior. La primera aborda la necesidad de comprender e integrar críticamente la inteligencia artificial en los procesos formativos. La segunda propone reforzar la conexión entre universidad y sociedad mediante proyectos comunicativos reales y metodologías participativas. Ambas iniciativas comparten la voluntad de transformar el papel del alumnado, promover experiencias de aprendizaje significativas y desarrollar recursos que puedan ser utilizados por otros docentes y centros educativos.
También coinciden en la importancia de evaluar los procesos de innovación. Incorporar una metodología diferente no garantiza, por sí mismo, una mejora del aprendizaje. Por ello, los dos proyectos contemplan mecanismos para recoger evidencias, analizar experiencias y generar orientaciones que contribuyan a mejorar las prácticas docentes. La transferencia del conocimiento constituye otro de sus puntos de encuentro. Los libros blancos, las guías metodológicas, los materiales digitales y las actividades de divulgación previstas buscan ampliar el alcance de las experiencias y facilitar su aprovechamiento en otros contextos universitarios.
Las propuestas se inscriben, además, en una concepción de la educación que vincula la formación profesional con el compromiso social. El desarrollo de competencias tecnológicas y comunicativas aparece acompañado por la necesidad de formar ciudadanos capaces de interpretar críticamente la información, trabajar de manera colaborativa y participar en la resolución de problemas colectivos. En una universidad que debe preparar a sus estudiantes para profesiones en permanente transformación, estas iniciativas plantean una cuestión esencial: la innovación docente no debería medirse únicamente por la novedad de las herramientas utilizadas, sino por su capacidad para generar aprendizajes relevantes, fortalecer la autonomía del alumnado y construir vínculos entre el conocimiento y la sociedad. El desafío, en definitiva, no consiste solo en enseñar mejor, sino en crear las condiciones para aprender de otra manera. Y, especialmente, en demostrar que las aulas universitarias pueden convertirse en espacios desde los que comprender, cuestionar y transformar el mundo.
Comunicación y educación: conceptos en convergencia
El Gabinete de Comunicación y de Educación es un grupo consolidado y especializado en la investigación y divulgación científica, que pertenece al Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB. Reconocido por AGAUR (Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca) de la Generalitat de Catalunya como Grupo de Investigación Consolidado en función de su trayectoria, proyección y desarrollo, desarrolla proyectos e investigaciones en el terreno de convergencia entre la comunicación y la educación. Desde su creación, ha desarrollado iniciativas destinadas a integrar, con conciencia y libertad, las tecnologías de la comunicación en la denominada sociedad global o del conocimiento.
Bajo la dirección de Santiago Tejedor, el Gabinete organiza diferentes másteres propios, como el Máster en Periodismo de Viajes (presencial y online), el Máster de Comunicación y Educación, el Máster de Comunicación del Medioambiente y el Máster en Gestión de la Comunicación Política y Electoral. El grupo posee una colección de publicaciones, en forma de artículos científicos, libros y capítulos de libro, y otros trabajos, muy amplia y variada que se renueva constantemente. Además, cuenta con un laboratorio de proyectos de innovación docente, transferencia y nuevos formatos que se conciben y desarrollan desde una perspectiva basada en la creatividad y el trabajo multidisciplinar. El Gabinete organiza cada año una expedición académica que recorre el mundo con estudiantes de diferentes universidades y carreras. Se trata de la Expedición Tahina-Can que ha sido premiada como mejor proyecto educativo de España. Además, cuenta con el portal Tu Aventura, la plataforma educativa InfoEDU y el proyecto de newsgames y ciencia Reporteros de la Ciencia.

