ApS y Educación en valores
En un contexto social complejo y lleno de tensiones, se defiende que la escuela sola no puede garantizar el desarrollo de los niños. Es necesario fortalecerla mediante alianzas con las familias, una acción educativa coherente ante los impactos digitales y una defensa activa de los valores democráticos. Solo así la educación podrá contribuir realmente a formar ciudadanos críticos, responsables y comprometidos con el bien común.
La lectura, cuando se vincula a la acción y al servicio, se convierte en motor de transformación personal y social. Los proyectos de aprendizaje-servicio muestran cómo leer puede generar comunidad, compromiso y pensamiento crítico, convirtiendo libros y experiencias en herramientas para comprender el mundo y mejorarlo juntos.
¿Cómo puede la universidad ayudar a que los futuros docentes den forma a su proyecto de vida? Este texto narra la experiencia de un grupo de estudiantes brasileños que, colaborando con escuelas, museos y una ONG de apoyo a refugiados, descubren nuevas maneras de aprender, enseñar y mirar su propio futuro. A través de sus voces, vemos cómo una práctica concreta puede transformar biografías, vocaciones y compromisos con una educación más justa e inclusiva.
El aprendizaje-servicio en la universidad no es un “extra solidario”: es formación profesional con sentido ético. A partir de la investigación “Competencias éticas profesionales en la universidad y aprendizaje-servicio”, mostramos cómo el ApS activa responsabilidad, criterio e identidad profesional en contextos reales. Formar buenos profesionales hoy exige experiencias que conecten conocimiento, práctica y bien común.
La llegada de la IA ha transformado la manera en que escribimos, aprendemos y trabajamos, pero también abre una posibilidad menos evidente y mucho más poderosa: ayudarnos a pensar mejor. Este artículo muestra cómo pasar de un uso instrumental de la IA —centrado en informar, corregir y realizar tareas— a un uso reflexivo y dialógico, orientado a problematizar el pensamiento y la acción. A través de un protocolo sencillo y de algunos ejemplos, se explora cómo la IA puede convertirse en un verdadero interlocutor que ayude a afinar el juicio y ampliar la mirada.
En una sociedad hiperconectada, la educación posdigital exige algo más que usar tecnologías en el aula. Este artículo explora cómo el aprendizaje-servicio permite pasar del clic rápido al compromiso real, integrando lo digital en proyectos con sentido ético y comunitario. Una propuesta para educar en la participación, la justicia social y el bien común, poniendo la tecnología al servicio de causas compartidas.
Vivimos inmersos en una sociedad donde el consumismo se presenta como motor económico y promesa de libertad, hasta adquirir rasgos casi religiosos. Este artículo analiza críticamente ese imaginario y plantea el consumo responsable como una práctica ética, social y política. Más allá de la decisión individual, defiende la formación y la acción colectiva del consumidor ciudadano como vías para impulsar un desarrollo sostenible y mantener viva la esperanza de cambio.
En este texto descubrimos cómo el aprendizaje-servicio puede cambiar la mirada de los jóvenes sobre sí mismos y sobre la comunidad. A partir de proyectos reales —como enseñar competencias digitales a las personas mayores o impulsar el cuidado del medio ambiente con los más pequeños—, el artículo muestra cómo el reconocimiento convierte a chicas y chicos en agentes de cambio y propone estrategias concretas para hacerlo posible.
Tiempo “disponible” para las familias para permitir que aflore la bondad: esta idea recorre el artículo, que invita a recuperar espacios sin prisas ni pantallas, donde madres, padres e hijos puedan simplemente estar juntos, rodar por el suelo, jugar y compartir silencios. En estos tiempos regalados nacen serenidad, confianza y cooperación, se tejen redes de crianza en comunidad y se recrea un clima familiar donde la bondad puede aparecer sin exigir nada a nadie.
Reducir la fiebre fascista con educación. Ante el preocupante auge de simpatías fascistas entre los jóvenes, la educación debe formar el pensamiento crítico, la empatía y el compromiso cívico. El aprendizaje-servicio es una respuesta poderosa: conecta con la realidad, construye comunidad y promueve fraternidad, solidaridad y gratuidad. Una pedagogía capaz de desactivar el odio y reforzar un nosotros basado en la justicia y la cooperación.
CON EL SOPORTE DE
El Diario de la Educación, 2025
