Somos una Fundación que ejercemos el periodismo en abierto, sin muros de pago. Pero no podemos hacerlo solos, como explicamos en este editorial.
¡Clica aquí y ayúdanos!
Hacía mucho tiempo que los centros de educación especial no eran el objeto con el que increpar al adversario político.
El pasado lunes, el Partido Popular realizó unas jornadas en el Senado sobre educación especial y aprovechó para anunciar su intención de llevar al pleno de dicha cámara una proposición para su blindaje.
Sostienen los de Feijóo que la Convención de Derechos de las personas con Discapacidad da amparo a este tipo de centros a pesar de los dictámenes de Naciones Unidas contra España, precisamente, por mantener no solo centros de educación especial, sino aulas específicas en centros ordinarios.
Y lo hace, incluso, a pesar de que representantes de dicha organización han dicho claramente que la educación inclusiva que defiende la Convención es la que se da en centros ordinarios, exclusivamente, con los apoyos necesarios.
Así lo afirmó en su momento Amalia Gamio, representante de la comisión que vigila el cumplimiento de la Convención en una entrevista en este periódico. «No es compatible en lo absoluto. Y no se puede interpretar. (…) La convención claramente dice que hay un solo sistema de educación que es el inclusivo».
Según fuentes del PP, la Convención, en su artículo 24 «no contiene una prohibición expresa de las modalidades educativas específicas, ni regula de forma detallada la organización interna de los sistemas educativos nacionales». Esto haría compatible la existencia tanto de centros especiales como de aulas específicas según su interpretación de dicho texto.
Desde Plena Inclusión, su director, Enrique Galván, asegura que la organización que dirige «reconoce los informes del Comité y las directrices que ha dado donde queda claramente definido, el sistema al que aspirar» para que los centros de educación especial se transformen.
Mientras eso se consigue, explica que es necesaria una mayor inversión para mejorar la situación del profesorado en dichos centros, sus ratios e infraestructuras. «Llevamos, asegura, mucho tiempo en situación precaria. Exigimos recursos para dar la mejor educación posible a todos los niños y niñas con necesidades educativas especiales, estén en educación especial u ordinaria».

