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La Fundación ANAR atendió 250.000 peticiones de ayuda en 2025 a través de sus diferentes servicios —teléfono, chat y correo electrónico— con las que pudo ayudar a 19.990 niños, niñas y adolescentes (NNA) en toda España, según recoge el Informe anual de las Líneas de Ayuda ANAR 2025.
Estos datos reflejan la dimensión de un servicio que, como destacó durante la presentación del informe el director técnico y portavoz de la entidad, Benjamín Ballesteros, constituye un recurso esencial para menores que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, riesgo o desamparo.
El documento analiza las consultas recibidas a lo largo del año a través del Teléfono ANAR de Ayuda a Niños/as y Adolescentes, el Teléfono ANAR de la Familia y los Centros Escolares, el Chat ANAR y el correo electrónico. Todas estas herramientas forman parte de un sistema de atención permanente y confidencial destinado a escuchar y orientar a menores y a su entorno.
Durante la presentación, Diana Díaz, directora de las Líneas de Ayuda de ANAR, subrayó que los datos del informe “no nos dejan indiferentes” y recordó que las líneas están dirigidas principalmente a niños, niñas y adolescentes, aunque también reciben consultas de personas adultas cercanas, como familiares o profesionales del ámbito educativo.
La salud mental, principal motivo de consulta
El informe muestra que el número de NNA atendidos ha seguido aumentando en los últimos años. En 2025 la fundación ayudó a 19.990 niños, niñas y adolescentes, lo que supone 1.642 casos más que el año anterior y un incremento del 21,6% en los últimos cinco años.
Para prestar esta ayuda fue necesario gestionar más de un cuarto de millón de peticiones de ayuda procedentes de todo el país.
Uno de los datos más relevantes del informe es el peso de los problemas de salud mental entre los menores que contactan con las líneas de ayuda. Según el análisis de ANAR, el 51,8% de las consultas realizadas directamente por niños, niñas y adolescentes están relacionadas con la salud mental.
Dentro de este ámbito destaca especialmente la conducta suicida. En 2025 se atendieron 6.467 situaciones en las que los menores presentaban ideación o intento de suicidio, y en 1.405 casos la tentativa ya estaba iniciada en el momento de la llamada.
Durante la presentación del informe se explicó que este problema se ha convertido en el principal motivo de consulta directa por parte de menores y que ha registrado un incremento significativo respecto al año anterior.
Además, las autolesiones, las adicciones o los problemas de conducta también muestran una tendencia al alza en los casos atendidos.
Violencia y problemas familiares
Junto a la salud mental, la violencia continúa siendo uno de los factores más presentes en las consultas recibidas. El informe señala que la violencia contra niños, niñas y adolescentes es el principal motivo de consulta para las familias y el entorno educativo, con un 63,3% de los casos.
Entre las situaciones detectadas se encuentran el maltrato físico y psicológico, la agresión sexual, el acoso escolar o la violencia de género.
Durante la presentación también se puso el foco en el papel del entorno familiar. Según se explicó, los menores que contactan con las líneas de ayuda reflejan con frecuencia problemas graves presentes en sus familias, como situaciones de violencia, adicciones o conflictos legales.
Tecnología y nuevas problemáticas
Otro de los elementos destacados es la creciente presencia del entorno digital en los casos atendidos. Según los datos recogidos, las tecnologías de la relación, información y comunicación están implicadas en el 62,7% de los casos ayudados en 2025.
Esta influencia tecnológica puede estar relacionada con fenómenos como el ciberacoso, el grooming, el sexting o la exposición a contenidos nocivos, que afectan de manera creciente a niños, niñas y adolescentes.
Problemas prolongados y de alta gravedad
El informe también analiza la duración y gravedad de las situaciones atendidas. En el 55,5% de los casos los problemas se prolongan durante más de un año, mientras que el 62,4% se producen de forma diaria.
Además, el 70,4% de las situaciones presentan un nivel de urgencia alto y el 81,7% corresponden a problemas de elevada gravedad, lo que refleja la complejidad de los casos que llegan a las líneas de ayuda.
Derivaciones e intervenciones
Para poder atender estos casos, ANAR trabaja en coordinación con distintos organismos públicos y servicios especializados. En 2025 la fundación realizó 65.826 derivaciones a recursos externos, entre ellos servicios sociales, sanitarios, educativos o policiales.
Asimismo, se llevaron a cabo 8.411 intervenciones en situaciones de máxima gravedad, cuando el menor se encontraba en riesgo o desamparo y fue necesario activar recursos de emergencia o protección.
Según se explicó durante la presentación, estas intervenciones se realizan especialmente cuando el menor no cuenta con adultos protectores en su entorno y necesita la actuación inmediata de los servicios públicos.
El informe concluye que el aumento de las peticiones de ayuda y la gravedad de muchas de las situaciones atendidas evidencian la necesidad de reforzar la prevención, la detección temprana y la coordinación entre instituciones para proteger a la infancia y la adolescencia.

