El feminismo real busca el bienestar y el buen trato. Desde la Ética del cuidado, Carol Gilligan propone el cuidado de lo intimo y de lo público, el cuidado como centro de la toma de decisiones personales, relacionales, sociales y políticas. Desde este enfoque parece, especialmente importante ahora, decir muy alto y claro «no a la violencia, no queremos guerra».
Este año, con motivo del 8M, proponemos visibilizar a una gran poeta, Gloria Fuertes (España, 1917-1998) analizando, comentando, sintiendo, debatiendo este breve poema:
«No sé»
No sé de dónde soy.
No he nacido en ningún sitio;
yo ya estaba
cuando lo de la manzana,
por eso soy apolítica.
Menos mal que soy mujer
y no pariré vencejos
ni se mancharán mis manos
con el olor del fusil,
menos mal que soy así…
Con su poesía, Gloria Fuertes nos evoca aspectos múltiples y muy diversos, que propician ser comentados en este 8M del 2026 en el que se ciernen sobre nuestra actualidad renovados impulsos de desigualdad, abriendo nuevos frentes de guerras, de violencia, movimientos que rompen con acuerdos establecidos de forma unilateral y abusiva, transgrediendo derechos internacionales, derechos humanos, renovando antivalores que en gran parte del mundo parecían ya superados, o al menos encaminando su logro.
Estos días, presenciamos el auge de ideas polarizantes que crecen confusas, ajenas a las necesidades humanas, expoliando, despreciando el verdadero progreso de la humanidad, alejándola del buen trato y el bienestar, fomentando el discurso de odio a lo diferente, la aporofobia, poniendo en peligro la democracia, cuestionando los valores del feminismo.
El mensaje de esta gran poeta es muy necesario y sigue muy vivo.
Gloria Fuertes invita a pensar y emocionarnos tocando el alma, inquiriendo a la mente, movilizando el pensamiento, tocando también el corazón.
Vamos a pararnos en cada idea, a revisarlo verso a verso.:
Así podemos leer
..»qué suerte de ser mujer y no mancharme las manos con el olor de un fusil»…
Qué buena frase para empezar a debatir en clase, para clarificar la teoría feminista que defiende desarrollar la igualdad de género desde la potencialidad de cada persona, desarrollar el humanismo, lo mejor de cada grupo, lo mejor de “lo humano” sin estereotipos ni roles de género, sin división sexual del trabajo, sin desiguales contratos sociales; feminismo que supone no dañar el bienestar de la humanidad, el progreso desde la CUIdadanía.
El mensajes feminista no es que las mujeres vayan a la guerra, ni que imiten comportamientos de poder-sumisión de un sistema jerarquizado, no puede permitir que se confunda eso con el verdadero empoderamiento de la mujer; no queremos reproducir las heridas del patriarcado.
El feminismo lo rechaza para hombres y para mujeres, invita a crear formas cuidadoras de masculinidades heterosexuales que dejen espacio a identidades no hetero, sin confundirlas, dejándolas ser.
Precisamos de nuevas formas igualitarias y cuidadoras de relacionarnos.
La desigualdad se alimenta confundiendo términos que impiden que realmente las ideas igualitarias de equidad, de bienestar profundo de las personas, arraiguen en la sociedad.
Sigamos con el análisis del poema con los versos que dicen:
…»no sé de dónde soy, no he nacido en ningún sitio». Yo ya estaba
cuando lo de la manzana,
por eso soy apolítica.
¿De qué nos habla la autora?.
Cuando dice soy apolítica, ¿qué quiere decir? ¿Por qué lo dice así?
Lo de la manzana, ¿qué te evoca? ¿alude a Eva o a Nueva York sin nombrarla?
¿Ciudadana del mundo se declara? O va más allá aludiendo a lo que hoy llamamos CUIdadanía y que se basa en los derechos humanos universales que saltan fronteras.
¿Nos habla de valores, compromiso, derechos humanos que permitirían otro mundo mejor, otro concepto de nuestra sociedad.?
Veamos otros dos de sus poemas que profundizan en estas ideas.
Arenga
¡A las almas!
¡Alto!
He dicho a las almas
no a las armas.
Al enemigo hay que curarlo,
no eliminarlo.
Asesino asesinado no vale,
-sigue siendo enemigo-.
No sus cuerpos muertos,
nos interesan sus almas vivas.
¡A las almas!
No hay que vencerlos
ni convencerles,
hay que hacerlos amigos.
Y recordad que nosotros también para ellos
somos enemigos.
La gente dice
La gente dice:
«Pobres tiene que haber siempre»
y se quedan tan anchos
tan estrechos de miras,
tan vacíos de espíritu,
tan llenos de comodidad.
Yo aseguro
con emoción
que en un próximo futuro
sólo habrá pobres de vocación.
Y sigamos con el comentario de texto del primer poema con este nuevo verso:
«No pariré vencejos»
¿Que pensáis? Qué sentís?
¿Qué os dice este verso? ¿Qué sentido le encontráis? ¿Qué imagen os viene?
¿Quizá evoca la silueta de aviones de guerra, tan parecida a la del inocente vencejo?
¿O quizá ves la palabra «Vencejo» como despectivo, de la familia de vencer, en el sentido de perder y ganar…? ¿Quizá os evoca lo de moverse como «masa» o ser de una perversa manada?
O ¿quizá sólo nos llama la atención para cuestionar un tipo de crianza?
La niñez truncada duele al leer otro de sus grandes poemas:
Las bombas no tienen ojos
Las bombas no tienen ojos
Y caen en la guardería.
Los niños no tienen susto
Tienen muerte, mil heridas.
Las bombas no tienen ojos,
Caen infestando la vida.
El poemario de Gloria Fuertes, contiene múltiples poemas contra la guerra, defendiendo la paz, que nos iluminan una forma de hacer y de valorar el poder desarrollar nuestros propios criterios críticos, nuestros principios, nuestro mundo deseado.
Guerra moderna
Sale un misil «Lance»,
surca el cielo a una velocidad de susto,
otro misil «Patriot» sale a su encuentro,
le encuentra,
se deshacen,
se ilumina la zona
la noche se hace día
millones de dólares se hacen polvo
cientos de niños se hacen ceniza.
No hay campo de batalla,
es en la ciudad donde el diablo dice ¡hola!
Las bombas traspasan los refugios
silenciando el llanto de los niños.
Millones de personas no hacemos nada
para evitar el tormento.
(Solo lamentos).
Dios, Alá y Mahoma
tampoco evitan que caiga
ensangrentada una paloma.
En clase, podemos hacer importante la necesidad de un desarrollo moral y ético, alto, donde se prime el sentido utópico de qué buscamos y nos guíe hacia donde queremos ir.
Me dijeron
O te subes al carro
o tendrás que empujarlo.
Ni me subí ni lo empujé.
Me senté en la cuneta
y alrededor de mí,
a su debido tiempo,
brotaron las amapolas.
Sólo sí es sí.
Digamos NO a la guerra, NO a jugar a la muerte, no a tirar misiles, no a las armas.

