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Guía para tener el mejor patio posibles

El Ayuntamiento de Madrid publica una guía para poder realizar una transformación de los patios escolares mediante procesos participativos con la comunidad.

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Patio del CEIP Valle Inclán, de San Blas

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En septiembre de 2017 el Ayuntamiento de Madrid, liderado por el Área de Salud, comenzó un proyecto piloto sobre los patios de sus colegios. El objetivo: que tres colegios de la capital (Ramón María del Valle Inclán, Daniel Váquez Díaz y Juan Sebastián Elcano) pudieran realizar un profundo cambio con vistas a una mejor salud de niñas y niños, así como para cambiar las relaciones de género que en estos lugares se desarrollan.

La base del proyecto está en un estudio realizado sobre los 240 centros de infantil y primaria cuyo mantenimiento corre a cuenta del consistorio.

Desde septiembre a diciembre se desarrolló un proceso participativo en el que las direcciones escolares, los equipos docentes, las familias, el personal de administración y servicios, el alumnado y también organizaciones del barrio han colaborado codo a codo para soñar cuál es el patio escolar que querían tener.

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Tras esos meses de recoger ideas y de estudiar caso a caso las posibilidades más o menos factibles de transformación, se redactaron sendos anteproyectos que el personal técnico del Ayuntamiento ha revisado con la normativa en la mano. Obras que no se pueden acometer por no ser competencia municipal, gastos, necesidades, normativa vigente… todo ello para poder redactar proyectos factibles, que finalmente comenzarán a ser una realidad durante el mes de julio y agosto. Será entonces cuando comiencen las obras para que lo que nació como un sueño difícilmente creíble sea una realidad.

Según explicaron hace unos días responsables del Ayuntamiento, casi un millón de euros será la inversión que hará el consistorio para el acondicionamiento de estos tres centros educativos.

Las actuaciones que se realizarán en los centros salen de 4 meses de proceso participativo.

La guía

Aunque estas tres obras de mantenimiento son el resultado más tangible de todo el proyecto, en realidad, el objetivo era la elaboración de una guía que pudiera servir para otros colegios de la ciudad (o casi de cualquier lugar), un mapa, con el que poder realizar el mismo camino.

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Un proceso participativo con toda la comunidad educativa para pensar en cuáles son las necesidades existentes en el centro, cuáles son las aspiraciones de la comunidad. También una hoja de ruta con las posibilidades reales para poder aterrizar los sueños.

La guía, descargable desde la web del Ayuntamiento, también describe los tres proyectos que se han realizado hasta ahora y agrupa un auténtico catálogo de los elementos que pueden utilizarse para cambiar el patio.

Elementos que dan heterogeneidad al patio y que pueden utilizarse de diversas maneras. Desde parterres, tipos de suelos diferentes al hormigón (uno de los elementos más comunes en los patios escolares), areneros, bancales, gradas…

Se hace un repaso de las diferentes normativas así como de las posibilidades a las que puede acogerse un centro para realizar diferentes actuaciones en su patio.

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En la elaboración, no solo de la guía, si no de todo el proyecto, además de la participación de la comunidad educativa de los centros, ha sido imprescindible un trabajo en colaboracón también de diferentes áreas del gobierno municipal.

Porque aunque la iniciativa parte del área de salud, Madrid Salud, ha sido imprescindible la colaboración con Desarrollo Urbano Sostenible así como Medio Ambiente y Movilidad. Y es que se ha puesto el foco no solo en lo que pasa de rejas para dentro, si no en cómo se producen también los flujos de personas del barrio alrededor de los colegios. Si niñas y niños llegan en coche, cómo son los acceso a los colegios, las calles, las aceras, los elementos cercanos como bancos o vegetación…

Además de diversas actuaciones en los patios, se acometerán actuaciones sobre las aceras y los accesos para mejorar también la salud de niñas y niños, eliminando en la medida de lo posible el volumen de coches que se concentran en las horas de entrada y salida del colegio, por ejemplo.

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