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Sinopsis
En pleno verano del año 1950 cinco chicas adolescentes internas en un colegio de monjas juegan juntas por última vez a «Acción o Verdad» o, como ellas lo llaman, el juego de las prendas. Dos de ellas, las gemelas Viñó, están a punto de empezar una nueva vida, llena de interrogantes, lejos de allí. La ocasión es especial y lo saben, pero ninguna espera que esa noche se convierta en un punto de inflexión para alguien más y que sin siquiera imaginarlo acabe marcando su camino para siempre. A través de las vidas de cinco amigas a lo largo de treinta años, Care Santos retrata a una generación de mujeres que tuvieron que construir sus destinos en un momento en que la hipocresía de aquellos que querían mantener las formas a cualquier precio se enfrentó a nuevas miradas sobre la amistad, el amor y la libertad.

Care Santos: nació en Mataró (Barcelona) en 1970. Estudió Derecho, pero desde muy joven trabajó como periodista. Es autora de una abundante obra literaria para niños, jóvenes y adultos, y a menudo mantiene contacto con sus lectores a través de foros y charlas. Su obra ha sido traducida a más de veinte idiomas y también ha acumulado numerosos premios y reconocimientos. Ha obtenido el Premio Edebé (2003 y 2015), el Gran Angular (2004), el Alandar (2006) o el Protagonista Jove, que otorgan los lectores y lectoras. También ha recibido el Premio Ramon Llull de las Letras Catalanas (2014), el Premio Nadal (2017) y el Premio Cervantes Chico (2020).
Reseña
Leer a Care Santos ha sido un lujo porque me he identificado con la época que nos narra, precisamente pertenezco a esa generación, nacida en los años 50, que pasó por la transición del franquismo a la democracia y que vio cómo las mujeres tenían sus derechos limitados por una sociedad que solo creía en los hombres y en los que ellos eran dueños y señores de todos los cánones imperantes por los que se regía la sociedad del momento. Esta generación tuvo que conquistar sus derechos a base de mucho esfuerzo y considerar que ellas tenían la obligación de llegar a formar parte de esa sociedad en igualdad de condiciones con los hombres.
También viví en un colegio de monjas y pude comprobar las diferencias de trato de las niñas que pagaban y de las que estaban con becas, muchas veces al servicio de las señoritas pudientes. El papel que encarna una de las protagonistas como niña “recogida” por las monjas te hace reflexionar en cuánta hipocresía existía entre esas personas que precisamente se consideraban al servicio de Dios y como agentes del bien para que el mundo mejorara.
“Su vida era siempre igual. En invierno servía a las niñas de pago. En verano también servía a las monjas. Limpiaba como un autómata. Acataba órdenes, no se hacía preguntas. Sabía que debía ser así y aún estaba agradecida de que la dejaran estudiar, que era lo que más deseaba en el mundo”.
Nos dice Santos que la hermana Presentación, una monja nueva, joven y de genio levantisco, obligaba a Lolita a llevar una venda que le comprimiera los pechos y también a ducharse sin quitarse el camisón. Ya le había echado el ojo a Marta, cuyo cuerpo había empezado también a cambiar con mucha rapidez. La hermana Presentación era plana como una tabla, sobrina de un cura y amargada.
Las monjas también tenían “recogido” al “tonto” Vicente, lo dejaban que durmiera en un cuartucho, junto a la leñera, tratado en condiciones que hoy serían denunciables y que constaban como que hacían bien por haberlo recogido en el colegio. Las niñas le tenían cariño y él se desvivía con todas ellas. Quiso la casualidad que se vieran envueltas en una tremenda situación y que Vicente estuviera por medio.
“Al tontito las monjas decían que lo habían encontrado en el torno, cuando en el convento aún había torno, y la hermana tornera era la más vieja de todas, bastante sorda y tan lenta de reflejos que no fue capaz de despabilar a tiempo para ver quién les dejaba aquel regalo tan incómodo. La madre Rufina lo consultó con el párroco y hasta con su primo, el arzobispo, y todos le dijeron que Dios había enviado al desgraciado con ellas para poner a prueba su bondad y su misericordia…”
La reunión de las amigas del libro después de treinta años resulta ser una excelente ocasión para que se perdonaran todo lo vivido en la época de niñas. Sus derroteros habían transcurrido por sitios muy diversos y necesitaban ponerse al día. Jugando una vez más al “Juego de las prendas” fueron saliendo las emociones más profundas, las ideas que actualmente tenían, las envidias y los cariños que en otra época vivieron.
Care Santos nos muestra cómo es la sociedad del momento reflejada en cada una de las protagonistas de la historia. Aunque es ficción la lectura te llega como algo real y te hace reflexionar sobre el devenir que ha tenido tu propia vida, enlazada con tales acontecimientos del momento.
Un libro emocionante que te sobrecoge desde el principio hasta el final y que te lleva a la reflexión sobre la educación y los principios de la sociedad que establecen los grupos más influyentes. Se lee muy bien, la narrativa es fluida y la curiosidad de los acontecimientos que van ocurriendo no decae en ningún momento. Creo que se lo aconsejaría al alumnado de Secundaria y Bachillerato para que sean conscientes que no siempre las mujeres hemos tenido los derechos que afortunadamente ahora disfrutamos.
Para saber más:
- Care Santos presenta su novela Media vida
- Premio Nadal 2017 a Care Santos por su novela Media vida. Agencia Efe
- Care Santos presenta su novela “Media vida” en Tele7Radio7, en Objetivo Bizkaia
Entrevista a Care Santos. El coleccionista de Mundos

