Introducción
El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) se consolida en la actualidad como un enfoque de referencia para articular propuestas organizativas y didácticas orientadas a promover la participación y el aprendizaje de todo el alumnado. Dicho enfoque está respaldado por la ley educativa vigente a nivel nacional y por los decretos que regulan el currículo en las diversas comunidades autónomas. Sin embargo, este marco normativo se circunscribe a los niveles educativos no universitarios. Desde esta constatación cabe preguntarse: ¿qué ocurre en el contexto universitario, en el que la diversidad del alumnado se manifiesta con una intensidad cada vez mayor?
Si analizamos la actual LOSU (Ley Orgánica 2/2023, de 22 de marzo, del Sistema Universitario), tanto el artículo 33 sobre derechos relativos a la formación académica, como el artículo 37, sobre equidad y no discriminación, reconocen el derecho del estudiantado a una formación académica inclusiva y de calidad. También se señala que las universidades deben favorecer que las estructuras curriculares resulten inclusivas y accesibles, así como realizar los ajustes razonables necesarios en los materiales didácticos, los métodos de enseñanza y los sistemas de evaluación. En cualquier caso, no se contempla de forma explícita el DUA como referente para la planificación de la enseñanza en la universidad. A pesar de ello, el número de publicaciones que abordan el DUA en la educación superior ha experimentado un incremento notable en los últimos años, lo que parece reflejar una atención creciente hacia cómo se concibe y conceptualiza este enfoque y las experiencias asociadas a su implementación.
Partiendo de esta premisa, se realizó una búsqueda en Web of Science con el propósito de conocer el estado actual de la investigación sobre el DUA en el ámbito universitario. La búsqueda permitió obtener una panorámica de los tres últimos años e identificar las titulaciones estudiadas, los aspectos que concentran un mayor interés y, en términos generales, cómo se conceptualiza e implementa el DUA en este contexto.
¿Sobre qué se investiga en DUA?
Con respecto a los temas de investigación sobre el DUA en la universidad, varios trabajos se centran en analizar la percepción del profesorado hacia el enfoque, así como su grado y vías de implementación en su práctica docente. Los resultados muestran situaciones muy dispares, que van desde docentes que apenas conocen el DUA hasta quienes consideran que vertebra su manera de enseñar. Por otro lado, en algunos casos se describen actuaciones puntuales y cuesta saber si forman parte de una planificación global o si se trata de experiencias concretas y, en ocasiones, aisladas. A este respecto, emergen barreras como la falta de conocimiento, de tiempo y de apoyo institucional, que podrían ayudar a explicar por qué su incorporación sigue siendo limitada y poco sistemática.
Además del profesorado, también genera interés la percepción del alumnado hacia el DUA, de tal forma que, en general, el enfoque recibe una buena acogida, destacando su flexibilidad, la variedad de recursos y la posibilidad de elegir cómo participar o demostrar lo aprendido. Igualmente se destacan sus beneficios para fomentar la autonomía, la confianza o el sentimiento de pertenencia al grupo. Ahora bien, que el alumnado reciba el DUA con los brazos abiertos no significa necesariamente que aprenda más o mejor. Para poder afirmarlo habría que comprobar qué cambia en sus conocimientos, sus resultados o las competencias que adquiere. Así pues, por el momento, sabemos que estas propuestas suelen resultar valiosas, pero todavía no hasta qué punto mejoran la calidad del aprendizaje.
¿Se ha instaurado el DUA en todas las facultades por igual?
Una parte importante de las investigaciones sobre DUA se desarrolla en facultades de educación, en titulaciones como pedagogía o maestro/a y cualquier otra relacionada con la formación del profesorado. Por otra parte, emergen estudios que se enmarcan en las titulaciones de Educación Social y Trabajo Social. Fuera de estos límites, apenas se encuentran asignaturas o titulaciones, salvo ejemplos concretos vinculados con disciplinas STEAM. Cabe matizar que el metaanálisis realizado identifica varios trabajos que recogen la participación de docentes o estudiantes de diferentes áreas, en ocasiones sin especificar las carreras a las que pertenecen.
Este hecho no parece ser exclusivo de esta selección. En esta línea, una revisión internacional publicada este 2026 por Ren y colaboradores, que analiza 113 investigaciones, mostró que más de la mitad de ellas no se asociaban a una disciplina determinada. Entre las que sí lo hacían, predominaban con claridad las humanidades y las ciencias sociales y jurídicas frente al resto de ramas de conocimiento.
Esta distribución podría estar condicionando los resultados, ya que quienes estudian o trabajan en titulaciones relacionadas con la educación tienden a estar más familiarizados con la accesibilidad y la inclusión, y es posible que reciban el DUA con una disposición especialmente favorable. Por lo tanto, hay que actuar con cautela a la hora de transferir dichos resultados a otras áreas de conocimiento. Por ahora, podemos afirmar que conocemos bien lo que ocurre en algunas facultades, pero no tanto lo que pasa en el resto.
¿Qué enfoque del DUA predomina en la universidad?
El DUA está pensado para responder a la variabilidad de todo el alumnado y, sin embargo, continúa apareciendo con frecuencia conectado a la discapacidad; es decir, se continúa asociando al trabajo con estudiantes con necesidades educativas especiales y no a una visión global destinada a todo el alumnado. A modo de ejemplo, de la revisión y selección realizada, solo tres trabajos sitúan específicamente en el centro al alumnado con discapacidad, con trastornos del espectro autista, si bien es cierto que otros incluyen una muestra parcial de personas con discapacidad, se enfocan en el profesorado que trabaja con ellas o recurren a los servicios universitarios de apoyo para localizar participantes.
Esta variedad refleja distintas formas de entender el DUA, reforzando las categorías señaladas por De la Fuente-González y colaboradores (2025), que describen un enfoque clínico, muy ligado al diagnóstico y la discapacidad, otro enfoque social, centrado en la diversidad y las barreras del entorno, y un tercer enfoque crítico, que apuesta por incorporar una mirada interseccional al enfoque.
En este contexto, es importante reflexionar sobre qué estamos entendiendo por diversidad en el contexto universitario, por cuanto determinadas perspectivas pueden contribuir a intensificar la idea de que el DUA es una respuesta para estudiantes con discapacidad o necesidades específicas. De este modo, se corre el riesgo de interpretarlo desde una lógica restringida, como si se tratase de un enfoque centrado en la implementación de ajustes y medidas dirigidas hacia algunos perfiles en particular. Por el contrario, el DUA aspira a entender la diversidad desde una perspectiva más amplia, alejándose de modelos que priorizan los ajustes individualizados y centrándose en anticipar posibles barreras para diseñar en consecuencia desde el inicio.
Conclusiones
El DUA ha comenzado a abrirse paso en la universidad, aunque todavía lo hace de forma irregular. Por un lado, la investigación se concentra en determinadas titulaciones ligadas a la educación y las ciencias sociales en general. Asimismo, buena parte de los estudios analiza las percepciones del alumnado y del profesorado, que tienden a valorar positivamente el enfoque. El estudiantado suele valorar la flexibilidad, la claridad de las propuestas y la posibilidad de acceder a los contenidos o participar de diferentes formas. El profesorado, por su parte, reconoce su utilidad, aunque también señala dificultades para incorporarlo de manera continuada en su práctica docente. A pesar de todo, aún faltan estudios que permitan comprobar qué cambia realmente en el aprendizaje y conocer qué ocurre fuera de las facultades más familiarizadas con la educación inclusiva.
Otra cuestión importante es el protagonismo que adquiere la discapacidad dentro del enfoque, hasta el punto de que en ocasiones el DUA parece presentarse como una respuesta dirigida principalmente al alumnado con necesidades específicas. No podemos pasar por alto que la universidad reúne contextos y formas de aprender muy diferentes, muchas de las cuales apenas aparecen en la literatura. En este sentido, es importante dirigir el foco hacia esos márgenes, ampliando la mirada hacia otras formas de diversidad y hacia contextos universitarios todavía inexplorados.

