Hablamos con la responsable de primera infancia y salud mental de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) a raíz de un seminario que han celebrado en Paraguay sobre políticas públicas relativas a esta etapa educativa. La situación de la Región es compleja y diversa pero existen la intención y la infraestructura para compartir experiencias de las que aprender unos países de otros.
¿Cuál es la situación de la primera infancia en América Latina?
Bueno, como sabes, la primera infancia, la educación infantil es la base de todo el desarrollo posterior, sobre la que se asientan todas las cosas a nivel cognitivo, a nivel social, a nivel físico, a nivel emocional.
En Iberoamérica, existen grandes desigualdades por muchos motivos. No tanto por el acceso, que cada vez es más equitativo. El problema es garantizar que sea con calidad, con equidad, con independencia de la situación de la criatura, de su origen, de las distintas vulnerabilidades.
Existen sistemas educativos en los que la educación infantil se hace a través de la educación formal, pero también de la no formal, con planteamientos comunitarios, con maestras educadoras que se desplazan a los entornos familiares…
En encuentros como el celebrado en Paraguay, hablamos con representantes de los ministerios, con los responsables de primera infancia y de educación infantil, y trasladan esta idea de que sea debe ser una educación integral, que incluya educación, salud, nutrición, servicios sociales, protección de la primera infancia.
Hay otro asunto relevante. Cada vez con más frecuencia, en América Latina encontramos situaciones con menores migrantes, en las que la continuidad es irregular.
La educación en la primera infancia es, en definitiva, lo que hace reducir de alguna manera las vulnerabilidades, las brechas educativas cuando se invierte en ella
¿Cuál es el papel de la OIE en todo esto?
Nuestro trabajo tiene que ver con darle la importancia a la educación infantil a nivel regional, porque hay muchas brechas, vulnerabilidades, pero también hay muchos puntos fuertes.
Observamos qué hace bien en política pública algún país concreto, y que puede intercambiar con otro. Se trata de hacer cooperación sur-sur. Es decir, yo tengo esto que estoy haciendo bien, te lo cuento a ti, intercambiamos, conectamos, generamos conocimiento mutuo. Desde cobertura en la etapa 0-3, darle la importancia de etapa educativa en sí misma, generar política pública en favor de esto.
También hay fortalezas y espacios como la Red Iberoamericana, por ejemplo, como la Red Iberoamericana de Administraciones Públicas para la Primera Infancia, que favorecen esto.
Favorecen el intercambio de conocimiento, donde nos nutrimos de expertos regionales en la materia y donde nos enriquecemos los unos de los otros. Por ejemplo, los temas del seminario de primera infancia de Paraguay son necesidades que los propios países plantean y la cita pretende darle respuesta de alguna manera.
¿Qué políticas están funcionando mejor en relación a la primera infancia en Iberoamérica?
Pues mira, cada vez más, afortunadamente, se está entendiendo la primera infancia desde una perspectiva integral. Cada vez más países funcionan o están poniendo en marcha políticas integrales de primera infancia, donde se tiene en cuenta que es una etapa educativa.
Se están haciendo políticas de transformación del currículum como base para lo posterior, pero también de formación del profesorado, reconocimiento de la profesión docente en primera infancia, salud mental, nutrición adecuada y equilibrada, atención familiar, atención social, recursos…
El objetivo es que haya una perspectiva sistémica e integral, en la que hablen los ministerio de Educación, Sanidad, Economía…
También se está incorporando cada vez más una perspectiva de derechos de la infancia. Por ahora es por estas políticas por la que están apostando los países. A esto se suma que tienen en cuenta la participación infantil cada vez más. La infancia como sujeto de derecho y como protagonistas.
Sobre la participación, ¿cómo se hace con criaturas tan pequeñas?
Con metodologías adaptadas a su edad. Quizá con adolescentes les preguntamos más: cuéntame qué te parece, qué te gustaría mejorar o tú qué cambiarías. Con la primera infancia se utilizan otras metodologías como cuentos, dibujos; todo muy accesible para ellos y utilizando su propio lenguaje. Pensar como ellos, pensar como pensábamos de alguna manera nosotros cuando teníamos esa edad y meternos un poco en su piel y adaptarles un poco su lenguaje.
En la región están surgiendo más iniciativas de este tipo y queremos sistematizarlas en una guía de participación surgida de la reunión ministerial de Infancia que hubo en abril, en Zamora, hicieron una declaración los ministros y ministras de infancia. La guía pretende recopilar buenas prácticas de los diferentes países, qué está funcionando y qué no.
¿Qué suelen pecir los niños?
Pues es verdad que es una cosa que todavía estamos por descubri.Pero ellos se van mucho por lo emocional, lo social, los amigos.
Me gustaría enlazarlo esto de lo social con el tema de salud mental y que también me parece complejo desde la mirada adulta hacia la primera infancia. ¿Cuáles son los retos de salud mental en Iberoamérica?
Yo te diría que cuidarla desde el punto de vista de la conexión con su familia, con los docentes y con las personas que se encargan de ellos, de protegerlos, de darles una cobertura, seguridad.
Hace muy poco estuvimos un webinar con los miembros de la Red sobre el cuidado emocional y la salud mental en los docentes, porque es un aspecto que se deja de lado pero en el entorno educativo no paran de ocurrir cosas a nivel emocional. E Iberoamérica, evidentemente, no se queda al margen.
Es necesaria la formación del profesorado y preparar a las familias. Y esto lo conecto con el tema de las pantallas, la tecnología, el tiempo que les dedicamos, el tiempo de estar presentes con las criaturas…
Hay países que están haciendo atención integral desde el momento del momento de la gestación a las mamás embarazadas. Esto tiene mucha importancia y hay que darle el peso específico qu tiene la salud mental tiene para construir todo lo demás. Si un niño no se siente bien, no se encuentra bien, ¿cómo le vamos a pedir que aprenda a leer?
Una atención en salud mental nuevamente integral y conectar, porque no son cajones estancos, conectar lo educativo con las rutas de derivación. Que si ocurre algo en el entorno escolar, que es el primero que detecta muchas veces, que haya rutas concretas de derivación, que sepamos a qué profesionales tienes que acudir en determinados, asesorar a la familia, saber por dónde tienen que tirar. Que no haya una valla que delimita, sino que esté todo conectado de alguna manera.
Suena un reto mayúsculo esto que planteas.
Lo es, lo es, lo es.
Existen muchos lugares en Iberoamérica de muy difícil acceso. Núcleos urbanos que absorben la mayor parte de los recursos. Hay mucha gente trabajando allá en pura itinerancia, cargando con todo el material de un lado a otro.
Así es, así es. Sí, y muchas veces el reto es ese, y los países lo resuelven a través de diferentes iniciativas. Salvador tiene maestras mochileras, Ecuador tiene el Safpic es un servicio precisamente de maestras comunitarias. Entonces, claro, las áreas estas que te comentas tú de difícil acceso, donde estamos hablando de salud mental, los niños, niñas, les ocurren cosas que hay que atender y muchas veces, efectivamente, eso es uno de los grandes retos de la región, claro que sí. La variabilidad geográfica, de casuísticas. Entonces, ese es el reto, la respuesta a todo.
República Dominicana, tiene un organismo a nivel público que se llama IPI, que es precisamente de atención integral a la infancia, a la primera infancia, que está haciendo cosas muy interesantes en cuanto a medir los niveles de desarrollo, evaluación, mapeo, un poco toda esa parte que también es muy necesaria. También incluye la salud mental.
Hablabas de currículum, ¿Cómo se encaja esa dificultad entre criaturas tan pequeñas y lo que tienen que aprender?
Claro, pues. Quizá no es tanto el currículum clásico, entendido como lengua, matemáticas, ciencias. Es el currículum relacionado directamente conectado con las áreas de desarrollo del conocimiento de uno mismo, de los demás, la psicomotricidad, la parte social, emocional.
Digamos que es un currículum conectado con las grandes áreas de su desarrollo y que de alguna manera constituyen los prerrequisitos fundamentales para que después, cuando empiece la etapa en algunos países básica, obligatoria, primaria, por ejemplo, aquí en España, digamos, lleguen en las mejores condiciones para afrontar todo eso de una manera satisfactoria.
Es verdad que en muchos países, incluido la parte más íbero, ¿no? y en otros muchos países también, estoy pensando también en el cono sur, la enseñanza obligatoria, la enseñanza obligatoria como tal, no comienza hasta los seis años. Cuanto más preparados vayan para todo eso, mejor lo van a afrontar. Entonces, no es un currículum pensado como en la etapa obligatoria, pero sí basado como en las grandes áreas del desarrollo para de alguna manera favorecer que después todo eso ocurra de una manera natural.
Y como base para lo que te decía antes, volviendo al inicio, como base para reducir brechas, desigualdades, situaciones de vulnerabilidad, pues que sean lo menos vulnerables posible.
Has nombrado la formación del profesorado. Imagino que hay muchas políticas muy diferentes ¿Cuál es vuestra labor ahí?
Es una de las claves a través de. Incluso, igual que existe la red de infancia, también existen redes de docentes donde aprenden los unos de los otros. Porque, claro, la variabilidad y casuística, como dices es inmensa. Pero no sólo de la formación docente, sino de cómo eso se gobierna desde el liderazgo.
Por eso ponemos en valor también en el seminario el papel del liderazgo. Muchas veces pasa que estos líderes son profesores que ponen a liderar. Hay que reconocer esa profesión también del líder, que todo eso caiga en cascada hacia los distintos docentes y todo eso, el origen de todo eso es la política pública, es decir, que haya políticas públicas sólidas, robustas, que generen o que pongan en marcha un liderazgo pedagógico fuerte capaz de permear, de que todo eso permee a través de los docentes.
Pero el intercambio de experiencias, una vez más, es muy importante. Desde metodologías hasta tecnología, hasta didáctica. Que puedan poner en marcha mecanismos de conexión con otros docentes, porque el reto es ahora mismo la profesión del docente, yo diría que es de superhéroe.
Total, hace no tanto la UNESCO ya decía, se están yendo, no entran más y se están yendo. Entiendo que, y esto es un problema global, no es la vieja Europa, no es Estados Unidos, es todo el planeta.
Es una de las profesiones con las que tiene mayor índice de deserción a nivel global, efectivamente.
Entiendo que en algunos lugares de conflicto es una profesión peligrosa, porque al fin y al cabo eres el líder de una comunidad de alguna manera, y las escuelas a veces se convierten en objetivos, como quienes trabajan en ellas.
Sí, totalmente. Totalmente, así es. Es terrible. La escuela tiene que ser un espacio libre, donde todos aquellos que van puedan desarrollarse libremente. Es verdad que eso puede traer muchas veces conflicto.
Y es una profesión muy vocacional con lo bueno y lo malo que eso tiene, porque al final impactas ahí en el corazón de la persona, del docente, y si lo quemas… Entonces, el burnout es ahí que está como. Yo lo vivía en mi etapa pisando aula, pisando cole, que hay que tener mucho, que también la parte que hablábamos de salud mental. Cuidarlos a ellos.
Hablando de cuidarlos, pienso en las condiciones de trabajo, las ratios y demás. Hemos visto la huelga e las educadoras en Madrid y en otras ciudades y comunidades en España. Me gustará saber cómo se gestionan estas cuestiones en algunos lugares de Iberoamérica.
Es un tema delicado, del que se ha hablado, y en el que una vez más la variabilidad regional es grande. Hay veces en las que las educadoras no reciben remuneración. Mujeres con su mejor voluntad que hacen lo que pueden y que tienen su propia situación familiar, tienen que pagar sus facturas…

