Un centenar de asociaciones de madres y padres (AMPAS) y de familias del alumnado (AFAS) de centros públicos de la Comunidad de Madrid han suscrito un manifiesto de apoyo a la huelga del profesorado madrileño. El texto, fechado el 20 de octubre bajo el título “Las familias de Madrid con nuestro profesorado”, sostiene que las reivindicaciones docentes “también son las reivindicaciones de las familias”.

Las organizaciones firmantes respaldan las principales demandas del profesorado: reducción de ratios, menos horas lectivas y menos carga burocrática, más personal de orientación y apoyo para la inclusión, mejoras salariales, recuperación del poder adquisitivo y estabilidad de las plantillas. Añaden peticiones propias sobre las infraestructuras, como centros seguros y climatizados, sin barracones ni obras interminables, y una escuela pública inclusiva y libre de segregación.
El manifiesto critica con dureza la actitud del Gobierno regional. Acusa a la Consejería de Educación de desacreditar la huelga y de rechazar una negociación real, y califica de “inaceptables” las declaraciones de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, que según el texto presentan a los docentes movilizados como violentos o movidos por intereses partidistas.
Frente a la acusación de que la huelga es una maniobra vinculada a las elecciones generales, las familias recuerdan que la protesta se acordó y anunció el 24 de junio, casi cuatro meses antes de su inicio, con una tabla de reivindicaciones conocida por la Administración.
La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado la huelga de política y ha asegurado en los últimos días, al igual que su consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, que las exigencias de los sindicatos no se pueden cumplir, y no se va a negociar con ellos. Además, tras el escrache del pasado lunes, Ayuso aseguró que “yo no quiero que a mis hijos les eduque gente como esa”, en referencia al profesorado que estaba protestando y que fue golpeado por la Policía Nacional.
Las asociaciones rechazan cualquier intento de “enfrentar a las familias con el profesorado” a cuenta de los trastornos que la huelga causa en la organización familiar. Sostienen que la responsabilidad de resolver el conflicto corresponde a la Administración. Por ello exigen la apertura inmediata de una negociación con compromisos concretos, plazos y financiación.
Por último, las AMPAS y AFAS anuncian que se suman a la manifestación convocada para este jueves, 22 de octubre, a las 18:00 horas desde Atocha. También animan a las familias a organizarse desde sus centros para acudir juntas.

