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Pasan algunos minutos de las 12 de la mañana de una mañana fría y soleada del mes de noviembre. El barrio de Entrevías-El Pozo en Madrid es parte del distrito de Vallecas. Es sinónimo de familias de clase trabajadora, del pueblo gitano, de migrantes del norte de África y de Latinoamérica. Un crisol de personas y culturas.
En él, el CEIP Manuel Núñez de Arenas es casi un oasis, no solo educativo, sino de acogida, de reunión y encuentro. A esas horas, los pasillos y bullen de chicas y chicos cambiando de clase, de docentes atareadas intentando que todo esté en su sitio. El despacho de dirección está lleno y tiene cola en la puerta.
Paula Cueto es una de las artistas que lleva años trabajando en este colegio en proyetos de arte y educación. Nos guía hasta la clase que compartirá, hoy, con Chus, maestro de música, y dos decenas de niñas y niños que, como el barrio, son un crisol humano.
Reunidos en círculo, descalzo todo el mundo, comienzan la sesión. Paula realiza una serie de movimientos con las manos, con el cuerpo, de sonidos. Chicas y chicos imitan lo que hace. Se trata de calentar el cuerpo y de enfocar la atención para comenzar, después, el trabajo.
El arte como herramienta de inclusión educativa en Vallecas
Crecer con Arte (CCA) es un proyecto de estimulación temprana y fomento de la creación artística que desarrolla la Asociación Crecer con la Música.
Con una visión innovadora y un enfoque coherente con la realidad social del barrio, CCA busca trascender las barreras educativas y sociales a través del poder transformador del arte para mejorar la inclusión social y la mejora del éxito educativo.
“Queremos cumplir una doble función, explica Cueto. Por un lado, presentarles mundos, repertorios musicales, sus orígenes… Y, por el otro, poner en el centro las culturas que ya tienen, las canciones que cantan, la música que escuchan, puesto que no se suele partir de ahí”.
En la sesión de ese día, se oirá una canción rumana y se bailará en corro una danza típica de ese país. Una de las niñas es de origen rumano y la mayor parte de su familia vive allá. Cuenta, escuetamente, que conoce la pieza y el baile de cuando ha estado allí de visita.

Crecer con Arte: innovación pedagógica a través de la música y la danza
El proyecto tiene varias patas. Se desarrolla en parte dentro del horario lectivo, como esta sesión en clase de Música. También las hay en Educación Física, con trabajo de danza y expresión corporal. O de lengua gracias a la escritura de una producción que lleva a cabo el alumnado de más edad.
Las clases en horario lectivo son sufragadas por la Asociación Crecer con la Música sin suponer coste alguno para el alumnado. Desde septiembre de 2024 a diciembre de 2025 contaron con la financiación del Programa Cultural de Creación y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid.
También hay actividades por la tarde en las que participa parte del claustro del colegio y, además de chicas y chicos, también van familias para participar del proyecto y aprender, de paso, a tocar algún instrumento como la guitarra, el cello, el cajón flamenco.
La inclusión de la música y las artes escénicas en el programa pedagógico del centro ofrece a los escolares la oportunidad de desarrollar habilidades artísticas, y cultivar valores como la participación comunitaria.
“Lo que estamos haciendo aquí es que sean bilingües en arte. Les damos herramientas para que puedan relacionarse con el mundo de una manera más bonita, más alegre”, cuenta Cueto. Unas herramientas que les puedan “servir como ancla; que si pasa algo en casase puedan coger la guitarra, se concentren en ella, se convierta en refugio”.
Además, el proyecto artístico tiene unos claros cimientos en el feminismo, el antirracismo y el anticapacitismo, explica esta artista. Junto a esto, y otros contenidos curriculares, trabajan competencias sociales y habilidades individuales.
Este año están trabajando con la premisa del 600 aniversario del Pueblo Gitano. Todas las edades hablarán y tratarán en sus creaciones de folclore, habrá una exposición de la Fundación Secretariado Gitano y en el proyecto artístico se hablará de “las malas hierbas”, de su resiliencia, de su capacidad de adaptación.
De plantas como el tomate o la patata, malas hierbas ahora base de nuestra alimentación. “con esa metáfora vamos a trabajar el tema del pueblo gitano, pero también extendiéndolo a otros, con los migrantes”.
En este esfuerzo por extender el bilingüismo artístico, Cueto explica que en barrios como Entrevías se vuelve más importante porque, por lo general, los grandes eventos culturales y artísticos quedan muy lejos, tanto física como metafóricamente hablando.

Comunidad, cultura y escuela pública: el impacto social del proyecto
Es parte del interés sociocultural del proyecto, el abordar una serie de indicadores clave que promuevan la descentralización de la cultura en la ciudad, el acceso equitativo, la diversidad cultural, la inclusión de colectivos vulnerables, la perspectiva de género y el compromiso con las buenas prácticas en gestión cultural.
Además del trabajo en las aulas, mediante la danza y la expresión corporal, la música, y la experimentación con instrumentos como el violín, el cello, la guitarra o el cajón en el diseño colectivo de creaciones sonoras, se ha practicado la improvisación libre y la conducción y creación de paisajes sonoros, en grupos más o menos reducidos.
Pero el proyecto ha ido más allá del aula con la creación de “La Compañía”, un conjunto artístico intergeneracional que une a la comunidad educativa en la promoción del arte y la música como herramientas de cambio social y con muestras abiertas al barrio.
El proyecto es una muestra de cómo los centros educativos públicos, junto con el tejido social, mediante fórmulas de cooperación público-comunitaria son capaces de generar procesos de innovación y trasformación social.

