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Muchas veces la vida nos arrastra, nuestra vida profesional y laboral chocan con la familiar y en ocasiones no facilita el poder participar en el proceso educativo de nuestros hijos e hijas como nos gustaría y como deberíamos. Cada vez da la impresión de que tenemos menos tiempo, necesitaríamos días que tuviesen más de 24 horas para poder abarcar a todo lo que queremos y necesitamos llegar.
Conciliación y acompañamiento educativo de las familias
Si nos centramos en nuestro acompañamiento y participación en la educación de nuestros hijos e hijas nos vendrán a la mente, los que ya hayamos pasado por ello, esas tardes eternas con deberes repetitivos que nos desesperaban tanto a todos, y los periodos de vacaciones con tareas agobiantes que terminaban en lloros o con los famosos cuadernillos de verano viajeros allí donde fuéramos. Afortunadamente el concepto “deberes” ha ido evolucionando y ya muchos docentes y familias entienden que todo lo académico debe quedar resuelto en la escuela para no generar desigualdades. Pero el acompañamiento va mucho más allá a lo anteriormente descrito.
¿Y si hablamos de participación de madres y padres? Algunos recordaréis la participación en infantil, cuando pedían voluntarios para hacer alguna actividad en clase o acompañar en alguna excursión; ahí estábamos las familias para echar una mano y participar en el aula, sobre todo si hablamos de escuela infantil donde madres y padres suelen tener un papel protagonista en el día a día. Esa participación se prolonga durante la primaria, aunque los lazos en vez de estrecharse van difuminándose, produciéndose una brecha en el salto a secundaria. ¿Qué sucede con la participación de las familias en ese cambio de etapa?
AMPA y Consejo Escolar: canales formales de participación
Participar en el centro educativo tiene otras vías. Si añadimos a la participación de las familias a nivel individual y grupal en las aulas, ¿cuántos habéis participado en vuestro AMPA? La asociación de madres y padres del alumnado del centro educativo es la figura establecida para la participación y la que, además, tiene un lugar en el consejo escolar. Y llegados a este punto, ¿qué es el consejo escolar del centro? Pues en muchos casos, el gran desconocido…
El Consejo Escolar es el máximo órgano participativo y decisorio del centro educativo. Tiene establecido reglamentariamente su composición y funciones, pero no es un espacio suficientemente conocido. Hay familias que pasan años en el centro y desconocen incluso de su existencia. Esto también sucede incluso con algunos docentes. Y si hablamos del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid, ya son palabras mayores, porque el porcentaje de personas que conozcan su existencia baja a mínimos. ¿Cómo puede ser que el máximo órgano educativo consultivo de nuestra región sea un elemento prácticamente invisible?
El Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid es el máximo órgano consultivo y de participación de la comunidad educativa madrileña. Emite informes y propuestas sobre leyes, normas, planes y actuaciones de la administración educativa. Su composición integra a todos los sectores implicados en la educación: alumnado, profesorado, familias (nuestra federación tiene seis consejeros titulares y seis suplentes), titulares de centros privados, personal de administración y servicios, sindicatos, entidades locales, organizaciones sociales, universidades, personas de reconocido prestigio y la propia administración autonómica.
El Informe 2025 y el papel de las organizaciones de familias
A finales de 2025 se aprobó en el Pleno del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid el Informe 2025 sobre el sistema educativo en la Comunidad de Madrid. Cursos 2023-2024, un documento de un millar de páginas en el que se describe el sistema educativo madrileño.
La FAPA ha sido la organización que más propuestas de mejora al sistema educativo ha logrado aprobar en el seno del Pleno del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid, celebrado el pasado 4 de diciembre, tanto en número como en proporción respecto a las presentadas, habiendo conseguido la aprobación del 23,3% de las enviadas. Las iniciativas de la FAPA ponen el foco en la equidad educativa, la mejora de los recursos públicos y la protección de los derechos del alumnado y las familias. La Federación consigue el mayor número de propuestas aprobadas de todas las organizaciones con representación en el Pleno del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid.
La participación democrática en el ámbito educativo está recogida y afectada actualmente por varias normas legislativas. En la cúspide se encuentra lo estipulado en la Constitución Española en relación con los Derechos y Libertades fundamentales, en especial con lo indicado en sus artículos: 21, de reunión; 22, de asociación; 23, de participación; 27.5, de participación efectiva en la educación; y 27.7, de control y gestión de todos los centros sostenidos con fondos públicos.
También deben referirse como obligadas la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación (LODE), así como la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE), modificadas ambas en diversas ocasiones, siendo la más reciente e importante mediante una ley también de carácter orgánico, al aprobarse la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE).
En la Comunidad de Madrid, además del desarrollo normativo de la legislación anterior, se pueden encontrar muchas y diversas normas que inciden en la vía diaria de los centros educativos. Se recogía expresamente en 2019 una normativa entonces muy reciente, la Ley 10/2019, de 10 de abril, de Transparencia y de Participación de la Comunidad de Madrid (LTPCM).
“La calidad democrática en los centros educativos vista por las familias 2025” es el último estudio publicado por la federación al respecto de laparticipación, ya que el anterior data del 2019. En el mundo educativo, donde los aprendizajes de los menores tienen una buena base en la imitación de los actores adultos, es vital el comportamiento democrático de sus referentes de la comunidad educativa.
Como ocurrió en 2019, claros y oscuros se encuentran al contemplar las conclusiones del nuevo estudio realizado, de las cuales destacamos que con relación a los consejos escolares, sus convocatorias se realizan mayoritariamente con tiempo insuficiente para poder prepararlos de manera correcta y los horarios en los que se convocan son claramente incompatibles con la participación de todas sus consejeras/os, a lo que debe añadirse que el envío de la documentación anexa a la convocatoria es deficiente, donde se sigue constatando que ni el envío del borrador del acta de la reunión anterior se envía mayoritariamente al convocar. Además, cada vez parece costar más que se incluyan puntos en el orden del día a propuesta de las asociaciones de madres y padres.

La transparencia informativa es muy mejorable, así como que las directrices de la Administración educativa se debaten cada vez menos en estos órganos colegiados, creados para cumplir con el mandato de control y gestión de los centros sostenidos con fondos públicos que, en base a los datos obtenidos, se constata que no hacen en su inmensa mayoría.
Obstáculos actuales para la participación real
Por lo que respecta a los equipos directivos, se comprueba un importante retroceso en cuanto a facilitar la labor de las asociaciones de madres y padres en los centros públicos, así como el uso de sus instalaciones, a pesar de ser en ambos casos obligaciones legales que tienen estos equipos. En cuanto a las instalaciones públicas, incluso hay retroceso en el uso de un local propio para la asociación.
Todos y todas somos en parte, responsables de la participación en los centros educativos. Es necesario saber participar para poder hacerlo y también es cierto que hay que tener voluntad para facilitarlo y potenciarlo. La comunidad educativa es un gran engranaje en la que todas las piezas deben encajar para poder funcionar de una manera adecuada si alguna falla, no se puede avanzar. La participación y el Consejo Escolar, ese gran desconocido que esperemos que, más pronto que tarde, sea una de las herramientas de participación más utilizadas en los centros educativos.


