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En 1972, Naciones Unidas estableció el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente, coincidiendo con la Conferencia de Medio Ambiente de Estocolmo (Suecia). En este evento fue la primera vez que se puso de manifiesto la necesidad de buscar una armonía entre el desarrollo, la economía y la conservación de la naturaleza.
Para este año 2026 se ha escogido el lema “Por el clima ya” y se centra, entre otras acciones, en sensibilizar sobre el cambio climático.
En un momento en que la educación se orienta, cada vez más, hacia experiencias significativas y conectadas con la realidad, el proyecto de aprendizaje-servicio Salvemos las Lagunas del Sapo se consolida como un ejemplo de cómo combinar el aprendizaje con el compromiso social y protagonismo estudiantil. Este proyecto resultó premiado en los Premios Aprendizaje-Servicio 2025.

De los libros al barro
Lo que comenzó con un reto lanzado por Jesús Díaz, miembro de la Plataforma Save!, terminó convirtiéndose en un proyecto lleno de aprendizajes y de servicios a la comunidad.
El alumnado de 3º de ESO del Colegio Arboleda, tras descubrir que las Lagunas del Sapo —un enclave vital de biodiversidad en la zona este de Sevilla— estaban bajo la amenaza de la especulación urbanística, decidió pasar a la acción.
Unidos a la Plataforma Save!, desplegó una campaña de sensibilización para que los vecinos del barrio conocieran y pudieran proteger este oasis climático frente al avance del asfalto.
Un ecosistema en peligro de extinción
En el Distrito Este-Alcosa-Torreblanca, entre el ruido de la ciudad y los proyectos de expansión inmobiliaria, sobrevive un tesoro invisible para muchos: el microhumedal de las Lagunas del Sapo.
Los microhumedales estacionales no son meras charcas de agua de lluvia: constituyen refugios críticos donde anfibios, invertebrados y aves migratorias encuentran un santuario para completar sus ciclos vitales. Entre ellos, se encuentra el triops, una especie que habita la tierra desde hace 200 o 220 millones de años.
Más allá de su valor biológico, estas lagunas actúan como un sumidero de carbono natural, un aliado estratégico contra el cambio climático en una ciudad especialmente castigada por las altas temperaturas. Sin embargo, el plan urbanístico actual contempla su desaparición para construir viviendas.
Para nuestros estudiantes, la necesidad fue clara: no se puede defender lo que no se conoce y no se puede permitir que el patrimonio natural de su propio barrio sea borrado del mapa.
El servicio que desarrollaron se enfocó, pues, a la supervivencia de uno de los espacios con mayor biodiversidad de la capital hispalense.

El servicio a la comunidad: tecnología y cuentos
Para evitar que las excavadoras borraran este rincón de vida, los alumnos y alumnas diseñaron un abanico de acciones de servicio combinando el rigor científico con la comunicación creativa.
Tras realizar exhaustivos estudios de campo acompañados por expertos de distintas entidades ecologistas, el alumnado tradujo ese conocimiento técnico a un lenguaje accesible para la ciudadanía.
La estrategia de servicio se dividió en tres ejes fundamentales:
- Web. Crearon y gestionaron una página web informativa (enlace a la web) y una campaña de difusión mediante códigos QR estratégicamente situados en los barrios colindantes, para permitir que cualquier vecino, con un solo clic, comprendiera el valor de su entorno.
- Educación ambiental para la infancia. Bajo el título «El Bosque Encantado», el alumnado diseñó un itinerario de cuentos infantiles instalados físicamente en el entorno de la laguna. A través de estas narrativas, los más pequeños aprendieron a amar y respetar las especies locales.
- Redes de barrio. Organizaron un evento público de debate y celebración donde presentaron sus hallazgos a familias y asociaciones vecinales con lo que fortalecieron la red social en defensa del Anillo Verde del Este.
El aprendizaje: mucho más que Ciencias Naturales
El impacto pedagógico de este proyecto fue profundo. En el ámbito de las ciencias, estudiaron de forma práctica las redes tróficas y los rangos de tolerancia de las especies.
En el área tecnológica, dominaron herramientas de diseño y creación de contenidos como Canva y Google Sites, aplicándolas a un proyecto con impacto social real.
No obstante, el aprendizaje más valioso ha sido el desarrollo de la competencia ciudadana. Aprendieron que la democracia no solo se vota, sino que se ejerce participando de forma activa y responsable en los problemas de su comunidad.
El proyecto ha destacado, además, por su enfoque inclusivo mediante el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). Al trabajar de forma cooperativa, los 60 alumnos —incluyendo aquellos con necesidades específicas de apoyo— han avanzado como un solo equipo.
El impacto emocional en los jóvenes es palpable en cada charla de pasillo: “Nunca pensé que algo tan importante estuviera tan cerca de mi casa y que estuviera a punto de desaparecer. Me siento orgullosa de que, gracias a nosotros, la gente ahora sepa qué es una laguna estacional”, explica Lucía, estudiante de 3º de ESO.
Por su parte, desde la Plataforma Save!, valoran esta alianza como un soplo de aire fresco: “Involucrar a los jóvenes es beneficioso para su presente y nuestro futuro; su trabajo ha logrado que muchos vecinos, que antes pasaban de largo, ahora se unan a nuestra causa”.
Incluso las familias han notado un cambio de actitud: “Mi hijo viene ahora al colegio con una motivación distinta; siente que lo que hace en clase sirve para mejorar el mundo real”.

La Ecoescuela Arboleda: diez años sembrando compromiso
Este proyecto no es una anécdota aislada en nuestro calendario escolar. El Colegio Arboleda es una ecoescuela con más de una década de trayectoria en educación ambiental, un compromiso reconocido internacionalmente con la concesión de tres Banderas Verdes. Nuestra identidad pedagógica está ligada a la metodología de aprendizaje-servicio, que entendemos como el pilar fundamental para trabajar la educación ecosocial.
La trayectoria del centro viene avalada por constantes reconocimientos en los Premios Nacionales de ApS, donde hemos sido finalistas de forma consecutiva con proyectos como Odeséate (2020), Solidarios y saludables (2021), Hay alternativas (2022) y Proyecto Sáhara (2023). Con Salvemos las Lagunas del Sapo, el Colegio Arboleda reafirma su misión educativa: formar personas capaces no solo de entender el mundo, sino de defender con valentía el aire que respiran.
Premios Aprendizaje-Servicio 2026
Una vez más, la Red Española de Aprendizaje-Servicio y la ONG Educo con la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes impulsan la iniciativa de los Premios Aprendizaje-Servicio para reconocer el esfuerzo y compromiso de los niños, niñas y jóvenes en la mejora de la sociedad.
Se trata de acciones de servicio a la comunidad (limpiando un estanque contaminado, acciones de lectura compartida con personas con discapacidad, recuperando tradiciones con personas mayores, organizando una carrera solidaria, etcétera) que emprenden chicos y chicas de primaria, secundaria, formación profesional y ocupacional y de entidades sociales, al mismo tiempo que fortalecen sus aprendizajes en conocimientos, habilidades, actitudes y valores.
Este año se convocan 22 premios, que cuentan con el apoyo de DKV Seguros, Fundación La Caixa, CENEAM (Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico), MITES (Ministerio de Trabajo y Economía Social), OEI (Organización de Estados Iberoamericanos), Fundación Ana Bella, Fundación Mullor, Fundación Yehudi Menuhin, Plena Inclusión, Fundación Edelvives, Fundación Princesa de Girona, Asociación Esplai La Florida, Absotec y ACES-Andalucía.
Entre las 22 categorías hay dos especialmente orientadas al medio ambiente:
- Premio Educación Ambiental, dirigido a proyectos que fomentan la toma de conciencia, la formación y el compromiso de la comunidad en el ámbito de la mejora ambiental, el cuidado de la naturaleza y la recuperación de la biodiversidad mediante campañas de sensibilización, acciones orientadas a promover el conocimiento de los valores ecológicos del entorno, iniciativas de conservación o recuperación de espacios próximos, así como proyectos que contribuyan a reducir el impacto sobre el ambiente. En este premio colabora el Centro Nacional de Educación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
- Premio Salud y Medio Ambiente, dirigido a proyectos que fomentan la sensibilización y las acciones a favor del medio ambiente que inciden en la salud de la población en relación con la contaminación, las alergias, la calidad del agua potable, la degradación de la biodiversidad, el control de plagas, la contaminación por residuos plásticos, los usos terapéuticos de los espacios naturales, la concienciación de la población frente a catástrofes, epidemias y emergencias. En este premio colabora DKV Seguros.
La convocatoria de los premios se cerrará el 30 de septiembre 2026 y acogerá proyectos realizados durante dos cursos académicos: el 2024-2025 y el 2025-2026.
El evento de entrega de premios está organizado por el Ayuntamiento de Coslada y tendrá lugar esta ciudad el viernes día 11 de diciembre de 2026, en el marco del XIX Encuentro Estatal de Aprendizaje-Servicio.

