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Esta entrevista ha sido publicada en el blog educa.Barcelona de El Diari de l’Educació
Gaëlle Rougier es la concejala delegada de Educación del Ayuntamiento de Rennes. Ha participado en el Congreso Internacional de Ciudades Educadoras de Granollers como representante de su ciudad y comparte su punto de vista sobre cómo la participación infantil es un eje central de su política municipal.
Rennes ha sido reconocida por su compromiso con la educación, la cultura y la participación ciudadana. ¿Cómo se reflejan los principios de las Ciudades Educadoras en las políticas cotidianas de la ciudad?
La educación no se limita a la escuela. Francia es un país en el que todo gira en torno a esta institución y a los aprendizajes escolares. Nosotros luchamos precisamente por tender puentes entre la escuela y lo que ocurre más allá de sus muros; vínculos estables con las familias, las asociaciones y los equipamientos municipales.
Otro punto fuerte es que invertimos en los espacios públicos y trabajamos esta noción de ciudad a la altura de los niños, es decir, trabajamos para construir la ciudad de forma cotidiana. Los espacios físicos deben pertenecer a la infancia, para que los niños puedan participar en el proceso de construcción de la ciudad y en las decisiones que les afectan.

¿Qué proyectos o iniciativas locales de Rennes ilustran mejor la idea de que la educación va más allá de las escuelas y tiene lugar en toda la ciudad?
En la ciudad de Rennes —situada en el noreste de Francia— tenemos un presupuesto participativo infantil y, de hecho, reunimos a varias clases de diferentes escuelas, así como a niños y niñas que pueden acudir acompañados por monitores de sus centros durante el tiempo de ocio y por asociaciones que forman parte del barrio. Más adelante, se reúnen y deben convertirse en embajadores de este proyecto, y visitar a otros niños y niñas que acuden a las escuelas del barrio para tratar de hacer surgir proyectos, pero estos deben estar verdaderamente orientados a la infancia. A continuación, comienza todo un proceso de acompañamiento. Recorren el barrio, aprenden a conocerlo y aprenden a expresar necesidades, así como a crear nuevas ideas para el lugar donde viven.
Los espacios físicos deben pertenecer a la infancia.
Por último, estos proyectos toman forma en un diálogo con los servicios municipales y se presentan a los vecinos de cada barrio, a los padres y madres y a la comunidad educativa. Los proyectos se someten a votación y los niños y niñas eligen los dos que prefieren. A lo largo de todo este proceso, no dejamos de establecer el vínculo entre lo que los más pequeños viven cada día en los aprendizajes clásicos y todo lo que puede aprenderse fuera de la escuela: las competencias psicosociales, la apropiación del espacio público, la solidaridad, la escucha activa de los demás y la capacidad de expresarse.
La participación ciudadana suele destacarse como uno de los puntos fuertes de Rennes. ¿Cómo contribuyen los residentes, especialmente los jóvenes, a dar forma a las políticas educativas y sociales de la ciudad?
La participación de la infancia no solo se manifiesta en los presupuestos participativos, sino que forma parte de la vida cotidiana: en los centros de ocio, durante el tiempo libre… Muchos centros de actividades extraescolares elaboran el programa del mes, e incluso el de los seis meses siguientes. También contamos con una dinámica participativa, exactamente igual que en Barcelona, para la rehabilitación y remodelación de los patios escolares. Las obras, las remodelaciones y la incorporación de vegetación a los patios se llevan a cabo siempre después de un año o un año y medio de conversaciones con la comunidad educativa.
El reto de fondo es que todo el mundo se sienta parte de la ciudad.
Los niños y las niñas son convocados cada día a participar activamente en la toma de decisiones. No tenemos un consejo de la infancia en Rennes porque, como comentaba, su participación no se limita al presupuesto participativo. No queremos reproducir los mismos sesgos sociales y culturales de un consejo municipal que ya tiene dificultades para ser representativo de la población de Rennes. Preferimos ofrecerles un recorrido de participación ciudadana activo desde muy pequeños: ningún niño debería salir de la escuela sin haber vivido, de forma concreta, un proyecto de participación ciudadana.
Rennes es conocida por su rica vida cultural y comunitaria. ¿Cómo utiliza la ciudad la cultura, los espacios públicos y las asociaciones como herramientas de aprendizaje e inclusión?
Como ocurre en muchas ciudades del mundo, tenemos problemas relacionados con la ocupación y el reparto del espacio: el coche es un obstáculo, pero también lo son el narcotráfico y la violencia en algunos barrios, que dificultan que las familias y los niños se apropien del espacio público. Por eso trabajamos con asociaciones para impulsar usos positivos de ese espacio.
Un ejemplo de este trabajo es el proyecto Place à Facettes, que se desarrolla en un barrio popular de Rennes y combina música, fiestas, conferencias y bailes para niños con el fin de recuperar simbólica y físicamente estos espacios. Paralelamente, estamos elaborando una guía de los espacios públicos —dirigida a todos los profesionales del urbanismo que trabajan en Rennes— para que los futuros proyectos de construcción de la ciudad tengan en cuenta el lugar que ocupan los niños, niñas y adolescentes.
¿Cuáles son los principales retos sociales o educativos a los que se enfrenta actualmente Rennes y cómo está trabajando la ciudad para abordarlos?
El reto de fondo es que todo el mundo se sienta parte de la ciudad. Por eso hemos puesto en marcha unos estados generales de la educación en los barrios populares, con el objetivo de trabajar de otra manera con familias que a menudo han sufrido racismo y discriminación, y que se sienten alejadas de la escuela, de la oferta municipal y poco escuchadas. Se trata de partir de su experiencia como padres y madres, apoyarles en ese papel y no trabajar para ellos, sino con ellos, de acuerdo con sus necesidades reales. Ese es, hoy en día, uno de los retos más importantes de la política educativa de Rennes.

