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Las direcciones de colegios públicos, institutos y centros de educación especial, junto con la confederación de AMPA más representativa de la Comunitat Valenciana, han decidido para dirigirse directamente al president de la Generalitat, Juan Francisco Pérez Llorca. El motivo: la falta de respuesta de la Conselleria d’Educació ante una petición de reunión urgente que las entidades formularon hace días y que, a fecha de hoy, sigue sin obtener contestación.
Las organizaciones firmantes son la Associació de Direccions d’Escola Pública del País Valencià (ADEP-PV), la Associació de Directors i Directores d’Instituts d’Educació Secundària del País Valencià (ADIES-PV), la Associació de Directores i Directors de Centres d’Educació Especial Públics (ADEEP) y la Confederació d’Associacions de Mares i Pares d’Alumnes «Gonzalo Anaya».
Un silencio «inaudito«
En un comunicado, las cuatro entidades califican de «inaudito» que la Conselleria d’Educació no haya respondido a su solicitud de encuentro, especialmente en un momento en que el conflicto abierto con el profesorado está afectando al funcionamiento ordinario de los centros, a la recta final del curso y a la planificación del próximo. «No es una cuestión menor ni un trámite administrativo: es una situación de grave emergencia para el sistema educativo público valenciano», señalan.
Las organizaciones subrayan que las reivindicaciones del profesorado y sus sindicatos van mucho más allá de un debate salarial. Plantillas insuficientes, ratios elevadas, escasos recursos para la inclusión, carga burocrática excesiva, infraestructuras deterioradas, malas condiciones de trabajo e inestabilidad en los equipos docentes son, a su juicio de las organizaciones, los problemas estructurales que están en el centro del conflicto y que afectan directamente a la calidad de la educación pública.
La presión llega al despacho del president
Ante el bloqueo institucional, las entidades han remitido una carta a Pérez Llorca en la que solicitan al president una reunión urgente.
En dicha reunión quieren trasladarle directamente la gravedad de lo que están viviendo en los centros y reclamarle una intervención política que permita retomar la negociación con voluntad real de acuerdo.
En su escrito, recuerdan que el president es el máximo responsable político del Consell y que tiene capacidad para impulsar las decisiones que hagan avanzar las negociaciones «con rigor, con voluntad real de acuerdo y con los medios suficientes».
No le piden solo que cierre un conflicto laboral, sino que actúe para devolver la serenidad a los centros, dar seguridad a las familias y garantizar que el próximo curso arranca con condiciones dignas.
El agotamiento se acumula en los claustros
El comunicado refleja también el desgaste que están sufriendo los equipos directivos y las comunidades educativas. Las y los directores llevan semanas gestionando una situación de tensión sostenida que repercute no solo en el funcionamiento de los centros, sino en su propio estado personal y profesional. Las familias, por su parte, asisten con preocupación a un final de curso marcado por la incertidumbre.
La situación, dicen, «exige una actuación ágil, decidida y responsable» y que el momento no admite más dilaciones. La pelota está ahora en el tejado del president.

