Es un consenso entre los hacedores de políticas públicas educativas de Iberoamérica que la educación y formación técnica-profesional (EFTP) es un eje fundamental para el desarrollo de los países de la región. Sin duda, esta modalidad educativa permite asegurar la equidad y potenciar la productividad, promoviendo, a la vez, que ese desarrollo sea inclusivo y sostenible.
En otras palabras, la (EFTP) permite edificar cimientos para la construcción de oportunidades de vida para las personas y para la promoción de la equidad social en la región.
Muchos son los países de Iberoamérica que se han comprometido a consolidar sus políticas de EFTP para orientarlas al desarrollo de competencias que faciliten la incorporación de las personas al mundo laboral y que brinden oportunidades ciertas en la formación a lo largo de la vida de los trabajadores. Así quedó plasmado, de hecho, en la más reciente Conferencia Iberoamericana de Ministros y Ministras de Educación que se celebró en Barcelona, en la que se acordó elevar toda una estrategia regional en materia de EFTP a la próxima Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de noviembre en Madrid.
Sin embargo, estas políticas se enfrentan a varios desafíos que van desde la generación de una amplia y articulada oferta de esta modalidad al aseguramiento de la inclusión de los grupos tradicionalmente vulnerables o excluidos en ella.
Por otra parte, la constante aparición de nuevas habilidades requeridas en las empresas o en el propio mercado laboral en general, así como de nuevas necesidades productivas de los países, desafían también al mejoramiento de la calidad, lo que nos hace replantearnos una y otra vez la pertinencia de nuestra oferta formativa.
En el caso de Paraguay, los jóvenes representan un potencial enorme para el desarrollo socioeconómico del país. Podemos decir que se trata de un país de jóvenes: el 27% de la población está en el rango de edades entre 15 a 29 años, mientras que el 20,6% se encuentra en el rango de 30 a 44 años.
Este bono demográfico significa una oportunidad: cerca del 60% de la población se encuentra en edad activa para trabajar y supera con creces a la económicamente dependiente (niños y adultos mayores), generando una sólida base para impulsar el crecimiento económico.
Por lo tanto, si de cada 10 habitantes, 6 forman parte de la franja etaria de 15 a 59 años, es crucial que las políticas educativas del país se adapten al mercado del trabajo, facilitando la capacidad para adquirir y emplear nuevos conocimientos a este contingente poblacional.
E ese sentido, es importante resaltar que Paraguay posee un sistema de formación para el trabajo, solventado con fondos tanto del sector empresarial, como del Estado o de la cooperación internacional, y que está destinado a ejecutar planes de capacitación y calificación de la mano de obra requerida por el mercado laboral y la inversión extranjera.
Proyecto “Impulsando la educación”: las personas en el centro de las políticas de EFTP
Así queda patente en el Proyecto «Impulsando la Educación», que la Unión Europea encomendó a la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para apoyar al Ministerio de Educación y Ciencias. La iniciativa está dedicada a potenciar las vidas de las personas con un enorme potencial laboral, como es el caso de Alcides y Mariela, que, con la certificación de competencias que propone el proyecto, puedan cambiar sus trayectorias laborales.
Alcides es un albañil con más de 20 años de experiencia y que recibió su certificación de competencias a través del proyecto, luego de ser evaluado por especialistas en la empresa donde trabaja desde hace años. “Ahora puedo sentarme a conversar con mi hijo -estudiante del secundario-, de igual a igual, porque los dos tenemos un título”, confiesa. Su testimonio refleja una realidad que muchos padres y madres anhelan: la oportunidad mostrarles que hay un futuro mejor a través de la educación.
Por su parte, Mariela, quien comenzó su carrera en el mismo restaurante donde hoy trabaja, se ha convertido en jefa de cocina con una certificación que respalda su vasta experiencia. “Mis jefes fueron quienes me impulsaron a certificarme”, señala. Así, Mariela se ha ganado el respeto de sus colegas y se ha convertido en una referencia para sus compañeros más jóvenes, con quienes comparte el conocimiento adquirido a lo largo de su carrera.
Estas historias resuenan dentro del ámbito de la EFTP, que además de proporcionar formación y habilidades, fomenta una cultura de respeto y valoración del trabajo.
Por otra parte, Jorge y Alba son dos gerentes que en sus respectivas empresas se han sumado a los programas piloto de certificación de competencias como evaluadores. Su actividad es la de reconocer el nivel de profesionalización de sus trabajadores. Ellos saben que la inversión en capacitación beneficia a sus empleados y potencia el rendimiento y la competitividad de las empresas.
Comunidades Indígenas: un enfoque colaborativo y sensible
Otra vertiente vital que ha venido desarrollando el proyecto “Impulsando la Educación” en Paraguay es la cooperación con comunidades indígenas para lograr una inclusión educativa que contemple las especificidades culturales y las demandas únicas de cada comunidad. Con este objetivo se han llevado a cabo capacitaciones en gestión y liderazgo que han impactado en todas las comunidades indígenas que poseen ofertas técnicas, diseñadas de manera colaborativa con los líderes de estas comunidades para asegurar que la formación responda a su contexto y realidad, lo que ha reafirmado su autonomía y potenciado sus habilidades.
Los testimonios de los participantes de estos programas destacan la relevancia y el impacto positivo que la EFTP tiene en sus comunidades, pues le da acceso a una mejor formación y al mismo tiempo, los empodera y contribuye al desarrollo sostenible de su entorno.
Consolidando la experiencia
En la continua labor de fortalecer la EFTP en Paraguay desde hace varios años ya, hemos constatado avances significativos desde que se inició la implementación del proyecto en el año 2020 y que hoy se consolida como un ejemplo para la región al integrar a todos y cada uno de los actores del sistema, con la capacitación de educadores, la ampliación del Catálogo Perfiles Profesionales o la integración del sector productivo a través de Consejos Educativos Empresariales.
Sin duda, este proyecto confirma que la EFTP es un medio para mejorar la empleabilidad y es una vía hacia una mejor calidad de vida, así como la construcción de sociedades más justas y equitativas.
Nuestro compromiso es y será el de seguir esforzándonos para que cada persona que anhele mejorar su inclusión en el mercado laboral tenga a través de la educación la oportunidad de hacerlo, lo que sin duda nos permitirá empoderar aún más a las generaciones presentes y futuras del Paraguay.

