Somos una Fundación que ejercemos el periodismo en abierto, sin muros de pago. Pero no podemos hacerlo solos, como explicamos en este editorial.
¡Clica aquí y ayúdanos!
Comparto algunas recomendaciones que para mí son importantes en redes sociales y que derivan de mi experiencia personal en ellas. No tienes por qué estar de acuerdo y seguro que puedes aportar más ideas a la lista.
Un poquito de por favor
Empiezo por mi decálogo de imprescindibles en torno a la creación de un perfil y lo que yo considero esencial en el trato con otras personas:
- Mantén tu perfil actualizado, que diga algo de ti, lo que quieras que se sepa. No dejes el avatar que aparece por defecto. Si no quieres subir una fotografía tuya, puede ser de una serie, de un paisaje, de un grupo de música o de algo que te guste. Será más fácil seguirte si nos podemos hacer una idea de quién eres.
- No llegues a una red social intentando arrasar con todo. Si vienes de otra red, recuerda que todas son diferentes. Primero ten un perfil bajo, observador, posteriormente irás encontrando tu espacio. Entrar buscando llamar la atención desde el principio puede generar rechazo, al menos es lo que me sucede a mí, así como levantar bastante sospechas de cuáles son las intenciones reales de la persona.
- Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada. Si ves una publicación que no te gusta, pasa a otra. No hundas el trabajo de la gente, no critiques sus aportaciones.
- No cites para hablar mal de alguien. Y mucho menos compartas publicaciones de otros con capturas de pantalla únicamente para burlarte o buscar que tus seguidores lo hagan.
- Si te cruzas con algún perfil que se dedica a hacer lo que acabo de mencionar, piensa si te interesa leer, comentar o alentar ese tipo de comportamientos.
- En este sentido, no compartas ni comentes publicaciones controvertidas. Están ahí para eso. Solo buscan hacerse virales. Tú las haces virales. Pasa de largo y sigue tu camino. “No entres al trapo” ni contestes a los trolls. Sé que hay personas que tienen otra opinión al respecto. Esta es la mía.
- Si una aportación te gusta, no des únicamente un like, deja un comentario y comparte. Compartir es gratis. Dejar un comentario amable, también. Seguir a alguien o suscribirse a un canal es otra manera de mostrar agradecimiento que no te costará nada. La creación de contenido original lleva mucho tiempo y dedicación detrás. Qué menos.
- Evita mencionar o etiquetar a doscientas personas en una misma publicación. Sobre todo si lo haces con mucha frecuencia. Si es de vez en cuando, no será un problema, pero si con asiduidad incluyes listas interminables de perfiles, se crean interacciones y notificaciones sin fin que pueden llegar a resultar molestas y provocar el efecto contrario al deseado. Intenta controlarlo un poco.
- No metas a gente en grupos sin avisarles o pedirles permiso primero. Podría parecer obvio, pero no lo es.
- No copies contenido de terceros. No copies hashtags, publicaciones, perfiles o proyectos. No hagas pasar como tuyas imágenes, vídeos o reflexiones que no lo son y que solo has visto en otro lado. Sería mi recomendación ética, ahora bien, también te digo que, lamentablemente, a mucha gente le está yendo bien con estas estrategias. Ahí ya depende de ti.
Sobre todo, creo que siempre es importante recordar que, dejando al margen los bots, detrás de los perfiles hay personas y que, cuando comentamos o compartimos para criticar y atacar, hacemos daño a alguien a quien no sabemos cómo le va la vida. A veces, unas simples palabras pueden ser muy perjudiciales, dependiendo de cómo nos cojan al recibirlas.
Si huele a lentejas y sabe a lentejas, serán lentejas
Igualmente, desde otro punto de vista, considero que deberíamos tratar de desarrollar un poco nuestro espíritu crítico y no creernos todo lo que se nos pone por delante. Considero fundamental reflexionar antes de compartir una publicación o de comenzar a seguir a alguien. Algunas claves que te podrían ayudar a discernir ciertos perfiles, digámoslo así, un tanto sospechosos, pueden ser las siguientes:
- Si un perfil te recuerda a otro, probablemente no te estés confundiendo. Tenlo en cuenta. Como decía antes, poco podemos hacer ante las copias o cuasi copias de nuestro trabajo (inspiración le llaman algunos), pero podemos decidir cómo actuar cuando nos encontramos este tipo de perfiles. No darles protagonismo es la opción que yo elijo en estos casos.
- Si tiene alguna publicación fijada, échale un ojo, eso te podrá dar una idea de cuáles son sus principios o su modo de actuar en redes. Además, te recomendaría revisar la descripción de su perfil o cómo responde al resto de usuarios. En muchas ocasiones, las interacciones y comentarios que deja una persona nos pueden ofrecer muchas más pistas que “el escaparate” que quiere que veamos a simple vista.
- Si publica de todo un poco, más bien tendrá ínfulas de influencer, pero no será muy adecuado para informarnos o para aprender sobre un tema. En estos casos, personalmente pienso que lo que se está buscando es “dar la campanada” o “dar con la tecla”, pero no se tratará de un perfil serio ni fiable.
- Si se apoya demasiado en la inteligencia artificial para la creación de contenido, únicamente estará generando “comida rápida”. Una producción en cadena y ultraprocesada. No habrá calidad, rigor, ni ningún tipo de profundización. De nuevo, su objetivo no es el aprendizaje. Y quizás deberíamos recordar el coste ecológico que conlleva el abuso de la IA.
- Si un perfil educativo no tiene inconveniente en publicar o republicar imágenes o vídeos en los que salen menores, es que se ha dejado conocimientos básicos de protección, seguridad y privacidad por el camino.
Como digo, estas son algunas cuestiones que yo tengo en cuenta o reviso. Cada cual tendrá sus propios criterios y me parece perfecto, por eso son tus redes sociales personales.

