Somos una Fundación que ejercemos el periodismo en abierto, sin muros de pago. Pero no podemos hacerlo solos, como explicamos en este editorial.
¡Clica aquí y ayúdanos!
El mundo sigue atravesado por la injusticia y las guerras muestran la imagen más cruel de la derrota de la razón. Van creciendo y se expanden las retóricas del fascismo, que intentan hegemonizar la construcción social de la verdad, mientras la mayoría de los humanos nos mostramos perplejos, pasivos, desinformados, sin herramientas para pensar, incapaces y en silencio.
Nada de esto es del todo nuevo como tampoco lo es la resistencia y el combate frente a la injusticia y el fascismo. Sin embargo, no es suficiente. Es necesario recuperar e incrementar las capacidades humanas para la reflexión y el análisis crítico. Tan necesario como comprender que esa recuperación e incremento de la reflexión y el análisis crítico es una práctica política que exige participación colectiva, horizontalidad en la producción y el intercambio de saberes y organización para dotar de fuerza a los procesos y los resultados.
Pensar la educación, entonces, parece una tarea urgente y prioritaria. Los dispositivos de la escolarización actual, con sus determinaciones curriculares, tienen mucho que ver con la perplejidad, la pasividad, la desinformación, la ausencia de pensamiento reflexivo y el silencio cómplice ante el espectáculo de la barbarie. Pensar la educación es pensar un proyecto político de educación pública que ponga a la escuela y al profesorado al servicio de la emancipación humana.
Para discutir este proyecto se viene convocando, desde hace cinco años, el Congreso Educrítica. Un encuentro de docentes de los diferentes niveles del sistema, pero también de personas de movimientos sociales y otros agentes de la comunidad educativa, a quienes une la firme voluntad de compartir reflexiones y prácticas que devuelvan al concepto de lo público el verdadero sentido de avance hacia relaciones democráticas, inclusivas, laicas y emancipadoras.
Me parece relevante que estas convocatorias de Educrítica se hagan en la universidad y desde la universidad. Conocíamos, desde hace mucho tiempo, la existencia de los Movimientos de Renovación Pedagógica y sus escuelas de verano, una experiencia histórica por la transformación educativa y social con un profesorado militante y comprometido.
Las escuelas de verano fueron -y en algunos lugares lo siguen siendo- el espacio horizontal en el que se construía e intercambiaba el saber de la renovación pedagógica. Pero, salvando alguna excepción, a ese espacio no acudía el profesorado universitario. Las convocatorias de Educrítica ahora interpelan directamente al profesorado universitario. El incremento, además, de estudiantes y profesorado universitario adscrito a la Red Universitaria de Renovación Pedagógica es un buen síntoma de que hay vida de renovación pedagógica también en las aulas universitarias.
El 5º Congreso Internacional de Educación Crítica (Educrítica 26) se celebrará en la Universitat de València los días 25 y 26 de septiembre. Con las comunicaciones que se aporten se abrirán diferentes mesas de diálogo, un espacio de encuentro horizontal donde todas las voces, las que nacen en las aulas, en la universidad, en los movimientos sociales y las que arraigan en la comunidad se encontrarán para compartir, en un mismo plano, experiencias reflexionadas y proyectos transformadores. Cada mesa de diálogo tiene unas temáticas y preguntas concretas que guiarán la conversación. Los títulos de las convocadas da idea de su orientación:
- La Universidad, entre el capitalismo académico y los espacios de resistencia y transformación.
- ¿A qué llamamos investigación y educación crítica?
- La educación, un territorio de combate interseccional
- La educación, un territorio de combate antifascista
- Arte crítico para la transformación social
- Cultura popular y transformación social
- Tecnología digital y educación crítica
- Las otras educaciones: comunitaria, rural, social
- Infancias, participación y democracia
- Juventudes, participación y democracia
- Educación crítica y movimientos sociales
- Formación inicial y permanente del profesorado
- Clase social, desigualdades y meritocracia
- Cuerpo, movimiento y pedagogías críticas
- Colapso ecológico y decrecimiento
Cierro este texto con una invitación a la inscripción al Congreso. Cada vez hemos de ser más en los espacios de empoderamiento profesional para el desarrollo de la educación crítica.

