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Nadie discute que el Estado Español tiene una configuración territorial compleja con diferentes comunidades y nacionalidades; una variedad de territorios con una gran riqueza cultural y también lingüística.
Un Estado donde tenemos una lengua común y oficial que convive con otras, en varias comunidades. Lenguas también oficiales,como así recogen los diferentes Estatutos de Autonomía y la propia Constitución Española. Documento este en el que se concretó con mucho acierto que “la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”.
Las Comisiones Obreras, y en especial su Federación de Enseñanza, siempre se han caracterizado por la defensa de quienes son más vulnerables, o de quienes no tienen garantizados sus derechos de ciudadanía o un acceso pleno a los servicios públicos, como a una educación pública, de calidad e inclusiva. De igual manera deberíamos actuar con aquellas lenguas minorizadas y, por tanto, más vulnerables.
La escuela, y los centros educativos, así como los diferentes medios de comunicación o la industria editorial son los canales más importantes para el mantenimiento en el uso de una lengua. Podemos considerar que una lengua es vulnerable cuando su presencia es significativamente inferior en varios de estos canales.
Por ello, las lenguas propias de los territorios deben ser protegidas por la Administración y, en especial, por el sistema educativo, desde las escuelas infantiles hasta los centros de estudios superiores. De esta manera se garantiza el acceso a una lengua oficial y no se pone en peligro esa riqueza.
Con ello, se permite que la ciudadanía conozca y pueda expresarse en las diversas lenguas, lo que favorece que estén vivas, y sean habladas y escritas. Además, debemos tener muy presente que el derecho a la educación incluye conocer, disfrutar y desarrollarse en el contexto cultural y lingüístico de las distintas realidades históricas y geográficas que conforman nuestro Estado.
El plurilingüismo es de gran valor, pero en aquellos territorios donde conviven varias lenguas oficiales, cada vez más, observamos artimañas y propuestas de los partidos más reaccionarios para reducir o menguar la presencia de la lengua propia del territorio. Estos ataques hacen peligrar derechos de la ciudadanía y pueden suponer la pérdida de una parte esencial de nuestra riqueza cultura.
La diversidad cultural y lingüística es un hecho, y asumir un enfoque intercultural es la única forma de entender la educación, la cultura y de garantizar los derechos lingüísticos. En CCOO Enseñanza creemos firmemente en dar más visualización a la realidad plurilingüe del Estado español, y en la necesidad de defender los derechos lingüísticos de todas las personas.

