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Rosa Marín es la cara más visible de la protesta de las educadoras infantiles de Madrid que llevan semanas en huelga indefinida. Quien pierde el miedo solo puede mirar adelante, y es eso lo que parece haber pasado con un colectivo absolutamente feminizado y precarizado por diferentes administraciones (estatal, autonómica y municipal) y por la patronal.
Llega a la entrevista cargada de bolsas. Viene de una reunión con CGT para analizar el éxito de la manifestación del sábado 23 en Madrid y sale disparada a una asamblea para ver las acciones de los próximos días. Entre los muchos hitos que han conseguido en los últimos tres años de preparación está la rueda de prensa que mañana realizarán con todos los sindicatos relacionados con las educadoras para mostrar la unidad sindical.
Solo quieren una bajada de ratios, la implantación de la pareja educativa («es por la infancia, misma calidad educativa», explica), y dignidad salarial que las ayude a salir de la precariedad en la que muchas se encuentran.
Las educadoras del 0-3 han puesto sobre la mesa un ejemplo palmario más de que lo personal es político. Las condiciones laborales no las permiten trabajar dignamente con las criaturas. Sus salarios las mantienen empobrecidas.
Lleváis 40 días de huelga.
40 y tantos, ¿no? Yo ya que más por días lo cuento por semanas. Estamos en la octava. Se me ha pasado muy rápido, pero también te tengo que decir que es como si llevara 20 meses ¿sabes? De la cantidad de cosas que he hecho.
«No tengo miedo. Ninguno, a nada; que me despiden, que acabo en una lista negra, es que me da igual«
Te has convertido en la cara visible de la protesta ¿Cómo llegas aquí y cómo estás después de este tiempo?
Porque soy hiperactiva, duermo poco y cuando me involucro con algo no paro, soy muy persistente.
Con esto empezamos hace tres años. Hemos trabajado mucho el grupo motor y yo. Creo que he llegado a ser la cara visible porque soy muy proactiva y soy activista por naturaleza y no tengo miedo. Ninguno miedo, a nada; que me despiden, que acabo en una lista negra, me da igual.
Creo que lo que defendemos tiene la legitimidad, los principios y los valores suficientes.
Es el miedo lo que hace que compañeras no se empoderen como para decir: “Esto es digno”. Y este sector es tan feminizado y ha sido tan maltratado a nivel social… Mi madre todavía me dice que para qué tengo dos carreras y ha pagado tanto para estar limpiando culos. Si desde arriba se ve así, terminas creyéndotelo, ¿no? Y tu autoestima baja, y no te crees que tu labor es vital. Pero cuando tienes claro que lo es, que es la base, que es súper importante para la infancia, tiras adelante y dices: aquí caiga quien caiga.
¿Y cómo están los ánimos?
Los míos, bien. Y, en general, también. La gente más activista sigue y la que estaba más recelosa o se lo pensaba, al ver el sábado la gran manifestación, con 13 comunidades autónomas… Te da una fuerza tan brutal que, bueno, te hace seguir. Hemos llegado hasta aquí, que ahora parar ¿para qué?
El balance de la manifestación, entiendo que bueno, ¿no?
Brutal. Hacemos un balance súper positivo. Venía ahora de una reunión con CGT para valorar la manifestación. Con las que estamos realmente en la calle, manejar una manifestación de ese calibre, de entre 10 y 15.000 personas… dices: “Ostras, qué capacidad hemos tenido de resolución para sacarlo adelante”. Estamos, muy contentas.
Hace unos días hablaba con unas compañeras de sus condiciones, con salarios 1000 euros, algunas con contratos de 12 horas semanales. Otras que dependen de sus padres, de sus parejas o de servicios sociales. Se suma la inflación y la vivienda. Me imagino que esto hace que muchas pierdan el miedo a dejar de cobrar dos meses.
Al final ves que eres pobre trabajando con contratos completos de 38 horas a la semana (que no son 38, que trabajas más), ves que no paras, y te justificas: “Es por mis criaturas, por mis familias”, pero llega un límite…
Yo tengo tres hijos adolescentes que comen como limas (ríe) y cada día es más complicado hacer la compra. En esta situación, ya no tienes miedo.
Y ves que no hay gente para cubrir una baja y te dices, «vamos a la huelga». ¿Qué van a hacer, despedirnos a todas? Vamos ahora a dignificar, por fin, esta profesión que es maravillosa pero que la están convirtiendo en un infierno. Está llena de gente súper preparada que termina dejándola para poder vivir con salud mental, salud física y económicamente.
«Vamos a dignificar esta profesión que es maravillosa pero que la están convirtiendo en un infierno»
Siempre me ha extrañado que en infantil se haya fomentado que haya diferentes profesionales para trabajos análogos. Esto ha generado importantes agravios comparativos entre profesionales.
Porque esto no ha sido pensado para la infancia. Si lo hicieran, pensarían en las trabajadoras que la sostienen. Ha sido un parche, infrafinanciado. Daba igual. Por eso estamos con este problema tan grande.
Con respecto a la categoría profesional, seguiremos reivindicando el papel de la educadora, que requiere un título técnico superior, es la persona capacitada para el 0-3. Una maestra de infantil, sobre todo, se prepara para el 3-6; pero la específica para el 0-3 es la técnica superior. Es una formación superior que está pagada con el salario mínimo, para el que no se requiere ninguna formación de nada. Es incoherente.
Yo puedo entender que una maestra pueda ganar más que una educadora; lo que no puedo entender es que esta tenga el salario mínimo interprofesional. O que el convenio colectivo tenga dos tablas salariales para las educadoras en función del periodo de licitación de un contrato. Me parece inverosímil.
Si el trabajo es el mismo, ¿por qué depende de una fecha de fin, de que haya una prórroga de lo que sea? Debería depender de la formación que hago cada año; de mi proactividad, de los roles que desarrollo en la escuela. Hay miles de trabajos extras que acabas realizando en casa.
«Yo, vivir precaria lo que dure la huelga, tres, cuatro o cinco meses… tengo cayo para hacerlo»
Se puede fijar por convenio una cantidad que sea digna y, a partir de ahí, valorar experiencia, formación, capacidad de trabajo. A mí me ha pasado: llevar no sé cuántos mil proyectos en la escuela porque creo en ello, que hay que formar a las familias, hay que asesorarlas. Pero todo esto fuera de tu tiempo de trabajo. Y cuando llegas a final de mes sigues viendo 1.003 euros en el banco. Y tienes tres hijos que alimentar, facturas, no puedes pagar la calefacción… Vivimos muy precarias. Yo, vivir precaria lo que dure la huelga, tres, cuatro o cinco meses… tengo cayo para hacerlo.
Creo que la sociedad no era consciente de esto. Con la huelga vamos a conseguir cosas, está claro; no todo lo que pedimos pero hay que cerrar esto con algo. Y luego seguiremos trabajando en la mejora del convenio y como llevamos haciendo tanto tiempo. Pero el objetivo también era que la sociedad sepa cómo se está cuidando a la infancia y cómo se trata a las personas que estamos con ella. Por vocación nos quitamos de nuestro tiempo, de todo para que esa infancia salga adelante. Pero no es nuestra responsabilidad, sino de los de arriba, que empiecen a apechugar.
Hablando de los de arriba, por fin la consejera os recibe el otro día. Tres horas de reunión según tú misma cuentas.
Pero muy buen talante, sí. Yo quedé contenta porque, de verdad, su actitud en esas siete semanas previas no ha sido buena, de que no le importase. La consejera dijo varias veces públicamente: “No me voy a reunir con la Plataforma”. No daba legitimidad al conflicto. De manera que no esperábamos que nos escuchara.
Empezó cediendo en cosas. Me parece una muy buena vía de seguir negociando. Estamos contentas, no voy a decir lo contrario. ¿Que no nos soluciona para mañana las cosas? Era obvio. Estamos negociando con el Partido Popular, con su modelo de externalización y privatización ante todo. Pero se abre una luz y una línea del camino para continuar trabajando en esa negociación.
En la mesa, los salarios. La consejera señala que lo que fija el convenio. La patronal, me imagino, dirán que si la Comunidad pone más dinero, pues que pueden subir. Y luego, el Ministerio, los ayuntamientos y todo el mundo pasándose la pelota…
Es como una pescadilla que se muerde la cola. Es así con todo: las ratios, el dinero. El Ministerio le pasa la pelota a la Consejería, esta a la patronal… Así que ahora, vamos a por la patronal.
He estado esta mañana hablando con una de las organizaciones minoritarias e, igual, que si no hay dinero de la Consejería…
El proceso es largo y arduo porque hay que sentarse con cada uno y ver qué te ofrece y a quién le lanza la pelota y llamar a la puerta de todos. Y una vez hecho esto, habrá que sentarse todos y que se digan las cosas unos a otros. Es como un patio de colegio, pues haremos de profesora en un patio de colegio.
«La reunión a tres o cuatro bandas (administración, patronal, sindicatos, plataforma) tiene que ocurrir si quieren que volvamos a las aulas»
No os ponéis fecha de límite…
No. Pero esa reunión a tres o a cuatro bandas tiene que ocurrir si quieren que volvamos a las aulas. Estamos, además, en un mes complicado. Hay mucho que cerrar. Se necesitan informes porque hay un compromiso entre Comunidad y empresas y entre ayuntamientos y empresas para que todas las familias se vayan con un informe al cole y se necesita el expediente de la criatura; y para las que tienen necesidades, también, para que se vayan con sus apoyos al cole. Si quieren que las cosas salgan adelante, hay que sentarse.
La consejera habló de no prorrogar los contratos para hacerlos nuevos y mejorarlos. ¿Supone algún riesgo para las educadoras, pueden perder el trabajo en el cambio?
No, porque tenemos la subrogación, eso ya lo conseguimos hace tiempo. Ahí, miedo, cero. Lo que pretende es cerrar cuanto antes estos contratos. Salvo 20 que han salido ahora y que van a durar tres años. Y la pareja educativa. Aunque, le vamos a hacer una contra-negociación, que hemos estado preparando y que se la he mandado justo antes de la entrevista.
«¿Por qué unas criaturas se van al Ayuntamiento y están atendidas por dos educadoras y te cruzas la calle, a la de la comunidad, y está atendida por una?»
Entiendo que para estos presupuestos no es posible porque ya tienen su logística, no pedimos hacer milagros. Yo no pretendo que sea con la varita mágica pero sí hacer cosas reales. Tienes en cuenta las peticiones a partir del siguiente presupuesto y, en el posterior, arrancamos todas con pareja educativa. Es por la infancia, misma calidad educativa. ¿Por qué unas criaturas se van al Ayuntamiento y están atendidas por dos educadoras y te cruzas la calle, a la de la Comunidad, y está atendida por una? Vamos a dar la misma calidad educativa a la infancia.
Tendrás que contratar más personal, y tenlo en cuenta para las siguientes inyecciones presupuestarias. Búscate la vida legal, que la consejera es jurista, para poder hacerlo. Yo le doy la visión como educadora y conocedora de la infancia, del desarrollo de la infancia. Ella verá cómo lo implanta.
Estáis jugando a ser intermediarias entre el resto….
Claro, pero es muy político y lo bueno de este movimiento es que estamos teniendo apoyo de los partidos de izquierda, pero, sobre todo, es que esto lo lideran las trabajadoras.
La política de hoy día es así es. Yo te hago una pregunta en un debate concreto, y tú me respondes con una ironía y yo, con una mayor, más polémica, para salir a la tele. Pero el debate, el problema social, los ciudadanos ¿dónde nos quedamos? En ninguna parte. Lo que hay que hacer es empoderar a la ciudadanía, salir a la calle y decir que tenemos poder. Y el poder es: ¿Queréis? Pues os tendréis que sentar. PSOE, Partido Popular o quien sea, no queda otra.
Habéis insistido mucho hablando de que se trata de los derechos de la infancia, de la más vulnerable, si es que hay alguna que no lo es…
La más vulnerable porque no tiene voz, porque se ha empezado a conocer hace poco sobre su desarrollo neurológico y ahora que sabemos que hay una huella y que son seres activos, hay que ponerse firmes porque todo va detrás.
Hay que dar a conocer las cosas a la sociedad, luego empieza la legislación y la normativa. Nosotras somos las impulsoras, la chispa para que eso ocurra de una vez. Porque nos estamos cargando generaciones de ciudadanos con valores, que sean estables emocionalmente. Lo veo cada vez que vea una persona en la calle que a la mínima saltan, que no toleran la frustración, que no son capaces de regularse emocionalmente… A mí me da pena y pienso, «te han querido poco de pequeño o no han sabido sostenerte». Y si tú tienes profesionales que son capaces de sostener, de acompañar a esas familias, nuestro futuro como sociedad va a ser mucho mejor.
«Para tener un profundo conocimiento de la criatura que tú tienes delante, necesitas sentarte, observar y tiempo y no puedes estar con 20»
¿Qué condiciones serían las óptimas para que esto fuera posible?
Bajada de ratios, trabajar con grupos pequeños de referencia, en los que puedas ser su primera figura de vinculación después de su familia, su padre, su madre y la familia más cercana. Para que, poco a poco, se abra a nivel social.
Pero para eso, para tener un profundo conocimiento de la criatura que tienes delante necesitas sentarte, observar y tener tiempo y no puedes tener 20. Es inviable, imposible, eso no es trabajar de forma bonita ni para que se desarrolle de manera sana. Estás aleccionando.
Cuando trabajaba con 20 criaturas, estaba todo el día contando para que no me faltara ninguna. «Todos de la mano. No te salgas de la fila porque sois muchos y no puedo gestionaros». ¿Qué les estás diciendo a la infancia? Que tienen que seguir la línea marcada. Pensamiento crítico cero. Autonomía cero. No te doy tiempo a que hagas tú las cosas porque tengo que correr, nos toca ir al patio, tengo que dar de comer a 20 y eso hace mal a la autoestima del peque. Y hacerlo cuando no eres conocedora, te hace pensar que es normal, pero cuando sasabes lo que estás generando…
«Priorizas al que pega, al que te la lía, pero cuántos hay que no te la lían y que te necesitan para que los acompañes»
El otro día una compañera me decía que tenía 14 criaturas y que imagínate si tenía que cambiar un pañal, qué hacía si pasaba algo con las otras 13 delante. A quién abandonas para atender a otro.
Es que no puedes, no hay manos. Entonces priorizas. ¿Y qué priorizas? Al que que pega, al que muerde, al que te la lía, pero cuántos hay que no te la lían y que te necesitan porque son más tímidos o más introvertidos. Necesitan que los acompañes para que inicie el juego, para que inicie la socialización. Pero para eso se tiene que sentir seguro y tú necesitas poder vincular.
Ponemos el foco en apagar fuegos, en lo más fundamental. Pero cuántos no se nos quedan detrás que no has podido llegar, ni acompañar a la familia ni nada.
Además, las horas todas son de atención directa…
Bueno, dependiendo de cómo se organice cada escuela, tenemos como hora y media de claustro a la semana. Pero es para consensuar, «oye, ¿qué hacemos en el día del libro? ¿Qué vamos a comunicar a las familias? ¿queréis que hagamos alguna formación interna?».
No queda un minuto para preparar el día siguiente…
Yo voy antes para preparar mi espacio. Todo eso son horas que yo he hecho de mi vida para preparar espacios, material en casa, memorias, DIAC (Documento individual de Adaptación Curricular), informes… Y eso no puede ser. Porque al final no tienes vida.
«Quieres sacar el trabajo adelante, no por la empresa o la Administración, sino porque tienes delante una personita que todas las mañanas te mira y te sonríe»
Cuando mis hijos eran pequeños, el mediano me decía: “Es que quieres más a tus criaturas del aula que a nosotros”. Tienes que decidir y esto es tan vocacional… y eres profesional, quieres sacar tu trabajo adelante. Pero no por la empresa ni por la Administración pública, sino porque lo que tú tienes adelante es una personita pequeña que todas las mañanas te mira, te sonríe. Y las administraciones aprovechan eso, que nos encanta nuestro trabajo y que lo que tenemos ahí es una personita cada mañana y que te llena el alma. Y es una pena.
Está súper ligado a lo personal con lo laboral
No sabes lo que he lloramos cuando terminas 2-3 y ya no nos va a ver. Es un dramón. Luego es verdad que empiezas al curso que viene y vuelves a amar a los siguientes. Pero el drama lo pasas.
Ahora tengo muchas compañeras que se plantean hacer las despedidas de 2-3 en junio porque cómo no van a despedirse de sus criaturas. Pero si queremos mejorar esto, toca ser servicio mínimo y no podemos acceder al chantaje de la empresa. Y hay mucha presión de las empresas. Pero tenemos que tenerlo claro que estamos en la calle y perdiendo dinero por la infancia
Ya te despedirás, quedas un días y te despides bien. Yo tengo contacto con familias de muchos años porque acabas siendo parte de su familia: Les acompañas en un proceso tan complicado de maternidad y de paternidad que es tan complejo. Está tan poco acompañado y hay tan pocos recursos de conciliación y espacios de crianza que al final si tú tienen un problema y estás ahí apoyando es que te los quedas para toda la vida.
Que esa es otra. La intrincada situación de la conciliación, de la vivienda, del sistema de trabajo en el que estamos, que las criaturas se pasan 10 horas en la escuela infantil porque sus familias están trabajando.
Pero es tan importante que estén con sus con su padre, con su madre, tan importante. Yo he trabajado en Parla y en Vallecas, zonas tan castigadas a nivel social y económico. Ves carencias, falta de estimulación, y ves que las familias están viviendo en una habitación de X metros cuadrados, y esa criatura, sin moverse. Y piensas “Que lo saquen al parque”, ¿en qué horario, si están trabajando y se encarga la abuela y la abuela es mayor y no puede. De esas, ni se sabe.
Y eso que Vallecas ha sido donde más feliz he sido ejerciendo mi profesión. Porque la labor social que se hace es tan brutal, tan brutal, que eso a mí me mueve mucho. Pero me tuve que ir, no me quedó de otra.
Y luego, las familias son súper agradecidas; nunca he visto unas familias tan agradecidas. Que si te traían el desayuno, que si te he cogido no sé qué… Eso, en otro tipo de zonas no lo vives.
Otro de los temas que ponéis sobre la mesa es el de las infraestructuras y las comidas. ¿cuál es la situación?
Pues extremadamente precaria. Ahora estoy filtrando información porque desde el Defensor del Pueblo nos pidieron mucha concreción para ponerse con el tema: goteras, baños rotos… Lo bueno es que ahora estamos organizadas y no es la paliza de hace tres años.
Revisando, me he dado cuenta de que hay muchos problemas con las cubiertas, moho y demás. Por ejemplo, si tú haces el agujero de desagüe de la cubierta a casi un metro del suelo, lógicamente se acumula el agua porque no acaba en el suelo. Y como este ejemplo, hay muchísimos. ¿Cuál es el problema? La construcción. Todo se hace con licitaciones, que se le dan a quien sea, que construye como construye, y luego nos comemos todos el problema.
A parte de la falta de mantenimiento. Por ejemplo, el baño de 2-3 tiene que tener cuatro sanitarios. Pero dos no funcionan, a otro se le sale el agua. Vas a Inspección y reclamas, y reclamas y reclamas y no viene nadie.
La consejera nos dice que hay un presupuesto que dedica a infraestructuras y nos parece maravilloso. Pero algo no funciona, o la comunicación de Inspección con Infraestructuras o que esta no tiene presupuesto suficiente.
Las cosas están mal hechas desde el principio, desde la construcción. Volvemos a lo mismo: privatización, externalización, los pliegos. Eso en el caso de las escuelas de gestión directa. Las de gestión indirecta, como las municipales, están en manos del Ayuntamiento. Yo he ido a reclamar en Vallecas por las goteras y la Junta Municipal contrata a través de un pliego de licitación a una empresa de mantenimiento. Viene la empresa y te dice que no tiene presupuesto suficiente, así que te hace un parche con la tela asfáltica y ya está. Empieza a llover y al cuarto año tú tienes los falsos techos abombados y tienes que ir con una escoba para que no se le caigan a una criatura en la cabeza. O tienes moho en aulas con criaturas con asma. No se puede estar así.
«De sus luchas políticas ni quiero ni tengo que entender. Lo que sé es que la infancia está así, las infraestructuras están así»
¿Cuándo te hacen caso? Cuando empiezas a llamar a partidos políticos, hablas y, según las ganas que tengan de dar caña al otro, te dicen: «¡A muerte!». Si no, allí nadie aparece, y no se arregla y es una vergüenza que tenemos que estar midiendo las políticas, y utilizando nuestro tiempo libre. ¿Por qué tengo que estar dedicándome a poner quejas, a llamar? Es que esto agota
La consejera nos decía que hiciéramos un listado. Le pregunté: «¿Tú entiendes que somos educadoras infantiles?». Soy educadora infantil, no soy abogada, no entiendo de leyes. Y de sus luchas políticas ni quiero ni tengo que entender. Lo que sé es que la infancia está así, las infraestructuras están así, la comida, por dios…
¿Qué le pasa a la comida?
En la gestión directa depende de Consejería y se hace a través de catering, pero en la gestión indirecta, la empresa ¿en qué ahorra si no le llega? Ahorra en comida. No es justificable. Y las fotos son lamentables.
En las escuelas del Ayuntamiento de Madrid, la alimentación es una maravilla; con productos tanto ecológicos como de proximidad, se cuida mucho. ¿Por qué? Porque el pliego de licitación es muy exigente y deja claro todo lo que hay que hacer y, además, exigen las facturas. Está súper controlado. Pero en la gestión indirecta, en los pliegos no hay control.
Su modelo es el de externalizar. El mío es otro y es por el que voy a luchar. Pero de momento, si ese es tu modelo, perfecto pero ¿Cómo cuidas a las trabajadoras en ese modelo? A través de los pliegos de licitación. Y a los que tenemos hay que darles una vuelta. En condiciones laborales, en material para la escuela… Es que vamos con nuestro material cargado a todas partes. Que es que cuando te mudas de un lado a otro llenan por coches ¿sabes? Que parecemos un caracol
Otras compañeras me comentaban que les tenían que pedir a las familias que aportaran el material. Y no es eso. Y menos cuando están pagando cuotas mensuales
A parte de las privadas, que pagan su cuota, en una gestión tanto indirecta como directa es un servicio público que no puedes pedir nada; allí tiene que estar todo bien dotado por entender que tengas más materiales materiales porque acabas de iniciar la escuela o porque hay algo defectuoso por lo que sea. Pero tú tienes que tener un presupuesto específico para materia. Si no lo tienes, mal vamos.
Yo he gastado mucho dinero cuando empecé en material. Cuando ves que ni agradecido ni pagado, dejas de comprar. Llevo mis cuentos porque me encanta y los compro para mí, pero el resto… nos buscamos la vida.
Ahora que estoy de maestra gestionando un equipo, dentro de nuestra jornada nos organizamos para que alguien se salga si hay que fabricar algo o hay que hacer algo pero no. En la vida se me ocurriría pedir a las compañeras… se me cae la cara de vergüenza. Hemos hasta pintado aulas y no. Hay que decir, no
¿Y a partir de ahora qué? Os habéis reunido ya por fin con la consejera, con el ministerio, con el ayuntamiento, habéis empezado con la patronal, octava semana.
Y cuando terminemos con la patronal intentaremos hacer otra vuelta pero con varios actores juntos.
¿La consejera os ha dicho algo de plazos o de otra posible reunión?
Hoy se lo hemos mandado, la posible reunión, y mañana le ha dado una reunión a un par de compañeras. La consejera estuvo en un cole y allí había algunas compañeras del colectivo. Ella dijo, que no se reuniría con la Plataforma, “me puedo reunir con trabajadoras independientes”. Entonces se apuntó el contacto de estas dos compañeras y me han llamado justo antes de venir que les había llegado una notificación para mañana. Así que bien, porque es que ellas son la Plataforma también.
Si no nos contesta a la petición de fecha que le he hecho llegar yo, así como la solicitud de que se firme lo comprometido ya, las compañeras se la darán también. Me da igual que se llamen Mercedes o Pilar, todas somos lo mismo.
Esto también ha sido un éxito vuestro, ¿no? Con la divergencia de tipologías, no sólo de sindicatos, sino que unas son de directa, tras de indirecta, del ayuntamiento, privadas…
Es súper complicado hacer esto. Una se centran en el horario, otras en las infraestructuras o el reconocimiento de la categoría profesional. Otras el dinero. Otras, el dinero, la ratio…
¿Qué nos une? la infancia. Pues hablemos de ratios y de pareja educativa. A muerte con ello. Y luego vamos a por algo de dinero para las que estamos peor.
¿Te puedo preguntar por los sindicatos? ¿Cuál es la relación?
Pues la relación es con todos buena. Este jueves hacemos rueda de prensa para mostrar esa unión sindical que llevamos tres años peleando.
Para mí yo creo que la principal problemática es que no veían fuerza. Lo daban por perdido el 0-3. Cuando hemos arrancado y hemos arrancado con esa marea amarilla han querido sumarse. ¿Cómo puedo hacerlo? Preguntan. Yo les digo a todos, basta caja de resistencia, ponle caja de resistencia a tus afiliados. Pero bueno, es difícil porque ellos no convocan
Además, los mayoritarios son muy verticales, muy jerárquicos y muy sectorizados. Una parte defiende la gestión directa, otra a las de indirecta; luego que si la estatal, el territorial… yo les digo que traigan a la mesa a alguien que pueda decidir.
Llevamos trabajando en la unión sindical en mucho tiempo. Tenemos que ir todas a una sindicatos, trabajadoras y todas a una Ministerio y todas una Consejería y todas a una patronal, para ver este melón cómo podemos solventarlo de la mejor manera para poder irnos a las aulas. Y luego ya iremos viendo
Con los sindicatos nos ha costado porque, primero, no se querían sentar juntos y hubo que hablar con cada uno. Al final hemos llegado a una rueda de prensa para la unión sindical y para tener claro lo básico que vamos a pelear: que es esa radio, pareja educativa y una una dignidad salarial.
De cara a la patronal es clave la unidad sindical; hay que ser un poco estratega y dejar los anteriores discursos. Ahora tenemos el presente y un futuro cercano que hay que abordar así que hay que ser un poco inteligente.

