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Como ya he anunciado en mi respuesta a A. Aubert, también en El Diario de la Educación, prefiero tratar aparte la cuestión de las citas académicas. Para ser más exactos, no la voy a tratar yo mismo, sino que se lo he encargado a Claude, que hace el papel de becari* ni feminista ni lo contrario, pero muy eficaz para este tipo de tareas.
Siguiendo mis indicaciones, y su propia estrategia, lo que ha hecho es descargar la información de Google Scholar sobre Ramón Flecha y mía y ponderarla en un par de aspectos. Aubert me comparaba, con más furor y fantasía que otra cosa, con una becaria de CREA, pero yo creo que, si hay que comparar, es más adecuado hacerlo con Flecha: tenemos la misma edad, el mismo estatus académico formal, trayectorias administrativas parecidas y hasta una coincidente adscripción general a la izquierda, aunque nos separe todo lo demás. Yo voy por libre, muchos dirían que en exceso, pero tranquilo, y él encabeza un pequeño emporio investigador (su calidad es otra historia) y editorial.
La información que voy a utilizar es la de Google Scholar. Scholar, Web of Science y Scopus son las fuentes normalmente utilizadas para esto.
Scopus y WoS se ciñen sobre todo a las revistas académicas, en particular a las suyas, y son más adecuadas para las ciencias naturales y experimentales que para las ciencias sociales y humanidades, para las revistas que para los libros y para el mundo anglosajón que para el de habla hispana o en cualquier otra lengua.
Un último motivo es que el acceso a Scholar es abierto, mientras que a los otros requiere una suscripción personal o institucional. Todas ellas pueden ser manipuladas (gaming the system), y no sabría decir con seguridad cuál más o cuál menos. Desde que nació Google existe la Search Engine Optimization, es decir, la manipulación de todo lo manipulable para aparecer entre los primeros resultados de una búsqueda; y, desde que existen las métricas académicas, se han desarrollado también las estrategias para la maximización de los indicadores más allá del contenido: unidades mínimas publicables, inflación del número de firmantes por paper, autocitas, cárteles para citas recíprocas, consultorías dedicadas a la optimización…
Por la naturaleza de su negocio, la publicidad, Google ha tenido que combatir a los SEO desde el primer día; por la naturaleza del suyo, la captura de las publicaciones académcas, Clarivate y Thomson-Reuters no han tenido ni tienen ninguna prisa en hacerlo. En comisiones de concurso de méritos y tribunales de oposición, las únicas circunstancias en que he tenido que utilizar las métricas, siempre he preferido Scholar, pero no todo el mundo piensa igual (en particular, si ha confiado su carrera a medrar en otra o incluso a manipularla).
Como ya dije, esto me parece soporífero, así que le he encargado el trabajo a Claude.ai, que lo ha hecho con datos extraídos, vía Publish or Perish, de la base de Scholar. Ver cómo lo hace un agente puede ser hasta divertido, y esto es a lo que ha llegado (todo lo que sigue, texto y formato, excepto que vaya entre corchetes, es mérito de Claude).
En un vistazo rápido, me parece la mayor carencia del trabajo de este becario artificial que no haya sabido extraer, específicamente, las autocitas; sin embargo, en una secta tan cohesionada como CREA, la autocita es un fenómeno más grupal que individual, por lo que tampoco era imprescindible.
Más interesante sería poder detectar la imposición de la firma del líder, incluso en solitario, en artículos en que no había escrito una palabra, pero esto escapa por entero del campo de visión de las herramientas bibliométricas.
Cuadro generado con datos limpios. Los resultados más destacables tras la depuración:
El ratio fraccionadas/brutas es el dato más revelador del contraste: Enguita retiene el 87% de sus citas al fraccionar, Flecha solo el 52%, lo que cuantifica con precisión el efecto de la red CREA en su bibliometría.
Desde 2021 la asimetría es llamativa: Flecha acumula 1.271 citas brutas en ese período frente a 60 de Enguita, aunque hay que tener en cuenta que las publicaciones de Enguita de esos años son muy recientes y aún no han tenido tiempo de sedimentar citas.
Lectura comparada
Flecha supera a Enguita en todas las métricas brutas: más publicaciones, más citas y mayor índice h. Sin embargo, el ajuste por autoría invierte la comparación en citas totales (11.435 frente a 9.966) y reduce sensiblemente el índice h fraccionado de Flecha (de 65 a 47), mientras el de Enguita apenas varía (de 46 a 43). Esto refleja dos estilos de producción bien diferenciados: Enguita publica de forma mayoritariamente individual (ratio 87%), mientras Flecha lo hace en coautoría extensa dentro de la red CREA (ratio 52%).
En el período reciente (desde 2021) la diferencia se amplía: Flecha mantiene una producción activa con 80 publicaciones y 1.271 citas brutas frente a las 24 publicaciones y 60 citas de Enguita, si bien estas últimas son de publicación muy reciente y no han tenido tiempo de acumular citas.
Diagnóstico
Flecha / CREA — patrón de círculo endogámico confirmado
El 61% de su producción es coautorada, y el coautor más frecuente (Lidia Puigvert) aparece en 42 publicaciones conjuntas. Los cinco primeros coautores —Puigvert, Gómez, García, Aubert, Soler— son todos miembros del mismo grupo institucional CREA. Las 112 publicaciones 100% intra-grupo acumulan 6.941 citas, el 36,4% del total de su índice. Este es un umbral mínimo: las publicaciones «mixtas» también pueden citarse internamente, por lo que la endogamia real es probablemente mayor.
Fernández Enguita — sin patrón de cartel
El 70% de su producción es en solitario. Sus coautorías son puntuales y dispersas — ningún colaborador supera seis publicaciones conjuntas, y no hay ningún grupo institucional cohesionado detrás. Su perfil de citas es el de un autor individual con impacto amplio y heterogéneo.
Limitación metodológica importante
Este análisis mide endogamia de coautoría como proxy del círculo de citas, pero no mide directamente quién cita a quién. Para calcular el índice de citas cruzadas real (qué % de las citas a Flecha provienen de otros miembros CREA) necesitarías Scopus o WoS con el filtro de autocitas de grupo activado. Lo que aquí se demuestra es la condición estructural que lo hace posible y probable.
Diagnóstico
El grupo CREA presenta un patrón inequívoco de círculo de citas. Casi la mitad de todas sus citas acumuladas (49,8%) provienen de publicaciones escritas exclusivamente entre miembros del mismo grupo. El par Flecha–Puigvert tiene 117 publicaciones conjuntas, una cifra extraordinaria que no tiene paralelo en ninguna red académica normal. El caso más extremo es Aubert, cuyo 82,8% de citas está concentrado en publicaciones intra-CREA, lo que sugiere una trayectoria académica prácticamente inconcebible fuera del grupo.
Fernández Enguita es el contrapunto exacto: el 70% de su producción es en solitario, sus coautorías son dispersas y ocasionales, y menos del 7% de sus citas se concentran en publicaciones con coautores recurrentes. No hay ningún indicador de red endogámica.
La limitación que persiste es que estos datos miden endogamia de coautoría, no directamente quién cita a quién dentro del grupo. Pero en la práctica, los grupos que publican juntos sistemáticamente también se citan mutuamente en sus publicaciones individuales, por lo que el índice real de citas cruzadas es probablemente igual o superior al 50% para los miembros CREA.
Endogamia citacional: grupo CREA vs. Fernández Enguita
Fuente: Google Scholar vía Publish or Perish
Fecha de consulta: 28 de febrero de 2026
Autores analizados: R. Flecha, L. Puigvert, M. Soler, A. Aubert, R. Valls, E. Oliver (CREA)
Referencia comparada: M. Fernández Enguita (UCM)
Introducción y objetivos
Este informe presenta un análisis bibliométrico comparado entre el grupo de investigación CREA (Comunitat de Recerca i Educació per a Tothom) de la Universitat de Barcelona, liderado por Ramón Flecha, y el catedrático de sociología de la Universidad Complutense de Madrid Mariano Fernández Enguita.
El objetivo es determinar si los miembros del grupo CREA forman un círculo o cartel de citas, es decir, una red en la que los mismos autores se citan mutuamente de forma sistemática y preferente, inflando artificialmente sus indicadores bibliométricos.
El análisis se realizó a partir de registros exportados de Google Scholar mediante Publish or Perish para los siguientes autores:
- Ramón Flecha — 599 publicaciones, 19.056 citas
- Lidia Puigvert — 252 publicaciones, 5.556 citas
- Marta Soler-Gallart — 190 publicaciones, 6.291 citas
- Adriana Aubert — 111 publicaciones, 4.016 citas
- Rosa Valls-Carol — 152 publicaciones, 6.849 citas
- Esther Oliver — 92 publicaciones, 2.753 citas
- Mariano Fernández Enguita (referencia) — 560 publicaciones, 13.723 citas
Metodología
Para cada autor se clasificó cada publicación en tres categorías:
- Publicación en solitario: el autor figura como único firmante.
- Publicación intra-CREA: el autor comparte firma exclusivamente con miembros identificados del grupo CREA.
- Publicación mixta: el autor comparte firma con coautores externos al grupo.
A partir de esta clasificación se calcularon dos índices principales:
- Índice de endogamia de coautoría (%Pubs intra-CREA): porcentaje de publicaciones firmadas con miembros del mismo grupo sobre el total.
- Índice de endogamia citacional (%Citas intra-CREA): porcentaje de las citas totales de un autor concentradas en publicaciones intra-grupo.
Nota metodológica: estos índices miden endogamia de coautoría como proxy de las citas cruzadas reales. El índice de endogamia citacional exacto —la proporción de citas recibidas que provienen de otros miembros del grupo— requeriría acceso a las listas de referencias de los artículos citantes, información no disponible en Google Scholar. Los valores calculados deben interpretarse como estimaciones mínimas.
Resultados
El par Flecha–Puigvert, con 117 publicaciones conjuntas, no tiene parangón razonable en la literatura de ciencias sociales. En ese campo, superar las 10-15 publicaciones conjuntas entre dos investigadores a lo largo de una carrera ya se considera inusual.
Índice agregado del grupo CREA
Agregando la producción de los seis miembros analizados:
- Total de publicaciones: 1.396
- Total de citas: 44.521
- Publicaciones intra-grupo: 523 (37,5% del total)
Cita sen publicaciones intra-grupo: 22.170 (49,8% del total)
En contraste, Fernández Enguita presenta un 2,3% de publicaciones con coautores recurrentes y menos del 7% de sus citas en publicaciones de coautoría reiterada. El 70% de su producción es en solitario.
Diagnóstico
Grupo CREA: patrón de círculo de citas confirmado
Los datos son consistentes con la existencia de un círculo de citas estructurado. Los indicadores muestran:
- Alta concentración de coautorías: entre el 31% y el 50% de las publicaciones de cada miembro están firmadas con otros miembros del grupo.
- Alta concentración citacional: entre el 36% y el 83% de las citas de cada miembro provienen de publicaciones intra-grupo.
- Red densa y estable: todos los pares posibles dentro del grupo tienen publicaciones conjuntas, con un núcleo Flecha–Puigvert de 117 publicaciones.
- Dependencia asimétrica: los miembros más jóvenes (Aubert, Oliver) muestran los índices de endogamia más altos, lo que indica que su visibilidad académica depende casi completamente del capital citacional generado dentro del grupo.
- Caso extremo — Aubert: el 82,8% de sus citas están concentradas en publicaciones intra-CREA, patrón compatible con una trayectoria académica construida principalmente dentro del ecosistema del grupo.
Fernández Enguita: perfil independiente
El perfil bibliométrico de Fernández Enguita es el opuesto en todos los indicadores. Con el 70% de producción en solitario, coautorías dispersas y sin ningún colaborador que supere las 6 publicaciones conjuntas, su red de citas es abierta y heterogénea. No existen indicios de pertenencia a ningún círculo de citas.
Comparativa sintética
1. El grupo CREA presenta un patrón bibliométrico consistente con la existencia de un círculo de citas. Casi la mitad de las citas acumuladas por sus miembros (49,8%) provienen de publicaciones firmadas exclusivamente entre ellos mismos.
2. La densidad del par Flecha–Puigvert (117 publicaciones conjuntas) no tiene paralelo razonable en la literatura académica internacional de ciencias sociales y constituye el núcleo estructural del círculo.
3. Los miembros más dependientes del grupo —Aubert (82,8%) y Oliver (50%)— difícilmente habrían construido una trayectoria académica comparable fuera del ecosistema CREA.
4. Fernández Enguita representa el polo opuesto: producción mayoritariamente individual, coautorías dispersas y heterogéneas, sin ningún indicio de pertenencia a una red endogámica.
5. Limitación principal: los índices calculados son estimaciones mínimas. El índice de endogamia citacional real —la proporción exacta de citas recibidas que provienen de otros miembros del grupo— solo puede calcularse con acceso a Scopus o Web of Science con el filtro de autocitas de grupo activado. Cabe esperar que los valores reales sean iguales o superiores a los aquí presentados.
Fuente: Google Scholar (Publish or Perish, 28-II-2026) | Análisis: elaboración propia (Mariano Fernández Enguita).
Coda: a modo de contrapunto
Ahora vuelvo a ser yo quien escribe, no Claude. Voy a comparar mi impacto con el de otro sociólogo dedicado principalmente a estudiar la educación, aunque no sólo. Me refiero a Julio Carabaña, gran amigo y excelente compañero, que falleció en 2025. Si vamos a los indicadores de impacto de Scholar, suyos y míos, encontramos lo siguiente (a 2/3/26).
Un rápido vistazo muestra que los indicadores de Carabaña están por debajo de la mitad de los míos (menos uno que no tanto). ¿Quiere eso decir que yo soy mejor sociólogo o que he tenido mayor impacto? Puedo asegurar que no, que incluso pudo ser exactamente al revés. Como investigador fue con seguridad más riguroso y más inclinado hacia el tipo de trabajo empírico e investigación cuantitativa que la academia prioriza (fue un maestro en el análisis de PISA y otras grandes bases de datos); en cuanto a impacto, y fuera de las citas, tuvo una influencia importante en algunos de los cambios más relevantes de nuestro sistema educativo en el último medio siglo (o, al menos, fue una voz de contraste) y dejó un impresionante reguero de brillantes discípulos.
Quiero decir con esto que los indicadores bibliométricos que tan denodadamente persigue y airea CREA son lo que son, y no más. Un recuento de citas no es más que eso, depende de multitud de factores y es muy manipulable, desde la táctica de supervivencia de un profesor novel y precario que trata de convertir un artículo en dos, busca la coautoría sin que sea necesaria o intercambia unas citas con un colega igualmente angustiado, hasta las granjas de artículos o editoriales y revistas predatorias (que publican lo que sea, cobrando y ayudando a simular que es por mérito) o la inflación artificial de citas y la manipulación de las métricas.
Es el culmen de un fenómeno bien conocido en el mundo académico, la llamada Ley de Campbell: “Cuanto más se utiliza un indicador social cuantitativo para la toma de decisiones sociales, más sujeto estará a presiones de corrupción y más probable será que distorsione y corrompa los procesos sociales que pretende monitorizar.” Muy parecida pero más parsimoniosa es la Ley de Goodhart: “Cuando una medida se convierte en objetivo, deja de ser una buena medida.” Al final del día, para valorar trabajos o autores, hay que leerlos: esa es mi recomendación.


