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La ola iniciada hace dos semanas en Madrid por las trabajadoras del primer ciclo de educación infantil sigue removiendo las aguas de un sector feminizados y precarizado como ningún otro en el sistema educativo.
Esta mañana, la Federación de Enseñanza de CCOO ha anunciado, por boca de Teresa Esperabé, su secretaria general, la convocatoria de huelga para el 7 de mayo en este sector y en todo el país.
Esa jornada, como ya anunciara Rosa Marín, portavoz de la Plataforma Laboral que junto a CGT lleva dos semanas de huelga indefinida en Madrid, estaba prevista una movilización estatal para dar apoyo a las compañeras de la región que gobierna Isabel Díaz Ayuso.
Ahora, CCOO convoca a las trabajadoras del sector -Esperabé recordaba que el 97 % de su personal es mujer-, así como a una movilización en Madrid para el 23 de mayo para la que están preparando autobuses que trasladen a maestras de todo el país a la capital.
Trabajadoras pobres
El primer ciclo de infantil tiene pa particularidad de una heterogeneidad que ha hecho de él un lugar difícil. Están los centros privados, los públicos de gestión indirecta (privada), los de gestión directa y los centros de las comunidades autónomas.
Los primeros se rigen por un convenio estatal de educación infantil que CCOO se negó a firmar, explicó Esperabé, porque era insuficiente, al menos, en lo relativo a las condiciones salariales.
Muchas de sus maestras viven ganando el salario mínimo interprofesional, con jornadas de 40 horas lectivas y sin ninguna para preparar sus sesiones de aula, y tienen que buscar otros ingresos porque, como dijo Esperabé, «son trabajadoras pobres». «Nos explican que han de tener otros trabajos para llegar a final de mes», aseguró.
Además de exigir una equiparación salarial, CCOO, como la plataforma laboral, exige una bajada de ratios que acerque las aulas a las recomendaciones europeas. Es decir, 4 criaturas de menos de 1 años; 6 de menos de dos y 8 de menos de tres. Actualmente, las ratios son ocho, 14 y 20, respectivamente.
Por eso piden al Gobierno y a los grupos parlamentarios que hagan las modificaciones pertinentes en el real decreto de ratios que tiene que aprobarse en el Congreso.
Junto a esto, exigen el aumento del personal no docente que pueda atender con garantías a las niñas y niños con necesidades educativas especiales.
Otra de las reivindicaciones es la generalización de la pareja eduativa en las aulas del 0-3 como ocurre en las escuelas infantiles del Ayuntamiento de Madrid instauradas por el Ejecutivo de Manuela Carmena, o como el modelo de Pamplona, uno de los más envidiados de todo el estado.

