Colectivo de profesionales, ligados a la docencia, la reflexión y la investigación en el campo de las ciencias de la educación, preocupados por el deterioro de nuestro sistema escolar y el desarrollo de políticas erráticas y privatizadoras del derecho a la educación.
PISA puede aportar información útil para identificar algunas dificultades y desigualdades, pero sus resultados no determinan, por sí mismos, qué escuela necesitamos ni qué sociedad queremos construir. Mejorar la comprensión lectora es una responsabilidad educativa; definir qué esperamos de la escuela y qué uso hacemos de los resultados de PISA también lo es.
El discurso de la Comisión Europea vuelve a confundir la modernización educativa con la digitalización, la inteligencia artificial y la adaptación al mercado laboral. Pero modernizar la educación no consiste en seguir el ritmo de la tecnología ni en formar trabajadores adaptables. Significa combatir las desigualdades, fortalecer la democracia, dignificar la profesión docente y devolver la pedagogía al centro de las decisiones.
Se impone un modelo educativo de educación superior instrumental, tecnocrático y excluyente que niega el valor de la formación humanista, la investigación, el pensamiento crítico y la participación democrática. El resultado no es otro que una universidad más fragmentada, más jerárquica y desconectada de las necesidades sociales y del bien común.