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El primer ciclo de educación infantil es uno de los grandes olvidados, en general, del sistema educativo. Para mucha gente es una política de conciliación. Prueba de ello es que hasta no hace tanto, los centros que formaban la red no estaban dentro de las consejerías de Educación, sino en las dedicadas a asuntos sociales y familia.
Las maestras madrileñas de este ciclo entran este lunes en la tercera semana de huelga indefinida a la espera de que la Consejería de Educación y el Ayuntamiento de la capital se sienten a negociar con ellas las mejoras que exigen para poder seguir haciendo su trabajo.
Una de las mayores dificultades que existen alrededor de este ciclo es la falta de homogeneidad en la red. En Madrid, la menos, hay centros de titularidad pública y privada, pero dentro de los primeros, los hay de gestión indirecta, es decir, privada, y de gestión directa (pública).
A esto se suman las escuelas municipales y las autonómicas, las aulas en centros de educación infantil y las de 2 años que se han abierto en centros de infantil y primaria, así como en privados con conciertos.
Y para terminar de cerrar el círculo, en sus aulas encontramos a maestras y técnicas superiores, dos titulaciones diferentes para el mismo trabajo y, claro, con diferencias salariales importantes. En Madrid, al menos, puede ser de unos 500 euros entre compañeras del primer ciclo y del segundo.
Hace unos días, desde la Plataforma Profesional de Educación Infantil, convocante de la huelga indefinida en Madrid, se anunció que para el 7 de mayo se preparaba una jornada de paro en el resto del país. En Cataluña la tienen prevista para el 20 del mismo mes.
La demografía
Acercarse a los datos del INE sobre población menos de 5 años, de 0 a 4 que es el segmento que contemplan sus estadísticas, deja una sensación de urgencia que no parece resultar acuciante para las políticas sociales y demográficas en general.
Desde 2014 y hasta 2022, último año en la web del Instituto, España ha perdido cerca de medio millón de menores de estas edades. Solo en tres comunidades autónomas ha crecido, muy levemente, la población de menores de origen extranjero: Galicia (818), Navarra (238) y País Vasco (422).
Hay grandes diferencias en el peso que tienen, además, las niñas y los niños extranjeros, en el total. Desde el 27 % en Cataluña o el 26 % de Rioja, al 4,8 % de Extremadura o el 5 % de Galicia.
Creación de plazas públicas
En estos mismos años de descenso demográfico ha sido el momento de la apuesta por parte del gobierno de coalición para la creación de plazas públicas, una de las mayores demandas en todo el país.
El primer ciclo, al haber estado en el circuito de lo asistencial, ha estado copado en buena medida por empresas privadas. La apuesta pública por centros educativos ha sido residual por parte de las comunidades autónomas.
Desde 2014 hasta 2024 se crearon 1.639 centros de primero ciclo de educación infantil, según los datos del Ministerio de Educación. En ellas hay casi 40.000 unidades, de las que el curso pasado el 54 % eran públicas, lo que supone 3,5 puntos porcentuales más que en 2014.
El mayor crecimiento en unidades públicas lo ha vivido Canarias, que ha pasado del 29 % al 53, seguido de Melilla (del 47 al 65), Aragón (del 57 al 69) y Madrid (del 42 al 52). En el otro lado de la lista, las comunidades que han perdido peso en la pública. Castilla y León, a pesar de aumentar sus unidades, ha pasado del 64 % públicas al 57. Lo que mismo le ha pasado a La Rioja, cuya red pública es ahora el 44 % frente al 50 de una década atrás. En números absolutos, solo País Vasco ha visto reducidas sus unidades de 0-3 en estos años, con 156 menos. Cabe destacar que ha perdido 245 unidades privadas. Ambos descenso claramente debidos a la caída de 25.000 menores de 0-4 años entre 2014 y 2022 según los datos del INE.
El Ministerio de Educación asegura haber invertido 670 millones para la creación de miles de plazas públicas lo que, en principio, ha empujado la escolarización en estas edades hasta el 55,8 %, frente al 37,5 % de media de la UE.
Buen es cierto que aparejada a la inversión ha estado la disminución de este medio millón de niñas y niños entre los 0 y los 4 años de edad.
Madrid y sus dos semanas de huelga
Madrid entra en su segunda semana de huelga indefinida convocada por la Plataforma Profesional de Educación Infantil y apoyada por CGT en solitario. La semana pasada, la Consejería de Educación se reunió con los cuatro sindicatos mayoritarios, pero no con las organizaciones convocantes, que siguen esperando.
CCOO cerró la semana con una concentración frente a la patronal de las escuelas infantiles para reivindicar mejoras salariales y laborales para las maestras y técnicas que trabajan en este ciclo. Desde la Plataforma, Rosa Marín, explicaba a este medio que no sienten el apoyo de estos sindicatos y les reclaman apoyar la caja de resistencia que tienen abierta para las huelguistas.
Reclaman a la Comunidad una mejora salarial vía complementos, para no depender de las subidas del SMI, una bajada de ratios a las cifras recomendadas por la Unión Europea, más profesionales que atiendan a la diversidad o fomento de la pareja educativa como en las escuelas municipales madrileñas.
Desde 2014 Madrid ha ganado algo más de 600 unidades públicas de 0-3, fundamentalmente desde el curso 21-22, al igual que la media del país. Ha pasado de pocas más de 2.900 a algo más de 3.500.
Se entiende mejor la tendencia al comparar el recorrido de las unidades privadas. En el curso 2014-15 eran 4.000 frente a las 3.000 públicas, y creciendo. Hasta la pandemia, cuando perdieron de un curso a otros 700 unidades. En el curso 2022-23 se invirtió la proporción y, por primera vez, hubo más unidades públicas que privadas.
Y aquí es donde entra en el juego el hecho de que las plazas de titularidad pública sean gestionadas por empresas privadas.

