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No sabíamos de cierto si el CREA, después de su presunta autodisolución, seguía existiendo o no. Hace poco publiqué aquí mismo otro artículo planteando la hipótesis de que la autodisolución del CREA no fue más que un ejemplo canónico de ontología lampedusiana: dejar de ser para seguir siendo.
Estos días se está confirmando la hipótesis: ¡Claro que el CREA sigue funcionando después de su fingida autoinmolación! Y, por si fuera poco, estos días tenemos al grupo en estado efervescente, y a los miembros que le quedan eufóricos a más no poder. El motivo es una sentencia judicial que obliga a la Universitat de Barcelona a restituir en su puesto de trabajo a la Sra. Marta Soler Gallart.
Soler, hasta hace poco directora aparente del CREA, es y ha sido durante décadas una de las diversas manos derechas de Ramón Flecha, el líder real y total. Este hombre goza de la particularidad de tener muchas manos, diestras y siniestras: ya veíamos en nuestro artículo anterior que el CREA y su gurú tienen más tentáculos que un pulpo. Marta Soler ha sido, además, cómplice necesaria de algunas de las presuntas fechorías atribuidas a Flecha.
Por todo lo anterior, el rectorado de la UB, con muy buen criterio, debió pensar que alguien que seguía defendiendo fervientemente a Flecha no podía desempeñar, al mismo tiempo, el cargo de directora del Departamento universitario que cobijaba a Flecha y a otros miembros del CREA. Así que suspendieron cautelarmente a Soler de sus funciones, aunque no de su sueldo. Según parece, el error cometido por la autoridad universitaria fue que, previamente a la suspensión de empleo, no se hubiera oído a la afectada.
Sea como sea, en caso de haber sido escuchada antes de la resolución, tampoco creo que la Sra. Soler hubiera dicho nada relevante o verosímil que evitase la medida cautelar adoptada por el rectorado. Seguramente, Dª Marta Soler negaría todo lo malo que se le atribuye a su líder y aprovecharía para cantar sus universalmente reconocidas excelencias científicas y sus grandes virtudes personales y morales. Estas últimas, la señora Soler las conoce muy bien pues su compañero Miguel Ángel Pulido se ha encargado de demostrar fehacientemente las indudables concomitancias existentes entre Flecha y San Ignacio de Loyola, Superman y Francisco Ferrer y Guardia.1
Soler, sin duda, también hubiera aprovechado para manifestar que todas las calumnias y falacias que se han publicado, antes y ahora, contra el CREA y su guía excelso proceden de maltratadores/as, acosadores/as y envidiosos/as, que sólo pretenden evitar que Flecha siga defendiendo -como ha hecho siempre, incluso desde niño- a todas las víctimas de violencia género habidas y por haber. Son tan miméticos y previsibles los miembros del CREA que no cuesta nada adivinar qué dirán en cada situación concreta.
Ante la sentencia que obliga a la UB a restituir en su puesto de trabajo a la Sra. Soler, ella y sus correligionarios se han puesto eufóricos a más no poder, como puede comprobarse en las redes sociales.2 Ante tal euforia se me ocurren los tres comentarios siguientes.
1. La antes exuberante red CREA es ahora una simple redecilla
Lo primero que salta a la vista es que, en estos momentos, la red CREA está muy disminuida. Echen un vistazo a los links de la nota 2 y a lo que están publicando sobre la sentencia en sus pseudomedios de comunicación,3 y verán que siempre son los mismos quienes se repostean mutuamente. A lo sumo, se trata de diez o doce personas, contando miembros irreductibles, devotos compañeros de viaje y algún despistado que pasaba por ahí. La gran comunidad científica universal se ha convertido en una camarilla de amiguetes dedicada, sobre todo, a autocompadecerse y a celebrar pomposamente victorias pírricas como la actual.
2. ¿Brindar por el éxito o esconderse bajo las piedras?
Sí, la sentencia es sólo una victoria pírrica de Soler. Y eso siendo generosos, porque lo cierto es que, leyendo bien la sentencia, más parece un nuevo palo judicial al grupo. Se trata de una sentencia formal y aparentemente “favorable” a la Sra. Soler, pero con una bomba en su interior contra Flecha y el CREA en su conjunto. Vean lo que explica el excelente artículo de La Vanguardia que daba cuenta de la sentencia:
“… el fallo no cuestiona el fondo de la decisión adoptada por la universidad. De hecho, el juez considera que la medida cautelar estaba suficientemente motivada y que perseguía una “finalidad legítima de protección de la comunidad universitaria” ante la gravedad de los hechos investigados. La resolución rechaza expresamente que vulnerase la presunción de inocencia de la catedrática. El magistrado recuerda que las conductas atribuidas a Soler en el informe que motivó la apertura del expediente disciplinario incluían presuntas prácticas de “coerción sexual, coerción psicológica, maltrato habitual y psicológico, manipulación del pensamiento y de la conducta, explotación profesional o de servidumbre intelectual, presiones, humillaciones, castigos y dominación emocional”. Por la gravedad de esas acusaciones, concluye que la universidad podía adoptar medidas cautelares, aunque debía haber escuchado previamente a la afectada.”
Ante una sentencia así, ellas y ellos se muestran satisfechos y radiantes; alguien más cuerdo y realista se estaría escondiendo bajo las piedras.
3. ¿De verdad quieren que hablemos de sentencias judiciales?
Pero intentando ser empáticos, hay que comprender y aceptar que los supervivientes de la redecilla CREA se entusiasmen ahora con aquella sentencia. Después de larguísimos meses en los que -día sí, día también- no han parado de recibir noticias pésimas, por fin han conseguida una que, a primera vista, pueden presentar como “favorable”.
Además, a lo largo de muchos años –más de dos décadas, ya- los fracasos judiciales del CREA han sido clamorosos. Las diversas demandas que el CREA ha ido interponiendo (contra periodistas, medios de comunicación y otras entidades y personas), o bien ni se han admitido a trámite o bien se han resuelto desfavorablemente para ellos;4 en cambio, las demandas interpuestas contra miembros del CREA han resultado exitosas en todas las instancias, incluido el Tribunal Supremo.
Hasta ahora, lo habitual del CREA ha sido perder ante los tribunales.5 Ellos deben tener contabilizado el enorme costo económico de los avatares judiciales en que se han visto involucrados: indemnizaciones, recursos, costas, minutas de abogados y procuradores… Ellos sabrán cómo costean tales dispendios: ¿cada cual paga lo suyo, van a escote, cuentan con algún mecenas generoso, los consideran gastos derivados o imprevistos de sus proyectos de investigación…? Un buen indicio del fracaso continuado del CREA en sus peripecias ante los tribunales es que los abogados/as les duran poquísimo.
La penosa historia judicial del CREA hace comprensible que ahora, ante un éxito tan nimio como contradictorio, se pongan a saltar de alegría y quieran divulgarlo a los cuatro vientos. Pero señoras y señores del CREA, ¿en verdad les apetece seguir hablando de sentencias? Sras. Rosa Valls, Lidia Puigvert, Garazi López de Aguileta, Cristina Pulido y Beatriz Villarejo, todas condenadas por el Tribunal Supremo y ahora vociferantes defensoras de su portentoso guía, ¿también Uds. desean seguir hablando de sentencias judiciales?
P.D.: Y una curiosidad para terminar. A lo largo de todos los años de existencia del CREA, su gurú Ramón Flecha nunca ha aparecido oficialmente ni como demandante ni como demandado en las frecuentes contiendas judiciales en las que se ha visto envuelto su grupo de investigación. El personaje se ha dedicado siempre a repartir entre sus subordinadas y creyentes, no sólo labores como plancharle camisas, escribirle artículos, masajearle las piernas y protegerle de los monstruos que se le aparecen si duerme solo, sino también el trabajo sucio de injuriar a quien convenga o interponer demandas fake cuando a él le interesa. Serán siempre las garazis y las cristinas de turno quienes salgan perjudicadas ante los tribunales. Tal es el verdadero coraje de este individuo, aunque sus acólitos/as le hayan ridículamente equiparado a héroes, santos y mártires. Sr. Flecha y Cía.: ¡Ya está bien de tanta impostura!
Notas al pie
1 Ver apartado “Superman, San Ignacio y la Inquisición: héroe, santo y mártir” de mi libro digital El acoso sexual, el CREA y yo, pp. 142-145.
2 Vean una pequeña muestra de sus reacciones en X: https://x.com/MartaSolerUB/status/2068040725707559245; https://x.com/G_LopezdeA/status/2068038796478722232; https://x.com/R_Flecha/status/2068035542646726887; https://x.com/Esther_Roca/status/2068051679732179126; https://x.com/garazi_alvarez/status/2068057380047241708; https://x.com/Miguel_A_Pulido/status/2068115921923617101; https://x.com/aneolabarria_/status/2068084729618862564; https://x.com/anaburgues/status/2068227445245829390; https://x.com/OlgaSerradell/status/2068048077894701345; https://x.com/GrupDones/status/2068052473915293922; https://x.com/luisutopia/status/2068250730511692240 Y no se pierdan el video que cuatro de las/os fans más devotas/os de Flecha y Soler han puesto en Instagram: https://www.instagram.com/reel/DZx74MUNuaL/?igsh=MWRvejRidmxvMHFzaQ%3D%3D
3 https://eldiariofeminista.info/2026/06/24/rector-ub-marta-soler-justicia-y-feminismo-i/; https://eldiariofeminista.info/2026/06/25/rector-ub-marta-soler-justicia-y-feminismo-ii/
4 Sabemos que queda alguna aún pendiente de resolver.
5 Aparte de la victoria pírrica de la Sra. Soler, lo único que el CREA puede aducir como favorable es que en dos ocasiones (2005 y 2016) la Fiscalía desestimó sendas remisiones de la Universidad de Barcelona por diversas denuncias contra el CREA por manipulación psicológica y prácticas coercitivas. La causa la explicó muy bien RedUNE, la entidad dedicada a la prevención del sectarismo: “Aunque no es ninguna sorpresa, hemos recibido con pesar la comunicación de que la Fiscalía ha decidido archivar la investigación sobre el grupo Crea. La realidad es que en nuestro país existe una cierta desprotección legal ante la actuación de los grupos coercitivos. Es muy difícil que prosperen las denuncias de manipulación psicológica porque no hay una legislación que permita perseguir y castigar este tipo de actuaciones, y porque casi siempre resulta muy difícil aportar pruebas de este tipo de comportamiento abusivo. (…) RedUNE considera que el hecho de archivar el caso por parte de Fiscalía no significa que las acusaciones de prácticas sectarias en el grupo sean falsas, sino que no se han podido conseguir suficientes testimonios y pruebas para poder actuar a nivel penal. (…) En este sentido, las autoridades universitarias han de asumir que, por el hecho de que algo no sea delito (o de que no puede probarse como tal), no significa que ese algo sea tolerable o permisible en una institución educativa y científica.”http://redune-noticias.over-blog.com/2017/01/posicionamiento-ante-el-archivo-del-caso-crea-de-la-universidad-de-barcelona.redune-informa.html)
